¡Visados para todes o visados para nadie!

Fuente : Alarm Phone

1.Introducción

El título de este informe regional retoma un eslogan que solemos corear en nuestras reuniones dentro de la red Alarm Phone: «¡Visados para todes o visados para nadie! ¡Para todes les migrantes del mundo! ¡RESISTENCIA!». Con esta fórmula, «para todes o para nadie», se evoca la igualdad de derechos. Sin embargo, lo que produce el régimen de visados es precisamente un acceso diferenciado y racista a la libertad de circulación.

La mayor parte del tiempo, nuestra actividad militante nos lleva a denunciar el régimen de fronteras en sus manifestaciones más violentas: miles de muertes y de personas desaparecidas, la militarización, la represión, la criminalización, etc., como en nuestro anterior informe que analizaba las tecnologías empleadas para impedir la libre circulación de personas. Sin embargo, el racismo, las discriminaciones, las humillaciones y la explotación comienzan mucho antes de cruzar físicamente la frontera: pueden ocurrir frente a la puerta de un consulado, ante una pila de documentos o de un correo electrónico marcado del asunto: DENEGACIÓN DE VISADO. Porque la violencia administrativa es otra realidad de las fronteras, hemos decidido elaborar un balance del régimen de visados y de su historia, para este análisis regional que abarca el periodo comprendido entre septiembre y dicembre de 2025.

El pasaporte, primera herramienta de control fronterizo

El primer obstáculo a la libertad de circulación es la obligación de tener un pasaporte. Así, antes de abordar la cuestión específica de los visados y su historia, conviene volver sobre la del pasaporte y el concepto de nacionalidad que este conlleva.

En su libro Indian Migration and Empire: A Colonial Genealogy of the Modern State (Migración india e imperio: una genealogía colonial del Estado moderno), la investigadora Radhika Mongia explica:

«[…] el pasaporte no es solo un documento necesario para viajar al extranjero, sino también uno que facilita ese desplazamiento; su historia revela que surgió de un intento de restringir la circulación dentro de fronteras nacionales marcadas explícitamente por criterios raciales».

Para esta investigadora,

«[…] la historia del pasaporte moderno es una historia del racismo del siglo XX y una historia de la naturalización de los límites territoriales de un espacio nacional como morada legítima, por evidentes razones, de determinadas personas.»

Así pues, el pasaporte moderno es, al fin y al cabo, un documento

«que ha naturalizado efectivamente la “regla de la diferencia colonial” en lo que se podría llamar la “regla de la diferencia poscolonial”, donde el marcador de la diferencia no es la “raza”, sino la categoría “universal” de la “nacionalidad”. Por lo tanto, no es de extrañar que hoy en día las diferentes “nacionalidades” tengan un acceso diferenciado a la movilidad».

Tras la implantación del sistema de pasaportes, este acceso diferenciado a la movilidad se materializa en la obligación, según la nacionalidad, de disponer de un visado para entrar legalmente en un país. La página web Passportindex.org, dirigida a los adinerados inversores de todo el mundo, establece una clasificación de los pasaportes. A cada pasaporte se le asigna una «puntuación de movilidad» en función del número de países a los que da acceso sin visado. La página ofrece consejos tales como «comprar una segunda residencia» en los países con mejores puntuaciones para obtener la nacionalidad. Como era de esperar, según esta clasificación, las personas cuyo pasaporte ha sido expedido por un Estado miembro de la Unión Europea pueden viajar sin visado a unos 190 países. Para las personas cuya nacionalidad procede de países africanos, la situación es muy diferente: una persona con nacionalidad marroquí solo puede viajar sin visado a 71 países. Una senegalesa o un mauritano tan solo tienen la posibilidad de viajar a 54 países del mundo, ninguno de los cuales se encuentra en Europa, ni siquiera en Occidente. Para una persona de nacionalidad somalí, solo 30 países son accesibles sin visado.

Historia del régimen de visados

«La historia de los visados y el régimen actual en materia de visados son indisociables del desarrollo del sistema de Estados-nación y, por consiguiente, de los pasaportes y los controles fronterizos. El régimen actual en materia de visados es, en cierto modo, una herramienta específica, creada como respuesta a las personas procedentes de los países del Sur que ejercen principalmente su derecho a la libre circulación y emigran hacia los países del Norte. El régimen de visados comenzó a desarrollarse en los años 1 970, como respuesta a este movimiento migratorio de las poblaciones del Sur hacia el Norte, que, una vez llegadas, no podían ser devueltas a su país de origen en virtud de la Convención sobre los Refugiados y de las leyes internacionales que esos mismos Estados del Norte habían redactado. […] Los visados constituyen, en cierto modo, una primera barrera y una de las primeras herramientas que externalizan las fronteras de Europa hacia los países exteriores». (Fuente: Entrevista a un compañero de Alarm Phone en el episodio 37 del podcast Chroniques à mer).

Como red de solidaridad activa tanto en el Norte como en el Sur, Alarm Phone experimenta a diario la barrera de los visados. Dentro de nuestro colectivo, las dificultades para obtener visados por parte de nuestres compañeres procedentes de África condicionan los lugares y posibilidades de nuestros encuentros. Pero, sobre todo, somos, para algunes, testigos, y para otres, víctimas directas de la violencia que generan las fronteras cuando una persona decide cruzarlas sin ese trozo de papel.

La denegación de visados, discriminación hacia las personas africanas

Mientras se acumulan los tratados y otros informes oficiales de la UE y sus países miembros sobre las «migraciones seguras, legales y ordenadas» [(in)segurizando al mismo tiempo la frontera, véase nuestro último informe], estos mismos países deniegan visados a personas procedentes de África en proporciones considerables y no se les reembolsan los gastos de solicitud.

A diferencia de las personas que poseen un pasaporte europeo, para quienes una solicitud de visado es una simple formalidad con todas las posibilidades de obtener una respuesta favorable, no existe, para les ciudadanes de numerosos países africanos, visado turístico tal y como existe para un europeo. El visado Schengen de corta duración exige demostrar simultáneamente recursos económicos suficientes, un empleo estable, vínculos familiares y patrimoniales sólidos, un billete de ida y vuelta reservado y un alojamiento confirmado. Por otra parte, los porcentajes de denegación de visados por parte de las embajadas de los países miembros de la UE situadas en África son muy elevados y han aumentado considerablemente en los últimos años. Un artículo publicado en el sitio web Afrique XXI en abril de 2025 titulado «Visado Schengen y discriminación» analiza la publicación de un estudio:

«En 2022, el 30 % de las solicitudes africanas de visado Schengen fueron rechazadas por la UE, frente al 18 % en 2014. Esta cifra es claramente superior al porcentaje de rechazo global [en la UE] del 17,5 % . Algunas de las mayores economías africanas, en particular Argelia y Nigeria, registran porc entajes de rechazo de las solicitudes de visado Schengen de entre el 40 % y el 50 %. […] El importe adelantado para el visado nunca se reembolsa (90 euros), ni siquiera en caso de denegación. La investigadora añade que las denegaciones rara vez se explican y a menudo se comunican en el último momento, lo que impide a les solicitantes obtener el reembolso del billete de avión (ida y vuelta) y del alojamiento, dos de las principales condiciones exigidas para obtener el visado. »

Estas cifras no tienen en cuenta la selección invisible de todas aquellas personas que nunca han podido presentar un expediente admisible. No permiten tener en cuenta todas las solicitudes de visado que no prosperan, dada la dificultad que ya supone el mero hecho de presentar una solicitud (coste, necesidad de obtener una invitación, inexistencia de visados turísticos…). Las tasas de denegación corresponden a una población ya preseleccionada sobre criterios de precariedad. En otras palabras, el verdadero porcentaje de exclusión no es cuantificable.

En caso de denegación, es posible interponer un recurso, en un plazo de entre 15 y 30 días según el país. Los gastos dependen en gran medida del Estado miembro de la UE en cuestión y del tipo de recurso (administrativo o contencioso). El procedimiento es, en teoría, gratuito en Francia y en el el Estado español, por ejemplo, pero pueden aplicarse tasas sustanciales en otros países, como Suiza, que cobra 200 CHF, es decir, casi 217 €, por un recurso. A estos costes oficiales se suman gastos difícilmente cuantificables (honorarios de abogados, gastos de traducción, etc.)

El «riesgo migratorio» como criterio de evaluación

En el marco del Código Comunitario de Visados, las autoridades consulares disponen de un poder amplio para evaluar la intención de la persona solicitante de visado de regresar a su país de origen al término de su estancia. Esta evaluación se basa en las pruebas que se deben aportar en relación con la estabilidad socioeconómica, el empleo, los medios financieros, las propriedades,etc. En la práctica, este criterio denominado de «riesgo migratorio» funciona como un filtro estructural que penaliza a les ciudadanes de los países más pobres, independientemente de la solidez individual de los expedientes presentados. Sin embargo, para el investigador Mehari Taddele Maru, especializado en cuestiones de migración, este sistema de evaluación

«fomenta potencialmente una discriminación basada en la nacionalidad y en factores geográficos. En el régimen de visados Schengen, la prueba de la intención de regresar a su país de origen suele estar vinculada a la situación económica de los solicitantes y a su nacionalidad. Con un concepto tan elástico, el régimen de visados Schengen permite a los funcionarios de Inmigración de los países del Sur filtrar a los solicitantes de visado en función de su situación económica y de su país de origen. Sin embargo, según mis investigaciones, no hay nada que permita afirmar que un porcentaje de rechazo más elevado conlleve una disminución de la migración irregular o del exceso del plazo de validez de los visados. Los resultados ponen de manifiesto que las políticas de visados afectan de manera desproporcionada a los africanos que desean viajar a Europa».

Por lo tanto, hay que cuestionar la legitimidad de este criterio de evaluación, no solo por su ineficacia en cuanto al objetivo perseguido, sino por su carácter estructuralmente discriminatorio y fundamentalmente arbitrario y racista.

Un negocio lucrativo para la UE

Visado para estancias cortas en Europa: los costes de una denegación en 2023 y 2024. Fuente: colectivo Lago

Según otro estudio realizado por el colectivo LAGO, en 2023, las solicitudes de visado denegadas trajeron 130 millones de euros a los Ministerios de Asuntos Exteriores de la UE. Ante tal suma, Foresti, la investigadora al frente de este estudio, afirma que:

«se pueden considerar los costes de los visados denegados como “transferencias inversas de fondos”, es decir, dinero que circula de los países pobres hacia los países ricos. Nunca escuchamos hablar de estos costes cuando se debate sobre ayuda o inmigración; es hora de que esto cambie».

El término «transferencia inversa de fondos » resume por sí solo la violencia económica del sistema: mientras la UE comunica ampliamente acerca de la ayuda pública al desarrollo que le destina a África, recauda sin ruido, y sin posibilidad de recurrir, decenas de millones de euros, directamente de las personas más vulnerables del continente.

«Los recursos de les pobres se envían a Europa y, a cambio, se les dice “ustedes no son elegibles”. ¿No somos elegibles para qué? Nuestro dinero sí es elegible para financiar el funcionamiento de las instituciones europeas, pero somos nosotras, las personas, quienes no somos elegibles. Si es el caso, del mismo modo que nos han hecho gastar, nos tendrían que traer ese dinero de vuelta también». (Testimonio de un camarada de AP Sahara, octubre de 2024)

Por otra parte, estas cifras no son más que la punta del iceberg de un sistema cuya rentabilidad descansa precisamente sobre su opacidad.

Corrupción y externalización

El dinero generado por el «negocio» de los visados no se limita a los beneficios obtenidos por los ministerios de asuntos exteriores de la UE de manera oficial. Numerosos casos de corrupción en el seno mismo de los servicios consulares han salido a la luz gracias a investigaciones periodísticas e informes institucionales.

Un informe derivado de una investigación realizada por la Comisión de Finanzas del Senado francés, con fecha de 2007, afirmaba que:

«Ninguno de los consulados visitados está libre de casos de corrupción de agentes, en relación con las solicitudes de visados.»

La corrupción es, de hecho, uno de los argumentos planteados, además de la «optimización de los servicios», para justificar el recurso a proveedores privados. Todos los Estados europeos han externalizado, progresivamente, la gestión de las solicitudes hacia empresas privadas como VFS Global, TLS Contact o BLS International. Estas se encargan de la recogida de expedientes, la concertación de citas y la toma de datos biométricos, mientras que la decisión final sigue siendo competencia de los consulados. Según otro informe del Senado francés (2015), esta externalización se ha generalizado para hacer frente al aumento de las solicitudes, y los argumentos a su favor se basan en una lógica de eficacia. Lo mismo ocurre en el Estado español, para quien la externalización permitiría ampliar la red consular sin multiplicar los gastos en personal diplomático y ofrecer servicios complementarios como la biometría móvil o la concertación de citas online.

Sin embargo, tal y como ponen de relieve numerosas investigaciones periodísticas tanto para Francia como para el Estado español, esta transformación no ha hecho desaparecer los problemas de funcionamiento. Al contrario, más bien ha desplazado ciertas prácticas fraudulentas hacia estos nuevos intermediarios: reventa de citas, aumento de los costes y mayor opacidad del sistema, lo cual participa de una mayor mercantilización del acceso a los visados.

El caso de BLS International Services, único proveedor de servicios para las solicitudes de visado para el Estado español, es especialmente instructivo. Desde 2016, el Ministerio de Asuntos Exteriores español ha delegado la recepción y la tramitación inicial de las solicitudes de visado a esta empresa privada india. La decisión de adjudicación del contrato inicial coincidió con revelaciones en la prensa india, las cuales implicaban a la empresa en un escándalo de tráfico ilegal de datos personales que involucraba a políticos y diplomáticos. El propio proceso de licitación había sido calificado de deficiente por Transparencia Internacional, una ONG que lucha contra la corrupción. Sobre el terreno, especialmente en Tánger y en Nador, la externalización ha agravado las disfunciones en lugar de resolverlas: redes organizadas acaparan las franjas horarias de las citas para revenderlas a precios elevados, mientras que las solicitantes pueden llegar a desembolsar hasta 15 000 euros para obtener un visado. A pesar de los escándalos, las condenas y las repetidas alertas, BLS sigue siendo, a día de hoy, el proveedor exclusivo para los visados españoles en numerosos países.

Lo que pretendía ser un remedio contra la corrupción consular ha acabado reproduciendo, bajo otras formas y con nuevos actores, la misma lógica depredadora, con el beneplácito de los Estados.

Chantaje diplomático

La denegación de visados también sirve para ejercer presión sobre los Estados que se niegan a repatriar a sus ciudadanos en situación irregular. El manifiesto de la web Citoyens des deux rives publicado el 14 de septiembre de 2022 titulado «La política de visados: discriminación e injusticia» y firmado por 115 organizaciones denuncia unos procedimientos «extremadamente costosos y sin reembolso en caso de denegación» y «medidas discriminatorias insoportables.», pero también un chantaje diplomático. Un artículo de La Cimade sobre la reforma del Código de Visados Schengen de 2020 confirma que el chantaje diplomático es una práctica no solo asumida por los Estados europeos, sino legalizada por la reforma de febrero de 2020.

«La reforma refuerza las desigualdades en materia de circulación mediante un acceso a los visados inegalitario, directamente correlacionado con el grado de cooperación de los terceros países en los procesos de readmisión. (…) Otras medidas reflejan esta política del palo y la zanahoria, como la posibilidad de reducir los plazos de tramitación para los buenos alumnos o de acortar o alargar los plazos de validez de los visados. » (Fuente: Cimade)

Y esta reforma no tardó en dar lugar a situaciones muy concretas:

«En 2020, Gérald Darmanin, entonces ministro del Interior (…), amenazó a Túnez con reducir el número de visados concedidos si Kaïs Saïed, el presidente tunecino, se negaba a readmitir a sus nacionales llegados ilegalmente al territorio francés. En 2021, la amenaza se hizo realidad: la expedición de visados se redujo drásticamente en Marruecos (-50 %), en Túnez (-30 %) y en Argelia (-50 %).» (Fuente: Afrique XXI).

¿Quién necesita un visado Schengen para viajar a Europa? Fuente: schengenvisainfo.com

¿Qué podemos hacer?

En esta introducción ponemos de relieve el carácter profundamente desigual, discriminatorio y racista del régimen de visados, en el que la nacionalidad y tambien la clase social, condicionan el acceso de las personas al derecho a la libre circulación. Estas desigualdades se inscriben en una historia ligada al desarrollo de los Estados-nación y a lógicas racistas, en la que el pasaporte y el visado son herramientas de control y de externalización de las fronteras. Más allá de las fronteras físicas, la violencia se ejerce desde el país de partida, durante los trámites administrativos, a través de las denegaciones, las humillaciones y las discriminaciones sufridas.

El sistema de visados resulta ser también un mecanismo lucrativo y opaco para los países europeos, caracterizado por prácticas abusivas, corrupción y formas de presión diplomática sobre los países del Sur.

A veces, en nuestras luchas contra el régimen fronterizo, surgen debates sobre la pertinencia de buscar mejoras dentro de un régimen de fronteras que deseamos abolir. Según nuestro compañero entrevistado por el equipo de Chroniques à mer,

«medidas concretas como la reducción del precio de los visados, las solicitudes de visado o el reembolso a las personas que han presentado una solicitud y han sido rechazadas, son cosas en las que la gente puede participar en el marco de esta lucha. Y sobre todo, si estamos en Europa, quizá sea nuestra embajada la que estafa a la gente, así que […] es un punto muy claro sobre el que podemos actuar y podemos hacerlo en solidaridad con las personas que luchan contra estos regímenes de visados […]. Tener una comprensión más profunda del origen de los visados y de su lugar en el régimen fronterizo más amplio nos permite ver dónde podemos vincular las luchas y conectarnos con las personas que también luchan contra esto».

Como colectivo que lucha contra las fronteras, Alarm Phone aboga por la abolición total del régimen de visados. Nos solidarizamos con los compañeros del Sur que luchan por mejoras, al tiempo que somos conscientes de que, mientras exista el sistema de visados, seguirá siendo una herramienta de división del mundo, basada en la construcción de un apartheid racial y que opone la movilidad de las personas consideradas deseables a la de las demás . Tras ofrecer un panorama general del sistema de visados en esta introducción, la primera parte del informe demuestra con cifras las consecuencias directas de las políticas de control migratorio, con un balance estadístico del trabajo de Alarm Phone en la región del Mediterráneo Occidental y del Atlántico. Las siguientes partes recogen, por países, las consecuencias sobre el terreno del régimen de visados, con numerosos testimonios. En la última parte, la tristemente larga y recurrente lista de naufragios y desapariciones nos recuerda que las fronteras matan cada día.

Aviso sobre nuestra terminología: [en un recuadro]

Nuestro informe se basa en diferentes fuentes. Recopilamos información cuando las personas se ponen en contacto con nosotres a través del número de Alarm Phone. Diversos grupos locales de Alarm Phone (AP) de la región documentan sus observaciones e informacione en la página web. Somos conscientes de que no tenemos una visión completa de lo que está pasando en las rutas del Mediterráneo occidental y del Atlántico. En la medida de lo posible, hemos incluido enlaces a periódicos y otros artículos. Pero todo lo que relatamos está documentado en los medios de comunicación. Toda la información sin referencias procede de activistas de la región.

Además, Alarm Phone es una red de activistas voluntaries y la mayoría de los miembros de Alarm Phone en la región del Mediterráneo occidental y el Atlántico son originaries de África Occidental o de Europa. Por lo tanto, estamos mucho más integrades en las comunidades de personas en movimiento procedentes de países de África Occidental que en las comunidades  Harraga del Magreb. Esto conduce inevitablemente a una infrarrepresentación de las experiencias de este último grupo. La única forma de remediar este problema es ampliar nuestro ámbito de acción y trabajar en la construcción de una verdadera comunidad transnacional de resistencia. Es un trabajo lento y laborioso, pero estamos decididos a llevarlo a cabo.

El lenguaje que utilizamos es importante. Las palabras que empleamos también cargan con el peso de su historia, y esa historia es la del poder. Nos esforzamos constantemente por ver el mundo con precisión y por encontrar la descripción adecuada de lo que vemos. No existe un único punto de vista que lo abarque todo. Para ver el mundo con precisión, necesitamos una visión caleidoscópica. Este informe es fruto de un esfuerzo colectivo. Muchos de los autores y autoras no escriben en su lengua materna, y la mayoría de los testimonios también están redactados en una segunda o tercera lengua. Consideramos que esto es una fortaleza. No deseamos regular el lenguaje utilizado en nuestras descripciones de las personas y su entorno. Si bien algunes pueden mostrarse reacies a utilizar el término «subsahariano» , que implica una inferioridad, y prefieran «negro» o «africano negro», otres pueden rechazar la racialización implícita en estos últimos términos. Del mismo modo, algunes de nosotres evitamos hablar de «migrantes» y preferimos poner el acento en la personalidad utilizando la expresión «personas en movimiento», pero para otres, este lenguaje es demasiado puntilloso y artificial, y estamos orgulloses de ser migrantes. Hemos conservado, en la medida de lo posible, las diferentes opciones de descripción de les autores, en particular cuando el autor o la autora es él o ella mismo una persona en movimiento.

2. Travesías marítimas y estadísticas

En 2025, Alarm Phone registró 7 442 personas en peligro en las rutas del Mediterráneo occidental y del Atlántico, lo que supone un aumento del 15 % en el número de embarcaciones con respecto a 2024 (véase Alarm Phone : Análisis regional del Mediterráneo occidental y el Atlántico, septiembre de 2024 – febrero de 2025). Sin embargo, el ACNUR solo registró «37 080» llegadas a el Estado español, un 42 % menos que el récord de 64 318 alcanzado en 2024:

Aunque el número de llamadas que recibe Alarm Phone no está directamente relacionado con el número de salidas o llegadas, esta divergencia revela una cruda realidad: menos llegadas no significa necesariamente menos travesías. Más bien refleja la creciente eficacia de las estrategias europeas de externalización de fronteras e interceptación, que bloquean, devuelven o invisibilizan sistemáticamente a las embarcaciones en las rutas migratorias en los registros oficiales.

En total, Alarm Phone recibió alertas de 142 travesías en 2025, de las cuales 61 tuvieron lugar entre septiembre y diciembre. El principal punto de partida fue Argelia, con 69 embarcaciones que partieron de la costa argelina a lo largo del año (34 embarcaciones desde nuestro último análisis). Las rutas del Atlántico registraron un total de 71 salidas (27 embarcaciones entre septiembre y diciembre). Cabe señalar que las cifras oficiales muestran un fuerte aumento en noviembre, con 2 714 llegadas a través de las rutas del Atlántico, lo que invierte la tendencia a la baja observada durante los meses de verano.

Llegadas a el Estado español por ruta durante los últimos seis meses. Fuente: Resumen semanal del ACNUR el Estado español, semana 52 (22-28 de diciembre de 2025)

Estas cifras corresponden al número de llamadas que recibimos en octubre y noviembre desde las costas atlánticas. Las demás rutas registraron una actividad mínima, con solo 2 casos en el mar de Alborán y 3 en el estrecho de Gibraltar a lo largo del año.

Entre septiembre y diciembre de 2025 fueron interceptadas 15 embarcaciones con las que Alarm Phone estaba en contacto, lo que supone un fuerte aumento en este segundo semestre. Al igual que las interceptaciones, las desapariciones han aumentado: a pesar de todos los esfuerzos realizados para recopilar y organizar la información, para 59 de nuestras alertas entre septiembre y diciembre de 2025, se desconoce la suerte que han corrido las embarcaciones y las personas a bordo, lo que supone el 41 % de todas las alertas recibidas por AP en estas rutas en 2025. Y al menos 172 personas perdieron la vida, 135 de ellas en una sola tragedia ocurrida en primavera frente a las costas de Mauritania (documentada por Alarm Phone). La cifra real es probablemente mucho mayor, ya que Alarm Phone solo registra los casos en los que está directamente implicado. Los datos revelan un patrón sistemático de desapariciones: 59 embarcaciones han desaparecido sin dejar rastro, lo que supone unas 1 500 personas según la capacidad media de las embarcaciones. Los naufragios están infradeclarados y el aumento registrado el año pasado en las rutas del Atlántico (por ejemplo, 2 714 llegadas en noviembre) sugiere que las personas se han adaptado a los patrones de interceptación, pero a un coste mucho más mortífero, como atestigua, lamentablemente, el último capítulo de este informe sobre naufragios y desapariciones.

La UE y el Estado español presentan las 37 080 llegadas, o sea un descenso considerable, como un éxito político. En realidad, los datos revelan un régimen fronterizo cada vez más mortífero: el número de las embarcaciones que parten sigue siendo similar, pero son interceptadas, devueltas o se pierden. Las restricciones en materia de visados y la externalización empujan a las personas hacia rutas más peligrosas, mientras que los acuerdos de interceptación hacen todo lo posible para que nunca lleguen a Europa. La desaparición se convierte en la norma, una consecuencia directa de las políticas diseñadas para detener la migración a cualquier precio.

El año 2025 se recordará no por la disminución de la migración, sino por la voluntad de la UE de dejar que miles de personas desaparezcan en nombre de una victoria estadística. No olvidaremos, no perdonaremos.

Y no abandonaremos la lucha, en solidaridad con las personas en movimiento, contra Frontex y por los ferris, contra la interceptación y el encarcelamiento, y por la libertad de circulación para todes.

3. En las diferentes regiones

3.1 Argelia

Los dos países que conceden visados en gran número a las personas argelinas son Francia y, en segundo lugar, el Estado español; son también los dos países que reciben más solicitudes. Francia, a través de su ministro de Asuntos Exteriores, J.N. Barrot, declaró que la tasa de denegación de visados a les argelines en 2025 representaba el 31 % de las solicitudes (enero-septiembre de 2025), mientras que la media mundial de denegación de visados ronda el 16 %. El 2 de febrero de 2026, el periódico El Watan publicó información de la embajada de Francia según las cuales Francia concedió 204 248 visados y denegó 118 000 solicitudes.

El coste del visado ronda los 90 euros por expediente, independientemente de resultado, ya sea concedido o denegado. En 2024, les argelines presentaron 352 295 solicitudes para Francia y 123 991 para el Estado español. Se está organizando un auténtico negocio en torno a esta «máquina tragaperras consular». La suma que les argelines desembolsan en los consulados de Francia y el Estado español se estima en 46,3 millones de euros. Los proveedores encargados de la recogida de expedientes de visado son TLS, VFS y BLS y, recientemente, Capago International. Este último, establecido en 2025, tramita los expedientes de visado de la embajada de Francia en Argelia por un importe de 29 €. El coste del visado representa la mitad del salario mínimo mensual argelino (160 € a 170 €).

La cita debe concertarse en línea, a través de una plataforma virtual, donde hay que rellenar una serie de datos sobre el viaje que se va a realizar. Sin embargo, la gran dificultad y, al mismo tiempo, la gran humillación, es no poder conseguir una cita para presentar la solicitud de visado en estas agencias. Muy a menudo, la aplicación de registro de citas está bloqueada, por lo que es imposible inscribirse.

Los discursos en torno a los visados suelen provenir de Francia, del Gobierno francés, pero también de los partidos políticos franceses, en particular de la extrema y de los partidos nacionalistas. Los discursos giran en torno a la negativa del Gobierno argelino a readmitir a les argelines que han recibido una OQTF (obligación de abandonar el territorio francés), tal y como se menciona en la parte sobre el chantaje diplomático de la introducción.

A esto se suma que es difícil conseguir una cita para presentar la solicitud de visado ante los proveedores de servicios. Hace unos años, los plazos eran de tres a cuatro semanas; hoy en día, es casi imposible. El visado se ha convertido en un lujo y, en consecuencia, se ha organizado un comercio ilícito en torno a algunos centros de tramitación. Hoy en día, para poder conseguir una cita en un centro de tramitación, hay que encontrar los contactos adecuados, y eso puede costar hasta 1 000 euros, es decir, casi 10 veces el coste de la tramitación del visado.

El caso particular de les refugiades saharauis de los campamentos de Tinduf: un estatuto de apátrida no reconocido

Los campamentos de refugiados saharauis se fundaron entre 1975 y 1976 cerca de Tinduf, en Argelia, tras la retirada precipitada del Estado español del Sáhara, territorio sobre el que ejercía un dominio colonial. Los conflictos territoriales que siguieron provocaron desplazamientos masivos de población que condujeron a la creación de los campamentos, que hoy en día están habitados por unas 173 000 personas según el ACNUR. Les habitantes de estos campamentos se encuentran desde entonces en un punto ciego del derecho internacional. No son ciudadanes argelines y no están formalmente reconocides como refugiades.

La Convención de 1954 define al apátrida como «toda persona a la que ningún Estado reconoce como ciudadano», y prevé en teoría la expedición de un documento de viaje de protección, junto con derechos fundamentales en relacón con el empleo, la educación y el acceso a los servicios públicos. Pero estas protecciones solo se aplican a las personas reconocidas formalmente como apátridas por un Estado contratante, algo que Argelia no hace de manera sistemática. El resultado es una apatridia agravada: sin nacionalidad reconocida, sin estatuto de refugiade y sin la protección formal prevista para los apátridas, les saharauis de los campamentos no son ni refugiades reconocides, ni ciudadanes de un Estado reconocido, ni apátridas oficialmente protegides.

Esta triple ausencia hace que las solicitudes de visado Schengen sean estructuralmente muy difíciles. Sin un pasaporte válido expedido por un Estado reconocido, no se puede cumplir el primer requisito consular. Sin una nacionalidad determinada, no existe un marco procedimental estándar para tramitar la solicitud, ni un interlocutor estatal para los agentes consulares. Sin empleo, cuenta bancaria o propiedad ; documentos que, evidentemente, son inaccesibles para personas que dependen de la ayuda humanitaria ; es imposible demostrar un vínculo suficiente que garantice el retorno. Se plantea también la cuestión previa del consulado competente: dado que los campamentos carecen de existencia jurídica reconocida por los Estados Schengen, la residencia legal del solicitante o de la solicitante es en sí misma indeterminada.

Cincuenta años después de una descolonización inconclusa, este vacío político se traduce, para cada persona que vive en los campamentos de Tinduf, en una invisibilidad jurídica que hace que el trámite de solicitud de visado sea prácticamente inaccesible.

3.2 Marruecos

3.2.1. El régimen de visados Schengen en Marruecos: un sistema masivo y altamente selectivo

Denegaciones repetidas a pesar de expedientes completos

En Marruecos, el régimen de visados Schengen funciona como una frontera administrativa desigual, donde las posibilidades de movilidad se seleccionan según criterios tanto económicos, como sociales y políticos. Con más de 600 000 solicitudes anuales, Marruecos sigue siendo uno de los principales países solicitantes, pero detrás de esta cifra masiva se esconde una realidad marcada por denegaciones repetidas, costes elevados, opacidad administrativa y diversas formas de explotación.

Para muchos, la experiencia de solicitar el visado no es un simple trámite administrativo: es una prueba larga, costosa y humillante. Mucho antes de la frontera física, la violencia fronteriza se hace visible frente a los consulados, las plataformas para pedir citas saturadas, las exigencias de documentos y las denegaciones estandarizadas. La tasa de denegación sigue siendo elevada, un 20 % en 2025 para las personas que consiguen presentar una solicitud, lo que supone aproximadamente una de cada cinco personas rechazadas, incluso cuando han invertido tiempo, energía y recursos económicos considerables.

Los testimonios, tanto de personas marroquíes como de nacionales de otros países, revelan una misma realidad: personas que presentan un expediente completo, sólido y conforme a los requisitos oficiales (empleo estable, ingresos regulares, fuertes vínculos familiares en Marruecos, sin antecedentes migratorios negativos) reciben, a pesar de todo, una denegación. Los motivos alegados se formulan de manera estandarizada: « dudas razonables sobre la intención de abandonar el territorio», «información considerada insuficiente», «justificación de la estancia considerada insuficiente». Percibidos como poco claros, poco individualizados y difícilmente rebatibles, estos motivos generan una experiencia de opacidad administrativa que refuerza el desequilibrio entre los solicitantes y las instituciones consulares. La denegación no se vive, por tanto, solo como un impedimento para viajar, sino como un cuestionamiento de la credibilidad, la dignidad y la buena fe de la persona.

El coste del visado como mecanismo de exclusión

La solicitud de visado supone una carga económica importante, especialmente para las personas de entornos populares o en situación precaria, ya sean marroquíes o nacionales de otro país. En 2025, los gastos consulares ascienden a 90 euros (unos 979 dirhams), que no se reembolsan en caso de denegación. A ello hay que sumar los gastos de los centros externalizados como TLS Contact o BLS International (de 300 a 800 dirhams), el seguro de viaje obligatorio (de 300 a 600 dirhams) , así como numerosos costes indirectos: desplazamientos a los centros de presentación de solicitudes, gastos de impresión, traducción y reserva de billetes o alojamiento exigidos para demostrar la veracidad del proyecto de estancia. En la práctica, el coste real de una solicitud oscila entre 1 500 y 3 000 dirhams por persona, lo que representa para muchas familias una parte significativa de los ingresos mensuales — lo que puede implicar recurrir a la ayuda de familiares, echar mano de ahorros destinados a otras necesidades esenciales o recurrir a formas de endeudamiento informal.

Cuando se deniega la solicitud, todos los gastos incurridos se convierten en una pérdida inmediata, sin una explicación clara, que varios analistas y organizaciones de la sociedad civil describen como una forma de transferencia financiera inversa (como se mencionó anteriormente en la introducción).

Economía paralela y explotación

La saturación de las plataformas de citas ha contribuido a la aparición de una verdadera economía informal. Los intermediarios consiguen obtener citas y las revenden a precios prohibitivos: hasta 10 000 dirhams (unos 920 euros) por una solicitud de viaje a Francia, entre 1 000 y 3 000 dirhams para otros países del espacio Schengen. Esta situación coloca a muchos solicitantes en una posición de dependencia respecto a los intermediarios informales, excluyendo de hecho a quienes no disponen de los recursos necesarios, incluso cuando cumplen todos los requisitos administrativos.

Al mismo tiempo, las agencias privadas ofrecen servicios de pago: tramitación del expediente (de 1000 a 5000 dirhams), reservas ficticias de billetes o hoteles (de 100 a 1000 dirhams), o incluso falsas garantías de visado facturadas hasta 7000 dirhams. Estas prácticas, alimentadas por la complejidad administrativa y la incertidumbre sobre los criterios reales de evaluación, conllevan riesgos importantes: aumento del riesgo de denegación, sanciones administrativas y pérdidas económicas sin posibilidad de recurso. La rareza organizada de las citas y la opacidad de los procedimientos convierten así el acceso al visado en un mercado en el que la movilidad se convierte en una ventaja reservada a quienes pueden pagarla.

Una vulnerabilidad agravada: el caso de les migrantes subsaharianes

En Marruecos, la situación de les migrantes subsaharianes plantea importantes retos en materia de derechos humanos. A pesar de algunos avances en materia de políticas migratorias, muchas personas siguen enfrentándose a violaciones o limitaciones efectivas de sus derechos fundamentales, en particular en lo que respecta al acceso a la movilidad, a la dignidad y a la igualdad de trato.

Les migrantes subsaharianes se enfrentan a menudo a una vulnerabilidad administrativa estructural, relacionada con la precariedad de su situación jurídica y la complejidad de los trámites administrativos. Esta situación limita su acceso a los derechos, incluidos los procedimientos legales de movilidad, como las solicitudes de visado.

No obstante, es importante destacar que esta población no es homogénea. Entre les migrantes subsaharianes presentes en Marruecos, algunes ocupan empleos estables y cualificados, incluso en instituciones privadas, organizaciones internacionales o, en algunos casos, instituciones públicas. A pesar de una situación profesional estable y de expedientes administrativos completos, estas personas también se enfrentan a dificultades significativas para acceder a los visados.

También en este caso, testimonios coincidentes indican que las denegaciones de visado pueden producirse en condiciones poco transparentes.

Estas dinámicas son especialmente visibles en las regiones fronterizas del este de Marruecos, especialmente en Oujda y Nador, donde les migrantes subsaharianes se ven expuestes a condiciones de vida más precarias y a mayores formas de control y movilidad forzada.

Ante estos retos, las organizaciones de la sociedad civil y las redes de solidaridad desempeñan un papel esencial en el acompañamiento de los migrantes, la defensa de sus derechos y la documentación de las prácticas problemáticas observadas.

Conclusión

En el momento de redactar este informe, el régimen de visados desde Marruecos funciona como un mecanismo de selección económica, administrativo y social. Ni siquiera un expediente completo garantiza la obtención del visado, lo que refuerza el carácter arbitrario del régimen de visados. La frontera no se sitúa únicamente en los puntos geográficos de entrada a Europa, sino también en procedimientos administrativos costosos y selectivos que condicionan el acceso a la movilidad mucho antes, y que afectan de manera desproporcionada a las personas en situación más precaria.

3.2.2. Tánger

Este es el testimonio de una compañera de Alarm Phone que reside en Tánger, recogido por el equipo de Chroniques à mer en el episodio 37:

«Este año [2025], se suponía que debía solicitar el visado para el Estado español. Desde febrero llevaba intentando conseguir una cita en una agencia. El sistema que gestionaba las citas para el Estado español, BLS, estuvo bloqueado en febrero y marzo, y se reabrió en abril. Había citas disponibles y estuve allí varias horas y llevaba el dinero encima y nunca quisieron ayudarme a conseguir una cita. Desde entonces hasta hoy, tengo la carta de invitación de una asociación en el Estado español, pero sigo sin tener la cita. Así que, francamente, es imposible ir a solicitar el visado porque es obligatorio tener una cita. Si esto sigue así, ya casi ha llegado la fecha de la reunión, así que, por desgracia, no podré irme».

La situación general de las personas en movimiento en Tánger sigue siendo difícil. Las numerosas inundaciones recientes han agravado la situación de las personas sin papeles, que tienen dificultades para acceder a un refugio y satisfacer sus necesidades básicas. La represión y el control de las migraciones continúan y nada mejora para las personas en movimiento. Hay pocas vías para llegar a Europa con éxito y de manera segura.

Aunque, a título individual, les habitantes de Tánger cuestionan el sistema de visados, les activistas sobre el terreno temen, sin embargo, denunciar la injusticia que impera, ya que están muy expuestos al régimen fronterizo. La situación es más fácil para quienes tienen un estatus «regularizado» en Europa y en su país de origen, ya que están mejor protegidos.

Según la experiencia de los miembros de AP en Marruecos, algunos países tienen un sistema de visados más flexible. Por ejemplo, los visados para el Estado español suelen ser más fáciles de obtener, mientras que Suiza tiene un proceso de visado muy difícil con pocas posibilidades de éxito. Existen protocolos similares, pero los obstáculos varían según el país.

3.2.3. Nador y Oujda

En las regiones del noreste de Marruecos, en particular en las ciudades de Oujda y Nador, la dependencia de los intermediarios en los trámites de solicitud de visado es muy evidente. Esta situación se explica, en primer lugar, por la lejanía geográfica de los grandes consulados y de los centros de tramitación, lo que obliga a muchas personas a emprender desplazamientos costosos, agotadores y, en ocasiones, complejos de organizar.

Para les habitantes de estas regiones, tramitar una solicitud de visado no se limita, por tanto, a un simple trámite administrativo: a menudo implica una importante movilización de recursos financieros, tiempo y energía.

Esta dependencia se ve agravada además por la vulnerabilidad socioeconómica de una parte importante de la población local. En un contexto marcado por el desempleo, la precariedad y unos ingresos a veces inestables, muchas familias se ven obligadas a recurrir a intermediarios, a agencias informales o a conocidos que se supone que «conocen» el procedimiento, con la esperanza de aumentar sus posibilidades de conseguir una cita o de presentar un expediente admisible. La fuerte demanda de movilidad hacia Europa, ya sea por motivos familiares, profesionales, médicos, académicos o de simple desplazamiento, refuerza aún más esta situación y alimenta un mercado paralelo en torno a las citas y el acompañamiento administrativo.

Los testimonios recopilados en Oujda y Nador dan cuenta de prácticas frecuentes de reventa de citas, a veces a precios muy superiores a las tarifas oficiales. Más allá de la presión financiera mencionada anteriormente, varias personas describen la imposibilidad de acceder por sí mismas a las plataformas digitales de reserva de citas, ya sea por falta de dominio de las herramientas digitales, por la escasez de franjas horarias disponibles o por repetidos fallos técnicos. Esta situación abre la puerta a diversas formas de explotación, en las que los intermediarios se aprovechan de la dificultad de acceso al sistema para vender franjas horarias, formularios cumplimentados o un simple acompañamiento en el trámite.

Las personas mayores se ven especialmente afectadas por esta situación. Ante la falta de un acompañamiento accesible, transparente y fiable, se vuelven más dependientes de terceros, con un mayor riesgo de errores, gastos adicionales o abusos.​​​​​​​

Por último, varios testimonios ponen de manifiesto un profundo sentimiento de humillación, incomprensión y agotamiento psicológico. Las denegaciones de visado suelen percibirse como opacas, insuficientemente explicadas y se viven como un cuestionamiento personal, aún más doloroso cuando las familias han invertido recursos considerables en el procedimiento. En este contexto, la solicitud de visado ya no se percibe solo como una formalidad administrativa, sino como una verdadera prueba financiera, administrativa y psicológica, marcada por la incertidumbre, la falta de información y múltiples formas de vulnerabilidad.

Testimonio de F.K., de Marruecos, Oujda – Solicitud de visado para Alemania y Suiza

F.K. explica que presentó dos solicitudes de visado, una para Alemania y otra para Suiza. En ambos casos, disponía de un expediente completo. Es trabajadora asalariada, está afiliada a la CNSS (Caja Nacional de Seguridad Social), y había aportado todos los documentos requeridos.

A pesar de estos elementos, sus solicitudes fueron denegadas por las autoridades consulares. En el caso de Alemania, la denegación se motivó por la existencia de dudas sobre su voluntad de abandonar el territorio antes de que expirara el visado. En cuanto a Suiza, la denegación se debió a que la justificación del objeto y las condiciones de la estancia se consideró insuficiente.

Esta situación pone de manifiesto que la estabilidad profesional y la exhaustividad del expediente no constituyen necesariamente garantías suficientes para obtener un visado.

Testimonio de D.Z., de Guinea-Bissau, Oujda – Solicitud de visado de estudiante para Alemania

D. explica que presentó una solicitud de visado para Alemania en el marco de sus estudios. Contaba con una invitación de una universidad alemana, ya que era estudiante de un máster en Derecho en Marruecos. Su expediente incluía todos los documentos justificativos requeridos, así como una carta de invitación y un compromiso de manutención.

A pesar de ello, su solicitud fue denegada. El motivo aducido fue la insuficiencia de recursos económicos. También destaca que su condición de estudiante no exigía obligatoriamente estar afiliado a la CNSS, pero que este elemento se tuvo en cuenta de forma implícita. Además, se le exigió una garantía de manutención local.

Esta situación demuestra que, incluso en un contexto académico estructurado y justificado, los criterios relacionados con los recursos económicos pueden constituir un obstáculo importante para la movilidad.

Situación general en las fronteras de esta región

Algunas personas viajan sin visado y siguen decidiendo tomar la antigua ruta migratoria que une Argelia con Marruecos a través de Maghnia/Oujda, que sigue siendo muy peligrosa, incluso mortal.

A finales del año pasado, se encontraron al menos 21 cadáveres en las montañas y los bosques de Ras Asfour, en el lado marroquí de la frontera. Grupos locales, como nuestro equipo de Alarm Phone, la ASMV (Asociación de Ayuda a Migrantes en Situación Vulnerable) y la asociación de defensa de los derechos humanos AMDH Oujda, documentan la situación en la frontera y realizan un seguimiento de cada incidente conocido.

Al menos 14 cadáveres fueron trasladados al depósito de cadáveres de Oujda, pero su identificación resultó muy difícil. Algunos cadáveres presentaban heridas visibles en la cabeza, las extremidades y el abdomen. Dos cadáveres se encontraban en avanzado estado de descomposición. Un número importante de personas heridas, con fracturas en las extremidades superiores e inferiores, fueron trasladadas al hospital Al-Farabi o al hospital universitario de Oujda, donde recibieron la atención necesaria antes de ser enviadas a casa. También a principios de febrero, se encontró a otro grupo de víctimas de esta peligrosa travesía fronteriza en la frontera de Oujda-Maghnia, según fuentes locales de Alarm Phone. Se hallaron tres cadáveres, y un superviviente fue detenido.

La AMDH Nador comenta con toda razón: «El frío y el hambre no son las únicas causas de esta tragedia, sino factores agravantes; la causa principal siguen siendo las políticas migratorias restrictivas que convierten las fronteras en espacios cerrados y mortales».

Una vez en Marruecos, muchas personas en movimiento continúan su camino hacia la ciudad de Berkane, al noreste del país. Nuestro equipo local de Alarm Phone sigue la situación de les recién llegades, y Berkane parece ser un lugar donde las personas en movimiento tienen al menos la posibilidad de encontrar un alojamiento compartido dentro de las comunidades, un trabajo y el apoyo de asociaciones locales. Pero la travesía marítima desde la región de Nador sigue siendo inasequible para la mayoría de las personas no marroquíes, por lo que muchas se encuentran bloqueadas allí, sin poder continuar su viaje. Las comunidades siguen viviendo en campamentos improvisados en los bosques alrededor de Nador, en condiciones muy precarias, y los campamentos se ven obligados a adentrarse cada vez más en zonas remotas debido a las redadas de las autoridades.

3.2.4. El Aaiún

Situación de las salidas desde la región de El Aaiún

Este es el informe de un compañero de Alarm Phone El Aaiún:

«La constante en estos últimos meses es que hay menos embarcaciones para ir a las Islas Canarias. A pesar de la militarización de las fronteras, también se registran llegadas procedentes del «sur» (Mauritania, Senegal, Gambia). Pero se puede decir que, a veces, es casi imposible. Además, está la represión de las autoridades contra los migrantes: detenciones, encarcelamientos, víctimas de la violencia contra los migrantes y los militares que disparan contra los convoyes hasta causar muertos, heridos y otras personas detenidas y condenadas. Esto es lo que se ve a menudo en la región de El Aaiún, y también hay barcos que han partido de Gambia y han naufragado aquí, lo que deja víctimas, personas enfermas y otras que se encuentran en condiciones difíciles; por eso, nosotros, como equipo de AP Laayoune y miembros de las comunidades, siempre prestamos asistencia, intentamos ayudar y también ayudamos a las familias a obtener información y también con el entierro o la repatriación de los cuerpos. En conclusión, las cosas han cambiado mucho en cuanto a la represión, con condenas a penas severas para intimidar al resto».

En cuanto a los visados, este compañero nos relata situaciones similares a las descritas en otras regiones, con la dificultad añadida de que no hay ningún consulado cerca de El Aaiún. Por lo tanto, hay que desplazarse a las grandes ciudades marroquíes de Rabat, Agadir o Casablanca para poder presentar la solicitud. Esto aumenta el coste de la solicitud, los gastos de viaje y el tiempo dedicado a todos estos desplazamientos. Concluye diciendo:

«Con los visados, siempre es la misma política, y últimamente ha seguido endureciendose. Se han aumentado las tasas de los visados y la gente sigue solicitándolos, pero solo una minoría los obtiene. Y en caso de denegación, no se les devuelve el dinero; sigue siendo una estafa y un robo por parte de las embajadas europeas que están en África».

3.3 Mauritania

En cuanto a los visados Schengen

Según las estadísticas publicadas en la página web de la Comisión Europea, las solicitudes de visado Schengen presentadas en Mauritania se duplicaron entre 2014 y 2024, pasando de 11 573 a 23 596. Al mismo tiempo, el porcentaje de denegaciones de estas solicitudes pasó del 17,7 % al 32,5 %. Hoy en día, un solicitante en Mauritania tiene aproximadamente una de cada tres posibilidades de que se le deniegue la solicitud, mientras que la media mundial es más bien de una de cada seis (14,8 % de denegaciones). Al al igual que en otros países de la región, esta elevada tasa de denegación es señal de un trato racista en la tramitación de las solicitudes de visado Schengen.

Solicitudes de visado Schengen en Mauritania (2024) (según la Comisión Europea):

Número total de solicitudes: 23 596

Porcentaje mundial: aproximadamente el 0,20 % de las solicitudes Schengen

Clasificación mundial: 53.º país por número de solicitudes

Visados concedidos: 15 438

Visados denegados: 7 429

Tasa de denegación: 32,5 %

En Mauritania, el Estado español es, con diferencia, el país con más solicitudes (17 740), seguido de Francia (4 229) y, a continuación, de Alemania (1 627) . Las representaciones diplomáticas de estos países se concentran principalmente en la capital mauritana, Nuakchot, y en la segunda ciudad del país, Nuadibú. En este contexto, los desplazamientos pueden suponer un reto para una parte de la población, en particular para las personas que viven en zonas rurales o en el interior del país, debido a las grandes distancias y a las limitaciones relacionadas con las infraestructuras de transporte. Sin embargo, para las poblaciones situadas en las zonas costeras, los consulados siguen siendo relativamente accesibles.

Países Schengen más solicitados desde Mauritania:

el Estado español: país más solicitado (17 740 solicitudes)

Francia: mayor tasa de aceptación (69 %)

Alemania: tasa de denegación más elevada (49 %)

Costes financieros relacionados con las solicitudes de visado

Las tasas oficiales de un visado Schengen varían ligeramente según las embajadas. En sus respectivas páginas web oficiales,el Estado español fija el precio en 80 euros, mientras que Francia lo fija en 90 euros (99 euros para un visado de larga duración). A estas tasas hay que añadir los costes relacionados con el seguro médico obligatorio, así como los gastos de los centros de tramitación o de las empresas intermediarias.

Teniendo en cuenta el conjunto de estos gastos, el coste total de una solicitud puede alcanzar unos 300 euros. Al igual que en otras regiones, esto representa una carga financiera significativa en comparación con los ingresos mauritanos, que pueden estimarse entre 100 y 1000 euros. De hecho, los ingresos de las personas mauritanas están sujetos a grandes disparidades según los sectores (público, privado e informal). El salario mínimo mauritano está fijado en 5000 MRU (unos 110 euros). En caso de denegación, estas cantidades no se reembolsan. Para las personas solicitantes, esto representa una injusticia flagrante y una violencia económica neocolonial.

Desde la solicitud hasta la cita: un laberinto de obstáculos y racismo.

Antes de presentar una solicitud de visado, la primera dificultad es reunir todos los documentos necesarios. En el caso de el Estado español, se trata en primer lugar de documentos administrativos: un pasaporte válido, una foto de tamaño pasaporte, el formulario de solicitud, los datos biométricos, un seguro médico de viaje y las tasas de visado. Pero también, y sobre todo, lo que la embajada denomina «documentación relacionada con su viaje», es decir, los motivos de la visita (invitación), pruebas de alojamiento (reservas de hotel), pruebas de medios económicos (extracto bancario, contrato de trabajo, etc.) y pruebas de regreso (billetes de avión de vuelta, certificado de matrimonio, libro de familia, etc.)

Los requisitos de pruebas impuestos por los países de la UE son muestra de una presunción implícita y racista de que los solicitantes tienen la intención de no regresar a sus países de origen.

Una vez constituido el expediente, hay que concertar una cita en la embajada para presentarlo. Sin embargo, para conseguir una cita en algunas embajadas, los solicitantes se ven obligados a recurrir a entidades bancarias o a empresas privadas que comercializan sus servicios. Para conseguir una cita en la embajada de el Estado español, hay que pasar por BLS International; la cita es gratuita, pero su servicio «básico» cuesta 770 MRU (unos 19 euros) y ofrecen servicios adicionales de pago (cumplimentación del formulario: 200 MRU; seguimiento de la solicitud por SMS: 70 MRU; fotografía, etc.) .

Según los agentes de BLS, el plazo para conseguir una cita es de 15 días, pero es frecuente que el servicio esté saturado y que agencias no oficiales como Wassila Conseil o Express Visa revendan citas garantizando un plazo de un mes por unos 5000 MRU.

En el caso de la Embajada de Francia, antes de solicitar una cita, hay que adquirir un código de acceso en el Banco para el Comercio y la Industria, con un coste de 400 MRU. A continuación, hay que armarse de paciencia y llamar a un centro de atención telefónica que le dará una cita a cambio de ese código. Según los testimonios in situ, los plazos para obtener una cita (¡por internet!) pueden ser de dos a tres meses.

Análisis de los testimonios sobre denegaciones de visados en el espacio Schengen

La obtención de un visado para el espacio Schengen constituye un paso esencial para las personas que desean viajar a Europa por motivos familiares, académicos o profesionales. Sin embargo, varios testimonios recopilados ponen de manifiesto las dificultades a las que se enfrentan algunos solicitantes, incluso cuando sus expedientes parecen estar completos y cumplir con los requisitos administrativos neocoloniales.

Los siguientes testimonios ilustran diferentes situaciones en las que se han denegado solicitudes de visado, lo que plantea interrogantes sobre los criterios de evaluación aplicados por las autoridades consulares.

Testimonio de F., 28 años, miembro de la sociedad civil – Invitación familiar a Francia

F. explica que tiene una prima que reside en Francia y que le había enviado una invitación oficial, debidamente legalizada por las autoridades competentes. Esta invitación incluía también la posibilidad de alojamiento durante la duración de su estancia.

A pesar de la existencia de este vínculo familiar y de la disponibilidad de un lugar de acogida, su solicitud de visado fue denegada por las autoridades consulares.

Esta situación demuestra que la presencia de una invitación familiar oficial no constituye necesariamente una garantía para obtener el visado.

Testimonio de Y., de 42 años, jurista – Experiencia de movilidad internacional

Y. indica que ya había viajado a Europa en el marco de sus estudios, concretamente a Alemania e Italia. En aquella época, los visados se obtuvieron cuando residía en Siria.

Sin embargo, tras presentar sus solicitudes de visado desde Mauritania, estas fueron denegadas en varias ocasiones. En su caso, la solicitud de visado fue rechazada cuatro veces.

Esta situación plantea interrogantes sobre las posibles diferencias en la evaluación de las solicitudes según el lugar de presentación del expediente.

Testimonio de M., 31 años, comerciante – sobre las condiciones de alojamiento

M. menciona la posibilidad de que la denegación de su solicitud esté relacionada con las condiciones de alojamiento previstas durante su estancia.

De hecho, el apartamento destinado a alojarlo, propiedad de su padre, habría sido considerado demasiado pequeño para acoger a una persona invitada.

Esta situación podría haber influido negativamente en la valoración del expediente por parte de las autoridades consulares.

Testimonio de A. (miembro de AP Mauritania) – Denegación a pesar de un expediente completo

A. testimonia que su solicitud de visado fue denegada a pesar de haber cumplido con todos los trámites administrativos exigidos. Afirma haber presentado un expediente completo que incluía todos los documentos necesarios.

Este caso pone de manifiesto la sensación de incomprensión que sienten algunos solicitantes cuando se rechazan sus expedientes a pesar de su aparente conformidad con los requisitos administrativos.

Conclusión

El conjunto de estos testimonios pone de relieve las dificultades a las que se enfrentan algunos solicitantes en el proceso de obtención de un visado para el espacio Schengen.

De hecho, varias personas afirmaron haber proporcionado todos los documentos requeridos: cuenta bancaria, seguro de viaje, billete de avión de ida y vuelta, justificantes profesionales y familiares que acrediten su situación, etc.

A pesar de ello, algunas solicitudes de visado fueron denegadas sin una explicación detallada por parte de las autoridades consulares.

Las empresas intermediarias, que se supone que facilitan los trámites, pueden en algunos casos contribuir a una mayor complejidad, tanto en términos de costes como de requisitos documentales .

Una vez más, estas situaciones ponen de relieve la complejidad del proceso de obtención de visados y sacan a la luz las dudas que puede suscitar la falta de claridad de los criterios de aceptación y denegación, incluso los expedientes parecen estar completos y cumplir con los requisitos administrativos.

Esto pone de manifiesto prácticas de discriminación racial y un estricto control de la movilidad que se inscriben en una lógica de dominación neocolonial, y invita a una reflexión de orden jurídico y ético sobre el respeto del principio de igualdad de oportunidades, la dignidad humana y la libertad de circulación.

3.4 Senegal

Les senegaleses que solicitan visados Schengen tienen más probabilidades de que se les deniegue la solicitud que los de casi cualquier otro país de África: casi una de cada dos solicitudes es denegada, una tasa que ha aumentado en los últimos años. Según las estadísticas oficiales de la Comisión Europea, el 46,8 % de las solicitudes de les senegaleses fueron denegadas en 2024, frente a una tasa media global del 14,8 % para el conjunto de las nacionalidades. Ese año, les ciudadanes senegaleses presentaron unas 72 412 solicitudes, lo que supone cerca de 35 519 denegaciones.

Estas solicitudes de visado suponen un elevado coste económico para las personas que desean viajar por vías autorizadas, en un país donde el salario medio ronda los 192 euros al mes. Como se ha mencionado en los apartados anteriores, cada solicitud de visado Schengen de corta duración conlleva unos gastos no reembolsables de 90 € desde junio de 2024, independientemente del resultado del procedimiento. Teniendo en cuenta el elevado número de denegaciones, les solicitantes senegaleses han perdido colectivamente alrededor de 2,93 millones de euros en tasas de tramitación solo por las solicitudes rechazadas en 2024. Esta cantidad no incluye los costes adicionales que a menudo se exigen, como el seguro de viaje obligatorio, las tasas de servicio de los centros de visados o los gastos relacionados con la preparación del expediente.

El propio acceso a los procedimientos de solicitud constituye un obstáculo importante para les solicitantes en Senegal, con largas esperas para conseguir una cita (hasta cuatro o cinco meses para Alemania y alrededor de uno o dos meses para Francia, el Estado español e Italia). También en este caso, las embajadas europeas externalizan la gestión de las citas y la presentación de expedientes a proveedores privados (VFS Global Dakar para Francia, BLS International para el Estado español), lo que complica aún más el acceso a los servicios consulares. Los intermediarios revenden las franjas horarias de las citas a precios muy elevados, a menudo entre 300 000 y 400 000 FCFA (más de 500 euros), es decir, muy por encima de las tasas oficiales. Varios testimonios denuncian prácticas percibidas como abusivas y un sistema opaco. Un activista de Alarm Phone que quería participar en un evento de la sociedad civil en Europa explica, por ejemplo:

«En mi caso, presenté mi solicitud en la embajada de Suiza y, tras proporcionar mil y un documentos, me denegaron el visado. Los motivos que me dieron como justificación son simplemente: no hay nada que demuestre que vaya a salir del espacio Schengen antes de que expire su visado. Y lo que fue extraño es que incluso me propusieron presentar un recurso, sabiendo que los gastos del recurso son más elevados que los de la solicitud de visado. No presenté el recurso porque estaba muy enfadado con este sistema de estafa».

Varias personas constatan un endurecimiento de las condiciones para obtener visados y ven cómo se rechazan sus solicitudes, a pesar de que anteriormente habían podido obtener visados Schengen. «En el caso de mis denegaciones, todo empezó en 2022», cuenta un activista de AP que ha sufrido varias denegaciones a pesar de haber obtenido dos visados Schengen para ir a Alemania en 2019 y en 2021, cuyas condiciones cumplió.

«Ahora, en 2022, presenté una solicitud de visado para ir a Alemania y me la denegaron. El motivo era que yo era una amenaza para la seguridad territorial o algo por el estilo. Había otro activista senegalés que debía venir conmigo, y también le denegaron la solicitud, pero por otro motivo. Dijeron que no demostraba ingresos suficientes. Así que presentamos un recurso con la fundación alemana que nos había invitado, pero el recurso también fue denegado. En 2023, solicité un visado para Suiza que también me fue denegado, y en 2024, mi solicitud de visado para Francia también fue denegada. Empecé a pensar que todas estas denegaciones estaban relacionadas con mis actividades en favor de los derechos de las personas en situación de movilidad. Pero como no todo está muy claro y no se conocen exactamente los motivos de la denegación… Me di cuenta de que todas las solicitudes que hemos presentado con nuestra asociación han sido denegadas. Eso es lo que me hace pensar que está relacionado con nuestras actividades de activismo. Hemos presentado otro recurso contra la última denegación, y está en el tribunal de Nantes, pero seguimos sin tener respuesta, después de un año. Ahora estoy desanimado, gasto demasiada energía y demasiado dinero, y el dinero no se devuelve. Tenemos la impresión de estar en un callejón sin salida.»

Esta situación ha llevado a las asociaciones de defensa de los derechos humanos en Senegal a crear una campaña para denunciar esta política, considerada injusta. La Red Migración y Desarrollo (REMIDEV), junto con otras organizaciones de la sociedad civil, organiza, entre otras cosas, una marcha anual por los visados para denunciar las elevadas tasas de denegación, el coste económico de las solicitudes rechazadas y los obstáculos estructurales para conseguir una cita. Un participante francés en la marcha de 2024 acudió para protestar contra el trato recibido por su esposa senegalesa, que había sufrido varios rechazos a pesar de estar casada con un ciudadano francés. Estas movilizaciones tienen como objetivo llamar la atención de las autoridades europeas y senegalesas sobre las consecuencias sociales y económicas de las políticas de visados, y reclamar una mayor transparencia en los procedimientos consulares. Algunas organizaciones reclaman la reciprocidad: si les ciudadanes senegaleses se enfrentan a altas tasas de denegación y a procedimientos restrictivos, Senegal podría considerar medidas equivalentes con respecto a les ciudadanes de los Estados que les exijen visados. Las autoridades senegalesas han mencionado en varias ocasiones la necesidad de un diálogo más equilibrado con la Unión Europea sobre las políticas de movilidad, y han anunciado que se implantará un visado electrónico (e-visa) para determinados países, como Estados Unidos y Francia. Sin embargo, hasta ahora no se ha implantado ninguna medida formal de restricción recíproca comparable. La postura oficial se inscribe más bien en una lógica de negociación diplomática y de cooperación migratoria, aunque la presión política interna sobre la cuestión de la reciprocidad sigue presente en el debate público.

Marcha a pie en el marco de una campaña por unos procedimientos de visado justos y equitativos, diciembre de 2024, Dakar. Fuente: Boza fii

Ante esta situación, miembros de la asociación senegalesa Boza Fii han exhortado a las autoridades a cambiar esta situación mediante una reforma profunda del sistema de visados. En el manifiesto «Abajo el sistema de visados », denuncian unos trámites costosos, opacos e injustos, y reclaman la simplificación de los procedimientos, la reducción o el reembolso de las tasas en caso de denegación, así como un acceso más equitativo a la movilidad internacional. Apelan también  a las autoridades senegalesas y europeas a garantizar la libertad de circulación como un derecho fundamental y a poner fin a las políticas que empujan a algunes solicitantes a emprender rutas migratorias peligrosas.

3.5 Estado español

El régimen de visados Schengen en el Estado español

El visado Schengen de corta duración (tipo C) es el más solicitado: permite permanecer en el territorio durante un máximo de tres meses en un periodo de seis meses. Como se ha mencionado anteriormente, las tasas oficiales del visado ascienden a 90 euros para una persona adulta. Los recursos económicos mínimos exigidos son de 118 euros por día de viaje, o de 1 065 euros para la duración total de la estancia.

El Estado español es uno de los países que más solicitudes de visado recibe, el segundo país de la UE, después de Francia. En 2024, se recibieron alrededor de 1,63 millones de solicitudes de visados Schengen, de las cuales cerca de 1,3 millones fueron aceptadas, con una tasa de denegación alrededor del 15,7 %. Puesto que la UE señala el Estado español como «bajo presión migratoria», la vigilancia de los servicios consulares respecto a determinadas nacionalidades ha aumentado, en particular para las personas procedentes del norte de África. Las disparidades geográficas son llamativas: las tasas de denegación oscilan entre menos del 5 % para Asia Oriental y más del 35 % para Argelia ; alcanzan el 20,1 % para Marruecos. Las nacionalidades más discriminadas por la fe ciega que tiene la Comisión Europea en su indicador de «riesgo migratorio» siguen siendo las de los países del Magreb, encabezados por Argelia. Si bien estas tasas puedan parecer, a pesar de todo, poco elevadas, conviene recordar todos los obstáculos descritos a lo largo de este informe. Para la mayoría de las personas, es imposible acceder a la solicitud de visado en sí.

Si miramos las experiencias directas, ya presentadas en las secciones anteriores, podría parecer más fácil la obtención de un visado para el Estado español que para otros países europeos. Sin embargo, hay que matizar esta afirmación. Existe una correlación entre el número de solicitudes tramitadas y el número de denegaciones. Cuantas más solicitudes recibe un país, más tiende a bajar su tasa de denegación. Por lo tanto, hay que ser prudentes a la hora de afirmar que el Estado español es más permisivo que otros países europeos.

Sistemas de corrupción

Por otra parte, los casos de corrupción y las disfunciones estructurales del sistema consular español aportan serio matices a la idea de un estado más accesible que sus vecinos. En 2023, el Ministerio de Asuntos Exteriores español llevó a cabo una investigación sobre un estratagema de corrupción en el Consulado General del Estado español en Tánger: unos intermediarios disponían de entradas y salidas dentro del propio consulado, esquivando las barreras burocráticas con total impunidad. Este escándalo no es un hecho aislado, sino el síntoma de un sistema podrido desde la raíz.

En Marruecos y Argelia, la externalización de la tramitación de las solicitudes a empresas privadas como BLS International (véase en la introducción) ha abierto la vía a una mercantilización del acceso al visado. Desde hace ya varios años, presenciamos la transformación de las citas consulares en auténtico mercado paralelo, donde los intermediarios acaparan las citas disponibles a través de las plataformas online, con el fin de revenderlas a precios exorbitantes.

En Senegal, las víctimas han desembolsado varios millones de francos CFA para pagar intermediarios que les entregaban documentos falsos, que acreditaban supuestas citas en la embajada del Estado español. Estas prácticas fraudulentas, alimentadas por la escasez organizada de citas y la opacidad de los procedimientos, llevan a la inclusión de documentos falsos o falsificados en los expedientes, a veces sin que el solicitante lo sepa. Esta situación provoca denegaciones y compromete de forma duradera las posibilidades futuras de les solicitantes ante todos los consulados Schengen.

Lejos de ser fallos accidentales, estos «sistemas dentro del sistema» son las consecuencias directas de una política migratoria basada en una lógica neocolonial que genera, deliberadamente, la inaccesibilidad.

Regularización extraordinaria de personas migrantes en el Estado español

El gobierno español va a llevar a cabo, en los próximos meses, una regularización extraordinaria y masiva de personas extranjeras en situación irregular (que podría beneficiar a hasta 800 000 personas). Esta decisión no ha surgido en el gabinete de un ministerio ni en la mente de un político en un espontáneo impulso de humanismo. Es la presión de las colectivas de migrantes, antirracistas y aliades, reunides bajo la plataforma Regularización Ya, la que, tras años de lucha y estrategias políticas, ha logrado que el Gobierno se someta a su demanda. Alarm Phone celebra esta victoria y felicita calurosamente a todas las personas que han llevado adelante esta lucha que va a cambiar la vida de miles de personas. ¡Enhorabuena!

Esta victoria, por muy significativa que sea, no comprará el silencio de las colectivas que se lo han arrancado al Gobierno en lo que respecta al racismo estructural inscrito en la legislación española. La regularización extraordinaria solo está abierta a las personas que llegaron al Estado español antes del 1 de enero de 2026. Quienes siguen llegando cada día desde esa fecha están sometides, exactamente igual que antes, a la Ley de Extranjería. Esta «ley sobre los derechos de los y las extranjeras», que legaliza las expulsiones en caliente en las fronteras de Ceuta y Melilla, criminaliza la movilidad, genera irregularidad y condena a cientos de miles de personas a vivir en el miedo y la precariedad. Para la plataforma Regularización Ya, el próximo objetivo es la derogación de esta ley.

Frente a las contradicciones del Gobierno de Pedro Sánchez, la sociedad civil organizada no se deja engañar. Si bien el Estado español parece ir a contracorriente de sus vecinos europeos en su política migratoria, conviene mirar más allá de las grandes declaraciones y las medidas espectaculares.

Un discurso de apertura, actos alineados con la política migratoria de la UE

Detrás de un discurso progresista, cuidadosamente cultivado por el presidente del Gobierno, el análisis de las prácticas del Estado español pone de manifiesto otra realidad. Desde 2006, el Estado español ha contribuido a la financiación de centros de detención destinados a personas en movimiento en Mauritania, denunciados regularmente por sus condiciones de reclusión, y sigue apoyando dispositivos de seguridad en la región mediante financiación y una importante cooperación policial. Más recientemente, acuerdos respaldados por la Unión Europea han destinado más de 210 millones de euros a Mauritania para reforzar las interceptaciones, los controles y las expulsiones más allá de las fronteras europeas, mientras que el Estado español ha intensificado sus alianzas con países como Gambia y Senegal para frenar las salidas, en particular mediante el apoyo a las fuerzas de seguridad locales y a los dispositivos de vigilancia. Esta lógica va acompañada de violencia recurrente en las propias fronteras, como ilustraron las masacres del Tarajal en Ceuta en 2014 y de Melilla en 2022. Lejos de ser casos aislados, estos episodios revelan la coherencia de un sistema basado en la disuasión, la violencia y el desplazamiento del control migratorio fuera de sus fronteras. La actuación del Estado español se inscribe plenamente en la arquitectura europea de control y externalización de las fronteras. Las vallas de Ceuta y Melilla son algunas de sus peores manifestaciones.

Ni olvido ni perdón para Tarajal. Ni olvido ni perdón para Melilla. La regularización extraordinaria no nos hará perder la memoria. No redime en nada las décadas de devoluciones en caliente, de violencia y de impunidad del Estado. No logrará ocultar las embarcaciones abandonadas en el mar, mientras que la disminución de las cifras de llegadas se esgrime cínicamente como un éxito de la «gestión migratoria» española. No olvidamos. No perdonamos.

4. Naufragios y personas desaparecidas en el mar

Como se destaca anteriormente, en la parte estadística de este informe, menos llegadas no significa menos travesías: ¿cuántas embarcaciones han desaparecido? La documentación de los naufragios invisibles y de las personas desaparecidas en el mar resulta especialmente ardua, dada la dificultad de encontrar rastros y pruebas de estas desapariciones. Esta documentación también es poco reconocida: las desapariciones no confirmadas, por ejemplo por falta de cadáveres o de supervivientes, no figuran en las estadísticas oficiales.

Las políticas de externalización de las fronteras no solo son mortíferas, sino que invisibilizan los crímenes contra la humanidad que provocan. En palabras de Rachida Brahim, «la raza mata dos veces». La primera violencia afecta a la integridad física de la persona, en este caso empujándola a emprender viajes cada vez más peligrosos. La segunda violencia tiene lugar a escala institucional, a través de la impunidad.

Para hacer frente a estas políticas mortíferas, es también importante para nosotros dedicar, en cada informe, una sección a los naufragios y a las personas desaparecidas, para mantenerlas en la memoria, más allá de las situaciones de las que hemos tenido conocimiento a través de la línea de emergencia de Alarm Phone.

Por eso también, cada año se organizan ConmemorAcciones en numerosas ciudades; el pasado febrero, en más de 70. En ellas se entremezclan nuestro duelo y nuestra ira, nuestro compromiso de honrar la memoria de quienes perdieron la vida o desaparecieron en su búsqueda de la libertad de circulación, y nuestras reivindicaciones en favor de la justicia.

Commemoractions en Mbao, febrero de 2026. Fuente: commemoraction.net

 

Commemoractions en Douarnenez, febrero de 2026. Fuente: commemoraction.net

El 26 de agosto, 10 personas partieron de Tipaza, en Argelia. Una semana después, las autoridades siguen negándose a dar información y el grupo sigue desaparecido.

El 3 de septiembre, se encontró el cadáver de una persona ahogada flotando en las aguas cercanas a Punta Almina, en la costa de Ceuta.

El 3 de septiembre, 17 días después de su salida de Argelia hacia Palma, tres personas fueron rescatadas cerca de Alicante; dos de ellas fueron trasladadas al hospital. Cinco personas fallecieron durante la travesía.

El 3 de septiembre, se rescató una embarcación que llevaba tres días a la deriva cerca de Ibiza. Dos personas del grupo desaparecieron tras saltar al agua por desesperación, según los testimonios de las otras seis personas que sobrevivieron. El grupo de ocho argelinos había partido tres días antes de Domingo de Cherchell, el 31 de agosto.

El 3 de septiembre, se encontró el cadáver de una persona ahogada flotando en las aguas cercanas a Punta Almina, en la costa de Ceuta.

El 3 de septiembre, se encontraron en Almería los cadáveres de siete personas que se encontraban a bordo de diferentes embarcaciones, seis de ellas en aguas de Carboneras y una séptima en la playa de Las Salinas de Cabo de Gata, en Níjar. Las seis personas fallecidas halladas en aguas de Carboneras se encontraban, a priori, a bordo de una embarcación «go fast» en el que viajaban otras 26 personas que lograron llegar por sus propios medios a la playa de Los Muertos. La séptima persona fallecida se encontraba probablemente a bordo de una embarcación en la que 37 personas, entre ellas dos mujeres y tres niños, fueron rescatadas y posteriormente atendidas por la Cruz Roja. El 4 de septiembre, el cadáver de una octava persona que viajaba a bordo de una de las embarcaciones que se dirigían hacia las costas de Carboneras y Níjar, y el 8 de septiembre, el cadáver de una novena persona, fueron hallados en la zona del Torreón de Cabo de Gata.

El 5 de septiembre, dos niños, Tawfiq y Mohamed, originarios de Beni Said, en la provincia de Tetuán, fallecieron en aguas de Ceuta tras haber partido juntos de Marruecos. Sus cuerpos fueron hallados en las zonas de Sarchal y Recinto por las autoridades españolas y fueron identificados por un familiar.

El 3 de septiembre, fue rescatada una embarcación que llevaba tres días a la deriva cerca de Ibiza. Dos personas del grupo desaparecieron tras saltar al agua por desesperación, según los testimonios de las otras seis personas que sobrevivieron. El grupo de ocho argelines había partido tres días antes de Domingo de Cherchell, el 31 de agosto.

El 7 de septiembre, una embarcación con 23 personas a bordo zarpó de Bourmedès, en Argelia, con destino a Palma de Mallorca. Dos semanas después, sigue sin haber noticias del grupo, que sigue desaparecido.

El 10 de septiembre, las autoridades españolas recuperaron los cadáveres de tres personas que se ahogaron al intentar llegar a Ceuta a nado desde Marruecos. Se encontró un cadáver cerca de la costa de San Amaro y dos en la zona de Sarchal. Probablemente, los tres tenían menos de 20 años.

El 13 de septiembre, una embarcación con 13 personas que había partido de Bourmedès el 9 de septiembre naufragó frente a las costas argelinas. Une superviviente fue trasladado de vuelta a Bourmedès. Las otras 12 personas siguen desaparecidas.

El 13 de septiembre, se encontró el cadáver de una persona ahogada en aguas de Ceuta, cerca de la playa de la Almadraba y del puesto fronterizo de Tarajal que separa la ciudad de Marruecos.

El 14 de septiembre, un grupo de 24 personas sale de Ain Taya, en Argelia. Seis días después, el grupo sigue desaparecido.

El 21 de septiembre, un grupo de 13 personas sale de Argelia en dirección a Palma de Mallorca. Dieciséis días después, el grupo sigue desaparecido a pesar de las búsquedas de las autoridades españolas, lo que parece indicar un nuevo naufragio invisible.

El 25 de septiembre, un grupo de 43 personas, entre ellas tres niñes, partió de Boujdour por la carretera del Atlántico. Una semana después, el grupo sigue desaparecido.

El 26 de septiembre, un grupo de siete personas partió de Argelia con destino a Palma de Mallorca. A pesar de las búsquedas de las autoridades españolas, tres días después el grupo aún no ha sido encontrado y sigue desaparecido.

El 28 de septiembre, una embarcación con 27 personas a bordo partió de Réghaïa, en Argelia, hacia Palma de Mallorca, en el Estado español. Más de una semana después, la embarcación sigue desaparecida.

El 29 de septiembre, se encuentra el cadáver de una persona ahogada cerca de la playa de Chorrillo en Ceuta, situada cerca de la frontera de Tarajal.

El 30 de septiembre, se encuentra el cadáver de una persona ahogada en la zona de Sarchal, en Ceuta. Solo en el mes de septiembre se han encontrado 11 cadáveres en el litoral de Ceuta.

El 30 de septiembre, el cadáver de una persona ahogada apareció en las costas de Findeq, en Marruecos.

El 2 de octubre, naufragó una embarcación que había zarpado de Argelia el 27 de septiembre con 26 personas a bordo. Solo sobrevivieron siete personas.

El 3 de octubre, se encontró el cadáver de una persona a varias millas de la costa de Formentera, en las Islas Baleares.

El 8 de octubre, se encontró el cadáver de una persona flotando en el agua a dos millas de la bahía de Talamanca, en Ibiza, en las Islas Baleares.

El 10 de octubre, el cadáver de une argeline de 23 años, según los documentos que llevaba consigo, fue hallado a 200 metros de la costa de la Playa de la Ribera, en Ceuta, el Estado español.

El 12 de octubre, se halló un cadáver en la orilla de la Playa del Dosel de Cullera, en la región de Valencia, el Estado español.

El 13 de octubre, se halló el cadáver de una persona frente a las costas de Martil, en la región de Tánger-Tetuán – Alhucemas, en Marruecos.

El 13 de octubre, se encuentra un cadáver, que probablemente llevaba dos meses en el mar, frente a la playa de Cala Murada, en Palma de Mallorca, en las Islas Baleares.

El 13 de octubre, se encuentra un cadáver en la zona de Rocosa, en Menorca, en las Islas Baleares.

El 14 de octubre, un grupo de 51 personas parte de Agadir a bordo de una lancha neumática. Sus familiares tienen noticias de elles por última vez dos días después, cuando la embarcación se encontraba a 120 kilómetros de Lanzarote, en las Islas Canarias. Desde entonces, estas personas están en paradero desconocido.

El 14 de octubre, se encontraron dos cadáveres en Ceuta, uno varado en la playa de Almadraba y el otro a una milla de la bahía.

El 14 de octubre, se encontró el cadáver de una persona ahogada en la playa de Els Molins, a siete kilómetros al noroeste de Denia, en la provincia de Alicante, el Estado español.

El 15 de octubre, se encontró un cadáver frente a la costa de Juan XXIII, en Ceuta.

El 16 de octubre, 47 personas partieron de Boujdour a bordo de una embarcación con destino a las Islas Canarias. Desde entonces se les da por desaparecidas.

El 16 de octubre, varias personas a bordo de una lancha neumática se lanzaron al agua para intentar alcanzar un buque mercante a 83 kilómetros al este de la costa de Lanzarote. Este buque dio alerta a las autoridades españolas y pudo rescatar a una persona, mientras que otra fue puesta a salvo por una embarcación de rescate de las autoridades españolas. Al menos otras dos personas desaparecieron en el mar tras saltar hacia el carguero. Posteriormente, 55 personas de origen subsahariano y magrebí, entre ellas 42 hombres, 11 mujeres y dos menores, fueron rescatadas y trasladadas el puerto de Arrecife durante la noche.

El 18 de octubre, un grupo de 22 personas somalíes partió de Bourmedès, en Argelia, con destino a las Islas Baleares a bordo de una embarcación de fibra de vidrio. El grupo sigue desaparecido desde entonces.

El 19 de octubre, un grupo de seis personas partió de Argel hacia el Estado español. Una semana después, el grupo sigue desaparecido.

El 20 de octubre, se encontró un cadáver frente a la costa de Almuñécar, en la provincia de Granada.

El 20 de octubre, un grupo de 19 personas parte de Mostaganem, en Argelia, por el mar Mediterráneo. Cinco días después, el grupo sigue desaparecido.

El 23 de octubre, se encuentra una embarcación con un grupo de 24 personas a la deriva frente a la costa de Lanzarote. El grupo había partido de Tan-Tan, y es posible que el grupo inicial fuera más numeroso y que algunas personas desaparecieran durante la travesía.

El 24 de octubre, un grupo de 24 personas parte de Bourmedès, en Argelia. Desde entonces se les da por desaparecidas.

El 24 de octubre, un grupo de 27 personas sale de Bourmedès, en Argelia. Desde entonces se les da por desaparecidas.

El 25 de octubre, una embarcación con 150 personas a bordo partió de Jinack, en Gambia, y desde entonces se les da por desaparecidas.

El 26 de octubre, una embarcación con unas 100 personas a bordo partió de Gambia hacia las Islas Canarias y se encuentra desaparecida desde entonces.

El 28 de octubre, las autoridades españolas encontraron el cadáver de una persona en las aguas de Cala Rajada, en las Islas Baleares, a 14 millas de la localidad, tras una alerta lanzada por un barco de pescadores. Podría tratarse de una persona que intentó llegar a las costas de las Baleares a bordo de una embarcación improvisada.

El 29 de octubre, se encuentra el cadáver de una persona ahogada a 25 millas de la costa de Palma de Mallorca, en las Islas Baleares.

El 2 de noviembre, se encontró el cadáver de una persona ahogada en la costa de Mallorca, en las Islas Baleares.

El 2 de noviembre, una embarcación con un grupo de 25 personas a bordo llega a la playa de Granatillas, en Mojácar, Almería. El grupo cuenta con un fallecido a su llegada, así como 12 personas heridas, una de las cuales es trasladada al hospital.

El 3 de noviembre, el cadáver de una persona que probablemente intentaba llegar a Ceuta a nado fue hallado en alta mar entre Almadraba y Tarajal.

El 3 de noviembre, se encontró el cadáver de una persona en los acantilados del puerto de Carboneras, al este de Almería, en el Estado español.

El 5 de noviembre, una embarcación con unas 200 personas a bordo partió de Gambia y desde entonces se encuentra desaparecida.

El 9 de noviembre, se encontró el cadáver de una persona varado en la playa de Tarajal, en Ceuta.

El 10 de noviembre, un grupo de unas 200 personas partió de Gambia hacia las Islas Canarias por la ruta del Atlántico. Desde entonces, no se ha tenido contacto con la embarcación y el grupo se da por desaparecido.

El 12 de noviembre, al menos una persona falleció a bordo de una embarcación interceptada por la guardia costera argelina cuando se dirigía a las Islas Baleares tras haber partido de Tipaza. Les otres cinco pasajeres sobrevivieron.

El 12 de noviembre, 14 personas desaparecieron tras haber salido de Dellys, en Argelia, con destino a las Islas Baleares.

El 13 de noviembre, una embarcación que se dirigía a las Islas Canarias con varios cientos de personas a bordo naufragó frente a las costas de Nuadibú, en Mauritania. La embarcación partió de Gambia y pasó 13 días en el mar antes de volcar. Se confirma la muerte de siete personas; otras siguen desaparecidas. Varios de les pasajeres eran jóvenes de Bonfi, un barrio de Conakry, en Guinea.

El 13 de noviembre, una persona cayó al agua durante una travesía en barco. Su cuerpo sin vida fue hallado por Salvamento Marítimo a 55 millas al sureste de Cartagena a última hora de la tarde. Otras 17 personas a bordo fueron rescatadas. La alerta había sido dada por un buque mercante esa misma mañana.

El 14 de noviembre, 12 personas partieron de Argelia hacia Cerdeña a bordo de una embarcación. Una semana después, el grupo sigue desaparecido y las autoridades italianas se niegan a facilitar información.

El 15 de noviembre, naufraga una embarcación que había partido de Argelia el 10 de noviembre con entre 15 y 18 personas a bordo. Cinco personas pierden la vida. Les supervivientes son devueltos y detenidos en Argelia.

El 16 de noviembre, se encuentra el cadáver de una persona en la costa de Carnatge, a unos 8 kilómetros al sureste de Palma de Mallorca, en las Islas Baleares.

El 17 de noviembre, se rescata a cinco personas al sur de Cabrera, tras haber estado a la deriva durante nueve días. La embarcación había partido de Argelia con 23 personas a bordo. Al parecer, las personas desaparecidas se habrían tirado por la borda durante la travesía.

El 17 de noviembre, cerca de 100 personas, entre ellas unas 50 mujeres y algunes niñes, partieron de Jinack, en Gambia, hacia las Islas Canarias. La embarcación está desaparecida desde entonces.

El 18 de noviembre, se encontró el cadáver de una persona ahogada en la playa de Fuente Caballos, en Ceuta.

El 20 de noviembre, la Marina Real marroquí interceptó una piragua con 227 personas a bordo, agotadas y algunas inconscientes, entre ellas 12 mujeres y dos niñes. Al menos siete personas murieron de frío, hambre y sed durante la travesía y sus cuerpos fueron arrojados al Atlántico. La embarcación había partido de Gambia, con un primer embarque en Bafaloto, a unos 20 kilómetros de Banjul, y un segundo en Barra, con destino a las Islas Canarias. El grupo estuvo a la deriva durante casi 10 días en el Atlántico.

El 22 de noviembre, naufraga una embarcación con 22 personas a bordo que había partido de Bourmedès, en Argelia, el 10 de noviembre. Solo cinco personas han sobrevivido y se encuentran hospitalizadas en Ibiza. Todavía hay cadáveres desaparecidos.

El 27 de noviembre, se encuentra el cadáver de una persona frente a la costa de Benzu, en Ceuta.

El 29 de noviembre, se encuentra el cadáver de une de les pasajeres de una piragua que partió de Senegal hacia las Islas Canarias, fue hallade en Félane. 115 personas fueron detenidas por los gendarmes de las brigadas de Foundiougne y Joal.

El 29 de noviembre, se halló un cadáver en la bahía de La Restinga tras la alerta de un habitante del pueblo que había visto a una persona nadando en esa zona. Se trataba de Souleymane Foreseri, une de les pasajeres de la piragua que llegó a El Hierro esa misma mañana tras ser rescatado a menos de dos kilómetros de La Restinga. El 2 de diciembre fue enterrade en el cementerio de El Mocanal, en Valverde. De esa embarcación sobrevivieron 214 personas, entre ellas 22 mujeres y cinco menores. Estes pasajeres testifican que otras tres personas fallecieron durante la travesía.

El 30 de noviembre, más de 121 personas de entre 15 y 35 años fueron rescatadas por Salvamento Marítimo a 30 km al sur de El Hierro, en las Islas Canarias. El grupo partió en barco desde Jinack, en Gambia, entre el 21 y el 22 de noviembre. Cuatro personas a bordo de la piragua fallecieron durante la travesía. Trece personas fueron trasladadas al hospital y al menos una de ellas se encontraba en estado grave debido a hipotermia.

El 3 de diciembre, se halló el cadáver de una persona ahogada frente a la costa de Benzu, en Ceuta.

El 5 de diciembre, partió una embarcación de Nuimi Jinack, en Gambia, tras haber hecho escala en Mbour, en Senegal. A bordo iban más de 250 personas, entre ellas 29 mujeres y niñes, en su mayoría subsaharianes y 164 gambianes. La embarcación fue avistada por última vez en la noche del 5 al 6 de diciembre por unes pescadores en las inmediaciones de Mbour, en Senegal. Se llevaron a cabo búsquedas en Senegal, Mauritania, Marruecos, Cabo Verde y las Islas Canarias (El Hierro, Las Palmas, Tenerife), pero no se ha encontrado ningún rastro de la embarcación. Según la información recabada, el barco no llegó a el Estado español. Todo indica que se hundió y que no se ha encontrado ningún superviviente.

El 8 de diciembre, una embarcación que había partido de Bourmedès naufraga a 32 millas de la costa argelina. Un buque mercante da la voz de alarma al avistar los restos del naufragio y rescata a dos personas. Según el testimonio de estes dos supervivientes, el grupo estaba formado por 22 personas, todas de origen somalí, entre ellas siete mujeres jóvenes. Por lo tanto, 20 personas desaparecieron en este naufragio.

El 10 de diciembre, 89 senegaleses fueron interceptados por las autoridades mauritanas frente a las costas de Nuadibú tras siete días en el mar. Al menos cuatro pasajeras y pasajeros murieron durante la travesía, entre ellos una mujer, Khadim Ndiaye y Cheikh Ndiaye, originarias de Touba. Dos cayeron al agua debido al mar agitado, otre fue hallade muerte tras intoxicarse con los vapores de combustible al intentar refugiarse en la caja que contenía los bidones de combustible para protegerse del frío, le cuarto falleció durante su traslado a Nouadhibou, según la policía. El grupo afirma que la embarcación partió de Gambia y que dieron media vuelta tras siete días en el mar debido al agotamiento de las provisiones.

El 10 de diciembre, un barco que había partido de Zeralda, en Argelia, con destino a las Baleares fue encontrado a la deriva a 150 km de la costa argelina por un petrolero maltés. El petrolero les prestó asistencia hasta la llegada de las autoridades argelinas. De las 24 personas a bordo, solo sobrevivieron diez. Entre les fallecides, tres hermanes, Ranima (12 años), Zizo (3 años) y Abdelilah (18 meses), perdieron la vida durante la travesía. Sus adres, entre elles la madre embarazada de nueve meses, lograron sobrevivir, pero fueron encarcelados en Argelia.

El 11 de diciembre, diez personas fallecieron en un naufragio entre Argelia y las Baleares: se recuperaron cinco cadáveres y cinco personas siguen desaparecidas en el mar. Entre las víctimas se encuentran cinco de les seis niñes (les más pequeñes), tres mujeres, una de ellas embarazada de nueve meses, y dos hombres. La embarcación zarpó el 9 de diciembre desde la costa de Tipaza, con un grupo de 23 personas a bordo, todas ellas argelinas. 13 sobrevivieron, rescatadas por las autoridades argelinas tras la localización de los restos del naufragio por un avión de reconocimiento de Salvamento Marítimo.

El 11 de diciembre, un grupo de 17 personas partió de Argel por el mar Mediterráneo. El 5 de enero, el grupo sigue desaparecido.

El 11 de diciembre, un grupo de unas diez personas partió de Mostaganem, en Argelia, con destino a el Estado español. Más de una semana después, el grupo sigue desaparecido.

El 11 de diciembre, un grupo de 17 personas partió de Argel a bordo de una embarcación por el mar Mediterráneo. Los familiares no tienen noticias y el grupo sigue desaparecido desde entonces.

El 14 de diciembre, se encuentra el cadáver de una persona en la playa de San Lorenzo, en Melilla, el Estado español.

A mediados de diciembre, Mohamed Allou, de 22 años, desaparece cuando intentaba llegar a Melilla.

El 24 de diciembre, Soufiane Bahida, de 27 años, también desaparece en el mar, al intentar llegar a Melilla a nado desde Nador.

El 24 de diciembre, una piragua que se dirigía a las Islas Canarias, con unas 200 personas a bordo, naufragó frente a las costas de Joal, en el departamento de Mbour, al sur de Dakar. Se recuperaron 12 cadáveres y unas treinta personas sobrevivieron. Muchas personas siguen desaparecidas.

El 25 de diciembre, una piragua que transportaba a 200 personas vuelca en Joal, en Senegal, causando 12 muertos. 31 personas son rescatadas y detenidas por la policía.

El 28 de diciembre, un grupo de 14 personas a bordo de una pequeña embarcación zarpó de Annaba, en Argelia, con destino a Italia, y desde entonces se les da por desaparecidos.

El 28 de diciembre, se produjo un naufragio en el Mediterráneo occidental. Solo dos de las 21 personas a bordo sobrevivieron y fueron devueltas al desierto de Níger por las autoridades argelinas.

El 29 de diciembre, se encontró el cadáver de una persona ahogada, fue hallado entre Cala Millor y Sa Coma, en las Islas Baleares.

El 29 de diciembre, el cadáver de una persona ahogada fue hallado en la playa de Calamocarro, en Ceuta.

El 29 de diciembre, el cadáver de una persona ahogada fue hallado flotando en las aguas de la Punta de n’Amer, en la ruta de las Baleares.

El 29 de diciembre, un grupo de 18 personas parte de Argel hacia el Estado español a bordo de una embarcación por el mar Mediterráneo. A pesar de las búsquedas llevadas a cabo por las autoridades, la embarcación sigue sin aparecer. Una semana después de su partida, ninguna llegada a las Islas Baleares parece corresponder a la descripción de este grupo, lo que parece indicar un nuevo naufragio invisible.

El 30 de diciembre, se encuentra el cadáver de una persona ahogada en la playa de Sarchal, en Ceuta. El número de personas fallecidas en las costas de Ceuta al intentar cruzar a nado desde Marruecos asciende a 46 en 2025, es decir, más del doble que en 2024. Se trata en su mayoría de personas marroquíes y argelinas. Tres de las personas fallecidas eran de origen subsahariano.

El 30 de diciembre, 27 personas partieron de Esauira, en Marruecos, con destino a las Islas Canarias. El 11 de enero, los familiares seguían sin noticias y el grupo seguía desaparecido.

Alarmphone on X

🆘 ~43 people in distress in the Central Med!
This morning we lost contact with a group fleeing from #Libya in a rubber boat. Authorities have been informed 12 hours ago, but say they have no information about the boat. Where are they? #Dontletthemdrown!

🆘 ~75 people in distress in the central Mediterranean!

We have alerted authorities to the distressed. A merchant vessel that could have rescued left, due to orders by RCC #Malta. We call on authorities to stop these potentially lethal practices! Rescue now!

El Hishri Trial: Detention crimes in #Libya finally before the ICC!

Alarm Phone supports all those who speak out against the crimes of #ElHishri and stands in solidarity with all survivors and victims of international crimes in Libya.

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