Entre la acción y el luto: la lucha en las rutas hacia España continúa

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Pintura de Amaia, una niña de 10 años de las cercanías de Málaga cuya madre es activista. Amaia pintó el barco siendo recibido en el puerto cuando se le preguntó: “¿Qué es importante para ti?”

Introducción

Ha pasado un año desde que empezaron a implantarse las medidas contra el Covid-19 por los diferentes Estados, esto ha supuesto una intensificación en la represión hacia las personas migrantes que las ha empujado a correr mayores riesgos en sus desplazamientos. Sin embargo, las cifras del ACNUR de llegadas a España en los tres primeros meses de 2021 muestran un ligero aumento en comparación con el mismo periodo del año anterior (2021: 6.229; 2020: 5.539; véase la sección 1). Estas cifras demuestran con claridad que ni el Covid-19 ni la represión han podido impedir el ejercicio del derecho a la libre circulación que obstentan las personas que han decidido migrar.

Lo que las cifras ocultan es, en primer lugar, un importante incremento del tránsito en las distintas rutas desde Argelia hacia Europa (véase el apartado 2.7) y en segundo lugar el también incremento de las personas que aún habiendo iniciado un viaje fueron interceptadas, desaparecidas o halladas muertas a posteriori (véase apartado 3). Es muy difícil ir más allá de las estadísticas de llegada del ACNUR y crear una representación precisa de quién está en tránsito, dónde se está produciendo el movimiento y a que escala. En nuestro trabajo cotidiano en Alarm Phone nos topamos con estos desplazamientos ocultos en las estadísticas. En ocasiones, perdemos el contacto con las personas a bordo de las embarcaciones mientras que los diferentes Estados no han conseguido encontrarlas mediante las operaciones SAR que han coordinado. Concretamente lo ocurrido en el caso AP127-2021, en el que la débil esperanza de tener noticias se atenúa un poco más cada día (véase la sección 2.1). En otras ocasiones, tenemos conocimiento de los hechos a través de familiares que se dirigen a nosotras o a los periódicos para denunciar la desaparición de sus parientes. Como lo ocurrido con una embarcación que partió el 28 de diciembre de Dajla en dirección a las Islas Canarias,  las familias de las personas que iban a bordo siguen buscando a sus personas amadas. Algo parecido ocurrió el 13 de enero, cuando una de las personas integrante de un grupo de amigos desapareció en su intento de llegar a nado a Melilla. En esta ocasión conocimos del suceso a través de las redes amigas de activistas que tratan de identificar los cadáveres que llegan a la costa, pero en muchas ocasiones estas muertes y desapariciones quedan invisibilizadas.

En este análisis, aunamos las cifras oficiales, las reseñas de prensa y el trabajo de los diferentes equipos de guardia de Alarm Phone, con las informaciones  de viajeras y activistas que viven o transitan por los distintos rincones de las regiones del Mediterráneo Occidental y del Atlántico. Con la intención de ofrecer una imagen multiperspectiva de los últimos acontecimientos y de los efectos de las políticas racistas de Europa en las personas que directamente sufren sus efectos. Pretendemos mostrar lo que las estadísticas nunca pueden reflejar: que detrás de cada número hay una persona con su propia y compleja historia; que, contra viento y marea, las personas se organizan para ejercer su derecho a la libertad de circulación; y que los muertos y las personas desaparecidas son lloradas y recordadas. (Véase la sección 4)

Todas estas personas desaparecidas o muertas son víctimas de un régimen fronterizo mortífero cuyo límite se situa en la externalización de fronteras y en la, cada vez mayor, represión que sufren las personas migrantes, ya sea en África o en Europa.

La situación en las Islas Canarias se deteriora rápidamente. Los campamentos mal equipados, las pocas esperanzas de rutas legales hacia la península, las deportaciones y otras prácticas violentas están convirtiendo a las Canarias en islas-prisión, creando una situación que en poco se diferencia de la creada en las islas griegas del Egeo.

La creación deliberada de este entorno, con la intención de disuadir a otras viajeras, es un escándalo. Hasta ahora, la opinión pública europea parece no haberse dado cuenta de la violencia que se ejerce contra las viajeras en este puesto de avanzada del territorio europeo. El Estado español y la UE han optado por dificultar que la prensa informe sobre la situación, por ejemplo, han negado a periodistas el acceso a los campamentos. Para contrarrestar esta situación, hemos decidido incluir una descripción más detallada de las distintas situaciones a las que se enfrentan quienes decidieron emprender el viaje y de la situación a la que se enfrentan las personas viajeras en cada una de ellas (véase la sección 2.1).

Las personas que llegan a los enclaves españoles de Ceuta y Melilla mediante rutas irregulares se enfrentan a un problema similar. Se les niega una ruta regular hacia la España peninsular, quedando atrapados en los enclaves con poca o ninguna atención a sus necesidades físicas y sin acceso a un trabajo a una vivienda o a escolarización (véase la sección 2.3). El estado español parece estar utilizando las particularidades geográficas y políticas tanto de los enclaves como de las Islas Canarias como parte de su estrategia para restringir el movimiento de ciertas personas. El vínculo entre Canarias y los enclaves queda ilustrado por el hecho de que las deportaciones desde la península a Marruecos, que antes se hacían a través de Ceuta o Melilla, ahora, tras el cierre de la frontera terrestre marroquí con España, pasan a efectuarse mediante escala enGran Canaria (véase la sección 2.4). Incluso los solicitantes de asilo, una vez que su solicitud es admitida a trámite, tienen prohibido circular libremente por toda España, práctica que el Tribunal Supremo ha vuelto a declarar ilegal.

La mayoría de las herramientas de represión hacia las personas migrantes son las mismas, independientemente del lado de la frontera en el que te encuentres: perfiles raciales, ilegalización, redadas, arrestos, detenciones, expulsiones, deportaciones y destrucción de propiedades o infraestructuras básicas.

En Marruecos, para las personas migrantes que residen en el norte del reino, la detención arbitraria y la expulsión al sur del país son prácticas sistemáticas que han tomado recientemente un cariz aún más preocupante (véanse las secciones 2.2/5/6). En febrero se organizó una concentración en Rabat para denunciar las “insoportables condiciones de vida de los inmigrantes de origen subsahariano“. En diciembre, la AMDH (Asociación Marroquí de Derechos Humanos) señaló que los miembros de las comunidades subsaharianas residentes en las grandes ciudades del norte del país y en la ciudad de Rabat, en particular, son víctimas de detenciones, de una persecución”. En Rabat, las personas son a veces secuestradas en la calle por personas vestidas de civil, golpeadas y entregadas a las autoridades, para después retenerlas durante horas y expulsarlas a a las ciudades del sur. En estas zonas se han observado detenciones ilegales. La AMDH informa de una detención ilegal ocurrida el 17 de febrero de un grupo de 15 mujeres, seis menores y cinco hombres de origen subsahariano (Malí, Costa de Marfil, Senegal y Guinea)  en Guelmime, al sur de Marruecos. Fueron retenidas durante 23 días y luego deportadas a sus países de origen.

Las herramientas de represión utilizadas por Marruecos son comunmente financiadas por el Estado español, prueba de ello, por ejemplo, el anuncio del Ministerio del Interior español de la financiación a Marruecos por valor de 10 millones de euros para la vigilancia fronteriza. Al mismo tiempo que, la sociedad pública española de búsqueda y rescate, Salvamento Marítimo, está lamentablemente infradotada, lo que inevitablemente se traduce en más muertes en el mar.

El creciente aumento en el número de cruces en la ruta oriental desde Argelia hacia España ( y de la ruta del Mediterráneo central desde Argelia hacia Italia) muestra que el gran movimiento de exilio que comenzó en 2020 sigue su curso. Muchas argelinas se desplazan para escapar de la sociedad post-Hirak, de la desilusión y la represión tras las movilizaciones masivas de 2019, así como de los impactos sociales y económicos de la pandemia de la Covid-19. Las autoridades intentan impedir las salidas adquiriendo la represión una dimensión vertiginosa en lo referente a las personas subsaharianas que transitan Argelia, las deportaciones masivas y el acoso diario son parte de las politicas racistas del Estado argelino a la vez que efectos directos de la externalización de fronteras europea. En efecto, además de la criminalización y la represión aquienes viajan, ya sean harragas de nacionalidad argelina o personas de origen subsahariano, el Estado argelino colabora cada vez más activamente con los Estados europeos. (véase el apartado 2.7)

Conforme aumenta la represión, las personas en tránsito en la región del Mediterráneo Occidental se ven cada vez más presionadas a abandonar Marruecos y Argelia a la vez que que se arriesgan a travesias marítimas de mayor duración y crecen las redes de solidaridad hacia ellas. Hecho que fue muy visible en las distintas acciones que se organizaron en Marruecos, Sahara Occidental y Senegal durante la CommemorAcción del pasado 6 de febrero (ver sección 4).

Un joven posando en la ConmemorAcción del 6 de febrero de 2021 en Tánger. Fuente: Alarm Phone

1 Cruces marítimos y experiencias AP

Según las estadísticas de la ONU, entre enero y marzo de 2021 llegaron a España 6.229 personas. Más de la mitad de las recién llegadas (3.360 personas) viajaron a las Islas Canarias, mientras que 1.791 personas llegaron a la península por Andalucía.

Entre enero y marzo de 2021, 31 embarcaciones que transportaban a unas 676 personas pidieron ayuda a Alarm Phone en el Mediterráneo Occidental y el Océano Atlántico. Esta cifra es la mitad del número de llamadas de auxilio que Alarm Phone recibió en este área en los tres meses anteriores, de octubre a diciembre de 2020.

De los 31 casos, 19 embarcaciones con un total de unas 431 personas llegaron sanas y salvas a territorio español, de las cuales 16 embarcaciones arribaron a Andalucía y cinco a las Islas Canarias. Sin embargo, las autoridades mediterráneas siguen restringiendo la libertad de circulación. Nueve embarcaciones que zarparon hacia España, regresaron a Marruecos. Seis de ellas fueron interceptadas por las autoridades marroquíes y, en general, las personas a bordo fueron devueltas a Marruecos en contra de sus deseos. Una embarcación regresó de forma autónoma a Marruecos y dos embarcaciones en apuros fueron rescatadas por la Marina real marroquí. El destino de tres embarcaciones sigue sin esclarecerse.

Si bien Alarm Phone no informó de ningún naufragio en los primeros meses de 2021, cinco personas murieron durante su viaje, aunque sus embarcaciones fueron rescatadas posteriormente. Enviamos nuestra paz, pensamientos y solidaridad a los cuatro hombres marroquíes que perdieron la vida a bordo de una embarcación que fue rescatada por Marina Real marroquí y a Cisse Adamo que cayó de una embarcación que fue rescatada posteriormente por Salvamento Marítimo. Que sus almas descansen en paz.

2 Noticias de las regiones

2.1 La ruta atlántica

Travesías y llegadas. Naufragios y embarcaciones

A pesar de los fríos y duros meses de invierno, más de 3.300 personas han llegado a las costas de las Islas Canarias hasta el 28 de marzo: ¡una cálida bienvenida a todas estas valientes personas viajeras! Las estadísticas de llegadas semanales del ACNUR muestran un descenso significativo de las llegadas en febrero y principios de marzo. Sin embargo, en las dos últimas semanas el número de llegadas ha vuelto a aumentar. En concreto, 10 embarcaciones llegaron a las Islas Canarias en los últimos días de marzo, si bien hubo tres fallecidos entre las personas viajeras. En estas embarcaciones viajaban personas de origen marroquí y subsahariano. Una de estas embarcaciones, con 37 personas a bordo, fue localizada a 170 millas al sur de Gran Canaria, lo que demuestra una vez más lo extensa que es la zona SAR española.

Gráfico 1: Llegadas a las Islas Canarias, enero – marzo 2021

Fuente: AP, basado en datos del ACNUR

Este descenso de las cifras a partir de los últimos meses de 2020 coincide con una serie de estrategias políticas: la puesta en marcha de programas de retorno voluntario, la ausencia total de condiciones de alojamiento dignas en los campamentos y la prohibición a marroquíes y senegaleses de viajar a la España peninsular, lo que convierte a Canarias en una isla-cárcel. Todos estos elementos están diseñados para reducir el denominado “efecto llamada”. Es difícil juzgar si este cínico cálculo se traduce realmente en un menor número de llegadas. El descenso podría deberse también a las duras condiciones meteorológicas de los meses de invierno. No obstante, hay que recordar que en el mismo periodo del año anterior (enero-marzo de 2020) sólo se contabilizaron 1.626 llegadas, lo que representa la mitad de las personas que llegaron a Europa este año.

Alarm Phone ha asistido a personas viajeras en diversas situaciones, muchas de las cuales acabaron en BOZA (“Victoria”, la palabra que designa las llegadas con éxito en bambara), gracias en parte a la incansable labor de los efectivos de Salvamento Marítimo en Canarias. En la mayoría de las situaciones, la comunicación con ellas es amistosa y constructiva y trabajamos con una organización, Salvamento Marítimo (SM), que se toma en serio su responsabilidad de salvar vidas humanas en el mar. Podemos comprobar como se esfuerzan por rescatar una embarcación tras otra, independientemente de la procedencia de las personas a bordo. Hasta finales de 2020, las tripulaciones de rescate de los activos de SM solían estar formadas por solo tres miembros. Con una financiación adicional de 2,5 millones de euros, se supone que se añadirá un cuarto miembro a la tripulación. Aunque se trata de un avance positivo muy modesto, nosotras, como Alarm Phone, creemos que este aumento financiero es ridículo en comparación con los cientos de millones invertidos en el “control de fronteras” y los intentos de coartar la migración. Exigimos más dinero para Salvamento Marítimo, horarios de trabajo decentes para sus tripulaciones y decimos no a los recortes, especialmente cuando se trata de salvar vidas.

No todas las embarcaciones que acompañamos llegaron a las Canarias. Varias fueron interceptadas por la Marina Real marroquí. A veces la Marina Real intervino en situaciones de emergencia. Un ejemplo se produjo el 2 de marzo de 2021, cuando una embarcación en apuros a 20 km de las costas del Sáhara Occidental (caso 104-2021 Alarm Phone). En varias ocasiones hemos sido testigos de la muerte de personas durante la travesía. Cuatro personas murieron en una embarcación con 34 personas que había partido de Dajla el 31 de enero. Las supervivientes fueron rescatadas por la Marina Real tras pasar una semana en el mar (caso 54-2021 Alarm Phone). Otra persona se ahogó a mediados de marzo, pero otras 49 sobrevivieron al viaje y fueron rescatadas hasta Gran Canaria (caso 113-2021 Alarm Phone). En una embarcación con 35 pasajeres, un niño murió en la travesía. Su embarcación pasó cinco días en el mar antes de ser rescatada a Canarias, (caso 011-2021 Alarm Phone). Según cuenta su hermana de 12 años, su cuerpo fue entregado al mar tras su muerte. Otro naufragio, que hasta donde sabemos, aún no ha llegado a las noticias, Alarm Phone Marruecos informó de que cinco personas murieron en una embarcación que partió de Mauritania el 3 de marzo, antes de tener dificultades, las 52 supervivientes fueron encontradas por la Marina Real cerca de las costas de Bojador. Como suele ocurrir, luego las internaron en los centros de detención del norte durante 10 días, sin que recibieran la atención médica y psicológica necesaria.

Estas no son las únicas tragedias. En total, las autoridades españolas han registrado 34 muertes en la ruta atlántica en lo que va de año. Por supuesto, estas son sólo las cifras oficiales. Como muestra el ejemplo de Mauritania o el hecho de que familias marroquíes sigan buscando una embarcación desaparecida el 28 de diciembre, no hay duda de que la cifra de muertos es mayor. Sin duda, hay muchas más muertes que nunca conoceremos. Mientras escribimos, Alarm Phone busca otra embarcación que parece haber desaparecido (caso AP 127-2021) en la inmensidad del océano Atlántico. Salió de El Aaiún el 24 de marzo, con 50 personas. Nuestros corazones y esperanzas están con ellas, pero nos tememos lo peor.

Aparte de las cifras de llegadas y de los numerosos naufragios, hay otros acontecimientos y sucesos dignos de mención. En una embarcación interceptada por la Marina Real a mediados de enero, donde la mitad de sus ocupantes eran de origen egipcio y yemení. En los últimos meses también ha aumentado el número de viajeros jóvenes, sobre todo menores de edad. En general, son menos las mujeres que intentan las rutas occidentales en comparación con las travesías en otras regiones. Sólo el 5% de las llegadas a España son mujeres. Sin embargo, en la ruta atlántica suele haber embarcaciones con un número muy elevado de mujeres. Por ejemplo, a mediados de marzo Salvamento Marítimo buscaba tres embarcaciones ocupadas en su mayor parte por mujeres.

Otro de los cambios afecta a las salidas desde Senegal, explica la activista de Alarm Phone B:

En esta época de 2021, observamos una disminución de las embarcaciones que salen de Senegal, porque el Estado español ha enviado más patrullas fronterizas a Senegal para proteger más aún la frontera e interceptar a las personas migrantes en su punto de partida. Además, se criminaliza a la población, acusándola de ser “responsables” de las embarcaciones que zarpan.

Sin embargo, la juventud senegalesa sigue sufriendo la falta de oportunidades y los efectos nocivos de la crisis del Covid-19, son las mismas razones que en primer lugar les impulsan a partir. Las manifestaciones y protestas de principios de marzo de 2021 dejaron 14 muertos. (Fuente: Alarm Phone)

Las intercepciones en el punto de partida también se producen en Mauritania. El 12 de febrero, por ejemplo, 52 viajeres fueron interceptados por la policía mauritana.

La situación en las Islas Canarias

“¿Dónde puedo conseguir un autobús para ir a Francia o Italia?” fue una de las primeras preguntas que se hacían las viajeras al llegar a las costas de las Islas Canarias en noviembre. Meses después, la gente sigue atrapada en las islas. Sigue habiendo un ambiente de incertidumbre, falta de información y las condiciones en los campamentos recién abiertos son penosas. Aun así, en el imaginario de muchas, Europa se ve como un lugar seguro. Bienvenidas a Canarias, un territorio situado en la periferia de Europa y un enclave en la ruta migratoria más mortífera del 2021.

PLAN CANARIAS

El Plan Canarias es el marco de emergencia a nivel local, financiado por la UE, que se basa en la gestión coordinada de siete centros de recepción temporal de emergencia. Estos centros albergan 7.000 plazas y están distribuidos entre Tenerife, Gran Canaria y Fuerteventura. Para 2022, las autoridades esperan trasladar a las personas de estos centros de recepción a instalaciones de larga duración, mostrando una clara intención de seguir utilizando las islas como parte de su estrategia para impedir la libre circulación de las personas que llegan a Canarias.

LOS CAMPAMENTOS EN CANARIAS

Tenerife

En Tenerife hay dos campamentos de recepción. El primero, Las Raíces, gestionado por la ONG ACCEM y financiado por el Ministerio del Interior español y la UE. Actualmente mal viven allí unos 2.000 hombres, de los cuales 49 son menores no acompañados. Ha sido el campamento más controvertido hasta ahora por las duras condiciones de vida. Las instalaciones están situadas a 1.000 metros de altitud en una zona lluviosa. Los residentes mal viven en grandes tiendas de campaña y la comida que se les proporciona es escasa y de mala calidad. Toda esta situación ha provocado disturbios y huelgas de hambre, seguidas de abusos policiales y detenciones. En total, se han registrado cuatro huelgas de hambre en lo que va de año. La última fue el 1 de abril, cuando ciudadanos marroquies protestaron porque no se les permite viajar a la península.

Intento de huelga de hambre de los viajeros marroquíes en el campamento de Las Raíces, Tenerife, para exigir su traslado a la península. Duró un día. Fuente: Asamblea de Apoyo a migrantes de Tenerife. 1.04.2021.

El segundo campamento, el de Las Canteras, está gestionado por la OIM y ya está a pleno rendimiento. Alberga a unas 1.300 personas en un complejo militar abandonado. Sólo hay dos abogados y psicólogos para atender a todes les residentes.

Según los informes, un número alarmantemente alto de menores vive en estos dos campamentos, aunque no hay ninguna instalación para niñes y adolescentes. A pesar de ello, las autoridades llegaron a organizar un plan de reubicación de 100 menores no acompañades desde un hotel hasta los campamentos. Algunos menores se negaron a ir al campamento y durmieron en la calle como forma de protesta apoyada por activistas. Su reivindicación: una protección adecuada. A pesar de todo esto, ningún menor ha podido presentar una solicitud de protección internacional como menor, poniendo de manifiesto la ausencia de asistencia jurídica y de información sobre el asilo. De hecho, el Defensor del Pueblo español ha publicado recientemente un informe sobre la falta de traductores y de asistencia jurídica. Todo ello perpetúa el actual estado de desamparo.

En Tenerife está en marcha el programa de retorno voluntario de la OIM. Según los testimonios de las personas viajeras, se ha utilizado en gran medida por la negativa del Estado a permitir los traslados a la España peninsular. También lo han utilizado personas que quieren regresar a sus países de origen para el Ramadán. Algunas personas incluso han decidido regresar por sus propios medios. De hecho, hay algunos traslados a la península. Las autoridades examinan a las distintas situaciones de cada persona. Si se determina que es una “persona especialmente vulnerable”, puede optar al traslado a la península. En teoría a las personas especialmente vulnerables se les facilita el tránsito a la península. En realidad, la selección se hace por nacionalidad. Ser de Malí, Gambia, Costa de Marfil o Guinea son algunos de los criterios que hay que cumplir para entrar en esta clase privilegiada. Las personas de Senegal o Marruecos no están clasificadas como “especialmente vulnerables”. Cabe destacar que los nacionales de países con los que España tiene un acuerdo de retorno no se consideran vulnerables. Si no existe tal acuerdo con su país de origen, tienen la posibilidad de llegar a la Europa continental. Podría pensarse que el verdadero objetivo de la política es despejar las islas de viajeros que no sean turistas. El escenario ideal, desde el punto de vista del Estado español, es deportar a un país en África. Si eso no es posible, te dejarán salir de la isla trasladándote a la península. Hay que tener en cuenta que la mayoría de estas personas en las islas son nacionales de Senegal o Marruecos.

Gran Canaria 

El Colegio León es el centro de estancia más veterano para las personas que hacen la travesía a Gran Canaria. Está gestionado por la ONG religiosa Cruz Blanca y situado en un colegio de primaria en un barrio obrero. A pesar de la presencia y el acoso de la extrema derecha cuando se inició el proyecto, las personas migrantes que se alojan allí participan activamente en el barrio y ayudan a mantener los espacios verdes de los alrededores. Esto fue de gran utilidad y bien recibido por los vecinos, que ahora apoyan su lucha.

También hay un complejo en un polígono industrial. El terreno ha sido cedido por el banco, Bankia, y gestionado por la misma ONG que el Colegio León. Está previsto que se trasladen allí unas 500 personas. Sin embargo, aunque esta instalación se inauguró en la última semana de marzo y hasta ahora no se ha informado sobre las condiciones del lugar.

Un complejo militar abandonado, Canarias50, gestionado por la Cruz Roja, también se utiliza para alojar a las personas que llegan a Gran Canaria. Tiene capacidad para 1.300 personas. Hasta el momento, se han producido varias inundaciones y un grupo de 64 personas se puso en huelga de hambre durante unos días el 6 de febrero. Querían dar a conocer la situación del campo y exigir que se les permitiera ejercer su derecho a continuar su viaje hacia la Europa continental.

Desgraciadamente, también han habido algunas acciones fascistas. A principios de año, la Cruz Roja aconsejó a todas las personas alojadas en los campamentos y hoteles que evitaran salir a la calle por la amenaza de la violencia de la extrema derecha. En respuesta, activistas y redes locales se esforzaron por crear una acogida apoyando a las personas que habían hecho el viaje y reivindicando sus derechos.

Las personas alojadas en hoteles temían ser trasladadas a Tenerife en lugar de a la península. De hecho, muchas personas se han negado a ser trasladadas. Actualmente se encuentran sin hogar y su proceso de asilo está en suspenso. Según las activistas y la Cruz Roja, se calcula que unas 2.000 personas viven actualmente en las calles de una isla con 850.000 habitantes. Como respuesta, las vecinas han creado la red “Somos Red”. En ella se ofrecen alimentos, donaciones y apoyo social, ya que el ayuntamiento sigue negándose a hacer frente a esta situación.

Fuerteventura 

En Fuerteventura, la Cruz Roja gestiona el campamento de El Matorral en el lugar donde se encuentra un centro de detención abandonado. “No escapamos de nuestros países para que nos encarcelen” fue el lema común de las protestas que se sucedieron a lo largo del mes de marzo. Las personas desplazadas quieren poder ejercer su derecho a viajar a la España peninsular y continuar su viaje. Las personas quieren reunirse con su familia y sus seres queridos, vinieron aquí para encontrar un hogar y un empleo decente. La gente tiene derecho a buscar y encontrar la libertad y la paz.

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El Plan Canarias no es más que una herramienta de las instituciones racistas que son la Unión Europea y el Estado español. Utilizan deliberada y abiertamente el maltrato a las personas africanas como “solución” al no-problema de la migración. Reteniendo a la gente en Canarias, proporcionando condiciones de vida inferiores a cualquier a cualquier standar y negando los recursos a las personas  desplazadas, el Estado quiere enviar un mensaje claro: no importa quién seas, si eres de África, no perteneces a Europa.

Las Islas Canarias se están convirtiendo en la antítesis del lema  “No más Morias” del último pacto europeo sobre migración. El Plan Canarias reproduce todo el conjunto de políticas de detención y falta de libertad a la libre circulación que se creó en Moria en primera instancia. Como es lógico, no es difícil encontrar similitudes con lugares como las Islas del Egeo. Canarias forma parte de una lucha internacional y entrelazada de personas en movimiento. Las personas desplazadas,  activistas y la sociedad civil ya se preguntan hasta qué punto alguna de las islas se convertirá en el “Lesbos del Atlántico”.

Por su parte, el presidente del Cabildo de Gran Canaria, Antonio Morales, ha rechazado el Plan Canarias. Acusa al Gobierno central de presionar a la sociedad canaria al dejarla sola ante las consecuencias de las decisiones tomadas a nivel europeo. Sin embargo, la Comisión Europea insiste en que la política de no reubicación es una decisión tomada por el Ministerio del Interior, y no a nivel europeo.

No obstante, es urgente abrir un debate sobre los motivos que empujan a una persona a migrar y la respuesta de la UE a este fenómeno. También habría que hablar del papel de la Unión Europea en el deterioro de las condiciones sociales en los países de origen. La sociedad occidental se esfuerza por reconocer la importancia que sigue teniendo su legado colonial. También es una sociedad en la que los códigos éticos fundamentales, como el de la hospitalidad y la solidaridad, están proscritos. En este contexto, Alarm Phone quiere recordar que lo que sucede en Canarias no es un fenómeno aislado. Forma parte de toda una red de resistencia y lucha. Nos solidarizamos con las personas cuya libertad de movimiento está limitada por cuestiones de raza. Lo hacemos no sólo a través de una línea telefónica de atención a las personas en peligro, sino también trabajando en una lucha internacional por la justicia social y la libertad de movimiento. En un sistema que nunca fue concebido para proteger a las personas marginadas, pedimos la creación de comunidades fuertes que garanticen que nadie se quede atrás.

Situación en el Sahara Occidental y el Sur de Marruecos

El espectacular aumento de las salidas hacia las Islas Canarias en 2020 ha tenido, por supuesto, consecuencias en los países de salida. Una de ellas es el aumento de la seguridad en la costa del Sahara Occidental. El activista de Alarm Phone A. explica que se están construyendo cada vez más puestos de control a lo largo de la costa, en particular en las playas desde donde inician el viaje las personas migrantes. Esta observación está en consonancia con los anuncios hechos a principios de este año por Ministerio del Interior español sobre el envio de otros 10 millones de euros para la vigilancia de las fronteras.

Puestos de vigilancia fronteriza en la costa, a 30 km de El Aaiún. Fuente: AP Marruecos

El otro hecho principal derivado del fuerte aumento de las salidas es el deterioro general de la situación de los derechos humanos. Este fenómeno no es reciente, como afirma A:

“Desde hace muchos meses, los inmigrantes que viven en El Aaiún son víctimas de detenciones y persecuciones. Esto ocurre en forma de controles dirigidos únicamente a la comunidad subsahariana, quienes son detenidas y deportadas a zonas alejadas de las ciudades”.

Los informes publicados a principios de 2021 por las organizaciones de derechos humanos muestran un panorama alarmante. La crisis de la Covid-19 ha sido utilizada como pretexto para acosar a las personas  subsaharianas, arrestándolas y deteniéndolas durante un número arbitrario de semanas o meses, sin ninguna base legal. Las personas marroquies y saharauis en tránsito, así como sus comunidades también se han visto gravemente afectadas por la represión, a la vez que por la pandemia. A causa de la Covid-19 muchas personas han pedido sus puestos de trabajo o la posibilidad de conseguir uno, especialmente en el Sáhara Occidental y en el sur de Marruecos, donde la situación económica es menos estable de lo que puede ser en otros lugares.

2.2 Tánger y el Estrecho de Gibraltar

Redadas policiales en Tánger: una debastadora rutina

Aunque el complejo portuario de Tánger Med, al norte de Tánger, se convirtió en 2020 en el “primer puerto del Mediterráneo” por volumen de carga transportada, la ciudad y sus alrededores siguen siendo un lugar extremadamente hostil para las personas que esperan viajar.

La situación en la ciudad de Tánger sigue siendo muy difícil para las personas en tránsito. Como explica el activista local J., “la ciudad sigue bajo estrictas restricciones del Covid-19. La seguridad ha aumentado en la ciudad y sus alrededores, por lo que el flujo migratorio ha disminuido”. Según él, en enero aumentaron las detenciones de migrantes irregulares por parte de las fuerzas Auxiliares marroquies, “conducen a las personas a las afueras de la ciudad o a Assilah (sur de Tánger), para desequilibrarlas”. Son frecuentes las detenciones en los barrios donde viven las comunidades subsaharianas, pueden producirse, y de hecho se producen, en los propios domicilios. Las activistas de AP de Tánger informan de que en ocasiones incluso son detenidas mujeres subharianas junto a sus hijas mientras piden alimentos en la calle.

El 2 de marzo, fuentes locales informaron de redadas y detenciones policiales en la ciudad. Al menos 25 personas, entre ellas cinco mujeres, fueron detenidas en la Medina (la ciudad vieja). La policía entró en las casas de varias personas subsaharianas y las hizo salir a todas. Luego las detuvieron y las llevaron a las afueras de la ciudad. El 13 de marzo detuvieron a otras 17 personas (entre ellas dos mujeres), también en la Medina. El actual “Programa de rehabilitación de edificios en grave deterioro” (Programme de réhabilitation des bâtiments en état de délabrement avancé) en el casco antiguo de la ciudad se utiliza como excusa perfecta para que las autoridades locales aumenten la presión sobre las comunidades negras subsaharianas. Se expulsa a las personas de sus casas con el pretexto de rehabilitar los edificios en ruinas. Según nuestros contactos sobre el terreno, el 13 de marzo se realizaron nuevas redadas en el barrio de Mesnana, cerca de la universidad. Fueron detenidas 13 personas subsaharianas (entre ellas dos mujeres).

Las Fuerzas Auxiliares marroquíes también realizan regularmente redadas en los bosques cercanos a Tánger. Se trata de lugares donde viven escondidas personas en tránsito mientras intentan llegar a la costa española cruzando el estrecho de Gibraltar. Las detenciones suelen tener como resultado la expulsión de las personas arrestadas de Tánger hacia el sur de Marruecos. A las víctimas de estas prácticas suelen abandonarlas en las ciudades de Tiznit, Marrakech o Errachidia.

Las condiciones de vida son duras para las personas en tránsito que tienen el valor de quedarse en Tánger, especialmente en los tiempos de Covid-19. Es difícil acceder a la vivienda y a otras necesidades básicas, como la sanidad. En febrero fuimos informadas de la muerte de tres hombres diferentes comunidades subsaharianas, dos de Costa de Marfil y uno de Camerún, por falta de una atención médica adecuada. Nuestros corazones y pensamientos están con las familias de las victimas.

“Muy pocos consiguen llegar al agua” (J. – activista de AP Tánger)

En los últimos tres meses, Alarm Phone no ha intervenido en ningún caso en la zona del Estrecho de Gibraltar, pero tuvimos conocimiento a través de la página de Facebook de Helena Maleno Garzón  de que, al menos, hubo dos cruces exitosos  en esa ruta. Uno fue el 16 de marzo, con una persona magrebí a bordo y un segundo el 26 de marzo, con una persona marroquí y nueve personas subsaharianas. Ambos cruces fueron afortunados y las personas consiguieron llegar a Algeciras. En los medios de comunicación españoles también hablaron de un rescate en la misma zona el 17 de febrero.

Como ya hemos podido observar en análisis precedentes, el aparato de seguridad desmesurad se mantiene en esta zona, a base de controles y detenciones en Tánger y alrededores. Como consecuencia, el cruce del Estrecho de Gibraltar, al menos para las personas subsaharianas se torna extremamente difícil por lo que muchas personas intentan rutas más alejadas pero mucho más peligrosas.

Evento del 8 de marzo en Tánger

El 8 de marzo, Día Internacional de la Mujer, las mujeres se reunieron en Tánger para celebrar sus victorias y reflexionar sobre su lucha como mujeres en movimiento contra un régimen fronterizo mortal y racista. Como las restricciones de Covid-19 no les permitieron salir a la calle, organizaron un debate sobre el trabajo de Alarm Phone, se entrevistaron entre ellas y terminaron el día compartiendo una comida. Tras una jornada marcada por la solidaridad y la fuerza, las mujeres proclamaron:

“En este día internacional de la lucha feminista, gritamos contra las discriminaciones y las violencias cometidas hacia las mujeres, y este día ha sido un éxito”.

8 de marzo de 2021 en Tánger: Cartel “Non aux violences faites aux femmes” (“No a las violencias en contra de las mujeres”) Fuente: Alarm Phone

Las mujeres también se reunieron y redactaron el siguiente manifiesto:

“A pesar de todos los riesgos a los que nos enfrentamos cada día, las mujeres activistas seguimos sobre el terreno, siendo esto lo que nos da la fuerza para seguir con nuestra lucha como mujeres y por el derecho a la libertad de los pueblos y por su bienestar. Así que lanzamos un solemne llamamiento a nuestros dirigentes para que respeten los tratados internacionales y tengan más en cuenta a las mujeres que luchan por el bien de este mundo.

Nuestra acción [el acto del 8 de marzo] es bien recibida por nuestras hermanas que sufren en estas fronteras mientras esperan para viajar. Nos permitió volver a pensar en cómo y cuántas personas mueren cada día en las fronteras y que la lucha no debe detenerse. La main sur le coeur .” (Con el corazón en la mano)

2.3 Los enclaves: Ceuta y Melilla

Aunque las cifras del ACNUR y las del Ministerio del Interior español difieren, si se comparan los tres primeros meses de 2020, se observa un claro descenso de las llegadas a los enclaves por tierra, pero un aumento de las llegadas por mar en 2021. Esto refleja la tendencia general a la baja de las llegadas a los enclaves en los últimos años.

Según el Ministerio del Interior, las llegadas por mar aumentaron un 223,8% en los dos primeros meses de 2021. Un factor a tener en cuenta es el aumento del número de personas que intentan llegar a nado a los enclaves en su intento de sortear los vallados fronterizos, igualmenta han aumentado los intentos de cruzar la frontera en kayacs o lanchas neumáticas.

Cada una de las personas en tránsito que toma esta ruta está arriesgando su vida para ejercer su derecho a la libre circulación. Especialmente en las duras condiciones de los meses de invierno, esta ruta asesina a muchas personas que intentan salir o entrar de los enclaves españoles. Muchas intentan cruzar solas, por lo que es razonable pensar que hay muchos casos no registrados.

El 13 de enero de 2021, nos alertaron de la desaparición de dos personas que, junto a otro amigo, habían intentado entrar a nado en Melilla pero nunca llegaron. En otras ocasiones, son las familias de las personas desaparecidas acude a los periódicos para denunciar una desaparición, como lo ocurrido con Ayoub Fakhari y Dahani Bilal, quienes iniciaron su viaje el 29 de enero de 2021.

Entrar en los enclaves por tierra se ha vuelto últimamente más difícil que nunca. Gran parte de la culpa la tiene la intensa represión de las personas que intentan desplazarse por el lado marroquí de la valla. Esto, como se señaló en la sección 2.1, está financiado por el Estado español. Otro factor importante es la instalación de tubos antitrepados en la valla entre Marruecos y Ceuta. A pesar de ello, la gente se organiza. Hubo tres grandes saltos en los tres primeros meses de 2021:

El 19 de enero de 2021, 150 personas intentaron saltar la valla y 87 lo consiguieron en Melilla.

El 8 de marzo, 59 personas consiguieron saltar la valla hacia Melilla. En los días siguientes hubo muchas incursiones en el lado marroquí de la valla.

El 30 de marzo, 100 personas intentaron saltar la valla hacia Melilla. 33 lograron cruzar.

– ¡Enhorabuena a los que lo consiguieron, Boza!

Otros grupos aunque más reducidos también lo consiguieron saltando el vallado fronterizo de Ceuta. Para ello tuvieron que superar las distintas vallas del lado español y marroquí, equipadas con alambre de espino y los recién instalados tubos antitrepado: los días 8 y 17 de febrero un total de 13 viajantes superó el vallado, y los días 1, 5 y 12 de marzo otras 11 personas accedieron a Ceuta de esta manera.

En el debate jurídico actual sobre la legitimidad de las “devoluciones en caliente” en las vallas fronterizas de los enclaves, ha intervenido la Comisión de Venecia criticando la sentencia del Tribunal Constitucional de España por la que se avalan rechazos en la frontera bajo ciertas condiciones. Una de las condiciones que este Tribunal alega para exigir/permitir el retorno inmediato es la posibilidad de solicitar asilo en los puntos de entrada regulares a los enclaves. Desafortunadamente, esta posibilidad no es accesible para personas subsaharianas ya que se les deniega el aproximarse a estas áreas. La Comisión Europea para la Democracia señaló:

“Los agentes de policía que interceptan a los inmigrantes en el vallado fronterizo podrían proceder de manera diferente si, en función de las circunstancias, observan que esos extranjeros concretos tienen razones convincentes que les impiden utilizar los puntos de entrada ordinarios para los solicitantes de asilo.”

La extrema desesperación de muchas de las personas que transitan por los enclaves se hace patente en las arriesgadas soluciones de cruce. Prueba de ello, la intercepción por la Guardia Civil de 41 personas, algunas de las cuales se habían escondido en contenedores de vidrio roto y cenizas tóxicas.

Campamentos en condiciones infrahumanas, falta de acceso a la escolarización de menores, falta de acceso a las infraestructuras básicas en los CETI para las personas recién llegadas (aunque los CETI no están saturados en este momento), autoridades ridículamente lentas en la aplicación de las sentencias del Tribunal Supremo para el “arraigo legal”, son factores que habían convertido los enclaves en cárceles al aire libre para las personas  migrantes, incluso antes de cerrar su frontera con la España peninsular.

2.4 Al Hoceima

La situación actual de la región del Rif es compleja. Faltan infraestructuras, los hospitales y las universidades son escasas, a la vez que el desempleo juvenil es elevado y prácticamente no existe inversión para el desarrollo industrial.

La situación sobre los Derechos Humanos es preocupante, en especial la libertad de expresión, prueba de ello la brutal represión que sufren las activistas del movimiento del Hirak.​​​​​​​ En 2017, las manifestantes exigieron libertad y derechos civiles para las ciudadanas de la región del Rif. Uno de los líderes más destacados de este movimiento, Nasser Zefzafi, ha sido condenado a 20 años de prisión​​​​​​​. Hay numerosos ejemplos de censura por parte del Estado marroquí. prueba de esta represión, en 2018 un joven que había condenado el asesinato a manos de la Marina Real marroquí de una joven migrante a través de las redes sociales fue encarcelado durante dos años. A pesar de las protestas exigiendo libertad y el respeto de los derechos civiles, nada ha cambiado. Consecuencia de ello, es el flujo constante de activistas y civiles desde el Rif hacia Europa, principalmente a través de España, en busca de una vida mejor y/o de protección internacional por parte de los gobiernos europeos.

Según nuestros registros, en 2017 el número de personas procedentes del Rif que llegaron a España fue elevado. pero los últimos datos muestran una disminución de las llegadas procedentes de esta zona debido al aumento de intercepciones realizadas por la Marina Real marroquí. El grado de militarización no ha cambiado desde 2017, pero la estrategia gubernamental es diferente según las propias lugareñas. Alegan que en 2017 hubo una lucha política liderada por la clase obrera rifeña, por lo tanto, al gobierno le beneficiaba que las manifestantes abandonaran el país. Ahora que un gran número de defensoras de la libertad se han marchado, el gobierno está encantado de utilizar sus fuerzas para restringir la movilidad de las personas.

La Covid-19 no ha tenido ningún efecto sobre el número de embarcaciones que salen de las costas de Al-Hoceima en dirección a Málaga y a Motril (Granada). Las personas migrantes rifeñas se organizan por lo general, en pequeños grupos que viajan en lanchas neumáticas o en motos acuáticas. El número de personas migrantes de origen subsahariano que inicia la travesía marítima en Al-Hoceima hacia Europa es reducido. El viaje suele durar entre 15 y 24 horas, dependiendo del las condiciones meteorológicas en el mar y del tipo de embarcación.

Según nuestras propias investigaciones, en enero llegaron a la España peninsular 185 personas rifeñas y 48 subsaharianas. En febrero, 73 rifeñas llegaron a España:   46 personas el 14 y 27 el 18. Hasta donde sabemos, en marzo han llegado a España 112 personas procedentes de la zona rifeña. He aquí dos ejemplos de estos casos:

El 14 de febrero, dos embarcaciones que partieron de Al-Hoceima con 46 personas del Rif fueron rescatadas por Salvamento Marítimo cerca de las costas de Motril. Sin embargo, al llegar a Motril, se percataron de que faltaban dos personas.

El 24 de marzo, 10 personas del Rif llegaron a Motril. Habían partido de Al-Hoceima.

Muchas personas han desaparecido a lo largo de esta ruta durante el periodo comprendido entre enero y marzo, tenemos constancia​​​​​​​ de 10 personas desaparecidas que partieron de Al Hoceima, y según nuestras investigaciones, 7 personas han muerto en estos 3 meses en su intento de llegar a España desde Al-Hoceima.

Novedades en las rutas de deportación

En estos tres meses se ha producido un cambio en la política de deportaciones desde España a Marruecos. Mientras que era una práctica habitual deportar a las personas procedentes del Rif desde la península (Madrid-Barajas) a los enclaves de Melilla y Ceuta y desde allí a Marruecos, ahora, en el contexto de la pandemia y con las rutas marítimas cerradas, se ha abierto una nueva ruta de vuelos regulares en el trayecto Madrid – Las Palmas (Canarias) – El Aaiún (Sahara Occidental).

Las deportaciones se reactivaron a finales de diciembre. Hemos sido informadas por familiares de que en enero y febrero las autoridades españolas deportaron a dos grupos de personas (8 personas y 13 personas) desde el aeropuerto de Barajas (Madrid) a Las Palmas y luego El Aaiún. Ambos grupos estaban formados por habitantes de la ciudad de Guersif, en la región del Rif Oriental. Posteriormente se llevaron a cabo otras deportaciones de personas rifeñas que se encontraban detenidas en el Centro de Internamiento de Extranjeros (CIE) de Aluche en Madrid. En febrero, tres personas rifeñas que estaban en el CIE de Sangonera, Murcia, recibieron una orden de expulsión para después trasladarlas a Madrid, donde fueron embarcadas, escoltadas por varios policías, en un vuelo a Gran Canaria y desde allí fueron trasladadas en otro avión a El Aaiún. Ambos vuelos fueron operados por Royal Air Maroc, la compañía aérea nacional marroquí.

El motivo de las deportaciones desde la España peninsular a través de las Islas Canarias aún no está claro, pero cualquier persona que haya llegado a España desde la costa mediterránea del Rif y que luego sea deportada al Aaiún tiene que recorrer más de mil kilómetros para llegar a su hogar en el norte.

2.5 Nador y los bosques

Durante el periodo cubierto por este informe, Alarm Phone tan solo fue alertada de cinco casos en la región de Alborán. Dos de las embarcaciones fueron finalmente rescatadas a España (27 de enero, 35 nacionales marroquíes y 13 de febrero, 38 nacionales marroquíes de Arekmane). Una embarcación fue interceptada por la Marina Real marroquí (3 de febrero, 45 nacionales marroquíes de Bouyafar). El 10 de enero, una embarcación que transportaba inicialmente 36 pasajeros partió de Bouyafar luego desapareció. Se debe suponer que las personas a bordo se perdieron en el mar. Como ya se ha mencionado en la sección 2.3, el 13 de enero se nos alertó de que tres nacionales de Chad habían intentado llegar a Melilla nadando desde Beni Ansar. Uno de ellos fue rescatado, pero los otros dos siguen desaparecidos.

El 7 de enero se produjo otra tragedia, cuando tan solo se pudieron rescatar a 21 de los 31 pasajeros de una embarcación que había partido de Arekmane (Nador). Se recuperaron siete cadáveres del mar, las demás siguen desaparecidas. Una de las supervivientes a la tragedia fue hospitalizada tras haber soportado tres semanas en el centro de detención de Arekmane. La AMDH de Nador condena su detención, señalan que la msima carece de base jurídica y que por tanto es ilegal.

La detención arbitraria y la criminalización de la migración es un riesgo creciente para las personas en tránsito en Nador y sus alrededores. Durante 2020, las autoridades marroquíes afirman haber detenido a 466 personas sospechosas relacionadas con 123 redes de tráfico de personas. En años anteriores, las personas se han enfrentado a juicios por estas acusaciones sin representación legal adecuada ni la presencia de un intérprete. En algunos casos, han sido condenados a hasta 10 años de prisión. En 2021, el intento del Reino Alauita de reprimir la migración irregular sigue siendo de actualidad. El 9 de febrero, las autoridades marroquíes realizaron grandes redadas en varios almacenes de Nador y sus alrededores y detuvieron a 16 personas (una subsahariana y 15 marroquíes) acusadas de facilitar la migración irregular, así como de tráfico de personas y de drogas. Entre otras cosas, las autoridades se incautaron de 26 lanchas neumáticas y 35 motores.

Continúan las detenciones arbitrarias de personas subsaharianas en las calles de Nador. Uno de estos incidentes fue denunciado por la AMDH de la ciudad el 19 de febrero cuando la policía, las fuerzas auxiliares y otros agentes de seguridad patrullaron las calles para deteniendo a las viajeras que habían bajado de los bosques para pedir ayuda o buscar refugio.

Como observaron grupos locales de la Alarm Phone el 22 de enero y el 21 de febrero hubo 105 personas detenidas en redadas en los bosques de Nador. Todas ellas fueron trasladadas a la “colonia de vacances” abandonada de Arekmane. Instalaciones, que antes se utilizaban para actividades vacacionales de los niñes, se convirtieron en un campo de detención improvisado. Todos las personas detenidas fueron trasladadas a la fuerza al sur del país, donde fueron abandonadas.

Las viajeras que son detenidas en Nador y sus alrededores suelen ser encarceladas ilegalmente en este centro de detención. Las personas que viven en los bosques de los alrededores de Nador que se han puesto en contacto con la Alarm Phone nos han informado de otros episodios en los que se mantienen a las personas en “calabozos de deportación” en la ciudad de Nador. La sección de Nador de la AMDH informa que, tras detenciones de hasta 3 meses de las personas viajeras, estas corren el riesgo de ser deportadas a sus países de origen, especialmente las nacionales de Malí, Costa de Marfil, Guinea, Burkina Faso, Camerún y Ghana. Existen estrechas relaciones entre las embajadas de estos países y el gobierno marroquí. Otras, como las nacionales del Congo, Gabón o Togo, no son deportadas por el momento. Por lo general, son expulsadas de la ciudad al interior de Marruecos.

Alrededor del 10 de marzo, durante tres o cuatro días, las autoridades marroquíes llevaron a cabo una gran operación en los bosques de los alrededores de Nador. Destruyeron gran parte de las infraestructuras rudimentarias que las viajeras habían construido para sobrevivir en campamentos improvisados mientras esperaban su oportunidad de cruzar a Melilla o a la España continental. Los bosques que rodean la ciudad de Nador son un campo de batalla permanente y las incursiones de las autoridades no cesan nunca, sólo varían su frecuencia y su magnitud. Las operaciones llevadas a cabo a mediados de marzo fueron de una gran envergadura y se desarrollaron simultáneamente en todos los campamentos ubicados en los bosques, dando lugar a un gran número de detenciones. Las redadas coincidieron con la visita de un funcionario en representación del Director General de Inmigración y Fronteras del Ministerio del Interior marroquí, el Sr. Zerouali e inmediatamente después de que alrededor de 59 personas consiguieran sobrepasar con éxito el vallado fronterizo de Melilla (véase la sección anterior).

Una de las pocas personas que logró escapar a las redadas informó a Alarm Phone:

“Todo el bosque en general, rompieron y quemaron al mismo tiempo, se está volviendo muy, muy difícil. Rompieron todo, todo. Incluso se llevaron con ellos a todas las mujeres que estaban allí, con los niños. No es fácil, no es muy fácil. Estaban por todo el bosque. Las amontonaban [las pertenencias] en los espacios abiertos donde el fuego no podía atacar los árboles, quemando mantas, bidones de agua, ollas… todo esto [estas cosas] equivale a caminar mucho, son cosas por las que la gente necesita caminar mucho [trabajaba]. Hubo varias zonas de lucha, incluso en las áreas más remotas. Por el momento sabemos de 38 mujeres y niños que van a ser deportadas, junto con 2 hombres que son los padres de los niños. El resto de las personas que capturaron están encerradas ahora, y lo que les pasará se convierte en una cuestión política.  La gente está sufriendo. La gente está llorando.”

Las autoridades marroquíes quemando montones de enseres. Fuente: Alarm Phone

Las autoridades marroquíes asaltando los bosques. Fuente: Alarm Phone

“Realmente pido a la gente del mundo que siga luchando con nosotres, no es para nada fácil. La situación se está volviendo crítica y además las las rutas migratorias están bloqueadas. Pero sabemos que las migrantes siempre estarán ahí. La paciencia es la mayor fuerza de las migrantes. Ser paciente es también alimentar el espíritu. Sabemos que llegaremos a la meta. Todas las que están ahí para cruzar, todas las que están ahí para luchar por la libertad de movimiento, todas las que están ahí para luchar por las migrantes, todas las ONG, todas las socias, todas las activistas, las luchadoras en favor de la migración, mantengamos el coraje, no nos rindamos nunca, sigamos siempre en las mismas luchas, con las mismas peleas, con los mismos objetivos, y esperamos que [un día] haya un cambio.” 

Según nos informaron fuentes locales, las fuerzas policiales volvieron a los bosques a finales de marzo. Todavía no sabemos cuán intensa o frecuente ha sido esta ola de redadas.

2.6 Oujda y la zona fronteriza de Argelia

En las calles de Oujda, las detenciones arbitrarias de personas de las comunidades subsaharianas continuaron durante los primeros meses del nuevo año. En todos los casos, se liberaron a las personas detenidas tras unas horas de custodia policial. Tenemos constancia de las siguientes detenciones:

Los días 9 de enero (7 personas), 9 de febrero (25 personas), 12 de febrero (45 personas), 23 de febrero (23 personas, entre ellas un menor) y 12 de marzo (12 personas, entre ellas una mujer). También continúa el acoso a las mujeres subsaharianas que piden ayuda en las rotondas. Las mujeres detenidas son retenidas en la comisaría durante tres o cuatro horas y luego son puestas en libertad.

Además, las medidas adoptadas para evitar la propagación de la Covid-19 siguen siendo un gran reto para las personas que se desplazan. Todavía no hay programas de asistencia para este grupo de personas y los alimentos que proporcionan las ONGs no son para nada suficientes.

El paso fronterizo entre Maghnia y Oujda -su homólogo en el lado marroquí- sigue siendo uno de los centros migratorios más importantes del norte de África. Pero la política de externalización de fronteras de la Unión Europea y la securitización de la migración (parece que existe el término y la definicion encaja) han provocado el bloqueo de las rutas migratorias (fuente : Réseau euro-méditerranéen des droits de l’Homme )  Tuvimos conocimiento que el 9 de febrero de 2021, un total de 12 personas fueron detenidas en Maghnia, Argelia, y deportadas a la frontera con Níger. Asimismo, el 25 de febrero, las autoridades argelinas destruyeron un campamento de migrantes en un bosque cercano a Maghnia.

En la zona fronteriza de Al Arja, cerca de la ciudad marroquí de Figuig, las políticas fronterizas deterioraron la vida de la población  asentada allí. El 1 de marzo, las autoridades argelinas instaron a les agricultores marroquíes a que abandonaran sus tierras antes del 18 de marzo. Estas tierras, utilizadas para el cultivo de dátiles y aceitunas, son propiedad de les agricultores o estaban siendo arrendadas desde época colonial. Las autoridades argelinas se ampararon en un acuerdo de demarcación de fronteras de 1972, validado en 1992, para reclamar el territorio como argelino. A pesar de las numerosas manifestaciones, protestas y negociaciones, les agricultores tuvieron que desalojar sus tierras en el plazo previsto y no se les permitirá regresar. El gobierno marroquí no ha hecho declaraciones sobre los hechos. Poco después del desalojo, se vieron tiendas militares argelinas en el territorio expropiado. Las personas antiguas propietarias no tenían conocimiento del acuerdo de los gobiernos y la expropiación fue realmente inesperada. Algunes agricultores pudieron salvar parte de sus cultivos y otras propiedades. Se llevaron lo que pudieron a Figuig, donde ahora reside la mayoría. Trágicamente, la mayoría de los agricultores tuvieron que abandonar sus propiedades. Algunas iniciativas solidarias y abogados se ocuparán del asunto a fin de apoyar a les agricultores.

2.7 Argelia

Las personas argelinas siguen abandonando el país en gran número

La desilusión generalizada experimentada tras el fracaso del movimiento Hirak, así como las repercusiones sociales y económicas de la pandemia de Covid-19, han llevado a un gran número de personas a abandonar Argelia. A esta situación se le ha denominado “Gran Movimiento del Exilio”. Comenzó en 2020 y los primeros meses de 2021 demuestran que sigue ocurriendo. Según los datos del ACNUR, entre enero de 2020 y febrero de 2021, las personas con ciudadanía argelina constituyeron el segundo grupo más numeroso por nacionalidad de entre las llegadas a Europa procedentes del Mediterráneo. El mayor grupo por nacionalidad fueron las personas con ciudadanía tunecina. España sigue siendo el destino preferido de les harragas. La cantidad de personas argelinas llegadas a España en 2020 establece un récord de 11.450 personas. Los lugares de salida son las costas de Orán y Mostaganem. Las personas que parten de esta zona se dirigen a las costas de Almería y Murcia o, desde hace poco, a las Islas Baleares. Pero las personas viajeras utilizan también la ruta del Mediterráneo central hacia Italia. Según el informe anual del Ministerio del Interior italiano, 1.458 personas argelinas llegaron a Italia por vía marítima entre el 1 de enero y el 24 de diciembre de 2020.

Como mencionamos en nuestro anterior análisis regional, las autoridades argelinas han reaccionado lanzando diversas operaciones para aumentar las interceptaciones. En las primeras semanas de este año, el gobierno argelino se jactó de haber interceptado a 8.184 personas en 2020. Evidentemente, las autoridades continúan en esta línea. Entre el 1 de enero y el 19 de enero de 2021, las autoridades argelinas anunciaron la interceptación de 153 personas que intentaron abandonar las costas argelinas.

El mes de marzo también fue especialmente denso en cuanto a cruces e intentos de travesía. A principios de marzo, 115 personas argelinas abandonaron la costa de Argelia occidental en lanchas rápidas. Entre el 10 y el 16 de marzo, los guardacostas de las provincias de Chlef, Mostaganem, Orán y Ain Témouchent (Argelia Occidental) interceptaron 99 harragas, entre ellas 18 ciudadanos marroquíes. Los guardacostas argelinos y la gendarmería desmantelan regularmente redes de contrabandistas en las regiones de Orán y Tipaza.

Sin embargo, según el periodista Jean-Pierre Filiu, esta mayor seguridad y control de las costas argelinas no puede frenar la creciente oleada de personas exiliadas de Argelia como consecuencia directa de la represión del movimiento de protesta Hirak. Como escribe, “la ola de protestas populares del movimiento Hirak había provocado, en 2019, un dramático descenso de la emigración ilegal de personas argelinas a Europa, hasta el punto de que las personas jóvenes, que hasta entonces carecían de perspectivas, creían poder encontrar su lugar en un país liberado de la presidencia de Buteflika.  Esta tendencia positiva se invirtió en 2020, cuando Abdelmajid Tebboune, el jefe de Estado dudosamente elegido, restableció obstinadamente el estatus quo político actual.”

Travesías

La Alarm Phone intervino en ocho casos de embarcaciones que abandonaron la costa argelina. Dos de ellas eran embarcaciones que se dirigían hacia Italia. Todos los casos del Mediterráneo Occidental consiguieron llegar a España. Sabemos que muchas otras embarcaciones también llegaron a la costa española en los últimos tres meses. El 17 de febrero, siete embarcaciones con 97 harragas, entre ellos cuatro mujeres y varios menores, fueron rescatados frente a Murcia por la agencia española de búsqueda y rescate Salvamento Marítimo. Desde principios de 2021, 758 personas argelinas han llegado a España. Constituyen el 61% de todas las llegadas registradas desde cualquier lugar en lo que va de año. También han llegado a España desde Argelia personas de otras nacionalidades. Entre ellos se encuentran nacionales de Marruecos, Guinea, Malí, Bangladesh, Egipto y Siria.

Algunas embarcaciones no consiguen llegar al otro lado. En los últimos tres meses nos han informado de varios naufragios de embarcaciones que habían salido de Argelia (véase la sección 3 “Naufragios y personas desaparecidas”).

En particular, la Alarm Phone recibe frecuentes llamadas de madres, hermanes y primes argelines que buscan a sus familiares.

La seguridad reacciona reforzando los controles fronterizos en Europa

El volumen de salidas de personas argelinas provocó, a principios de este año, una respuesta de seguridad por parte de los Estados europeos, especialmente de Francia.

En enero, el país decidió cerrar quince pasos fronterizos con España. El prefecto de la región de los Pirineos Orientales, en el suroeste de Francia, justificó esta decisión diciendo que “entre treinta y cincuenta personas han sido detenidas cada día en situación irregular desde noviembre”. El Gobierno nacional pidió el cierre físico de estas carreteras. Esto fue llevado a cabo por la prefectura local, que colocó pesados bloques de hormigón en la carretera. La instalación de estos controles es por “tiempo ilimitado”. El gobierno francés pareció bastante molesto por el hecho de que tantos ciudadanos argelinos se desplacen de España a Francia. Según el diario argelino Echorouk, un diputado francés declaró el 18 de marzo que “la afluencia masiva de harragas de Argelia a España y la presión que ejercen forzado Francia a cerrar quince caminos en la frontera española”. (“un afflux massif de harragas, en provenance d’Algérie, sur l’Espagne et les pressions qu’ils ont exercées ont poussé la France à fermer quinze (15) points de passage communs à la frontière espagnole.”) Es más, el ministro francés del Interior ha apuntado explícitamente a los menores argelinos y marroquíes no acompañados en Francia, expresando su intención de expulsarlos. Según él, se han “implantado masivamente” en la ciudad de Burdeos, en el suroeste de Francia, realizando prácticas ilegales y perturbando la tranquilidad y la seguridad de los ciudadanos.

Además, en los últimos meses el Estado argelino ha colaborado muy estrechamente con el Estado español. A principios de febrero, un funcionario argelino declaró que el país había acordado aceptar la devolución de sus nacionales que entraron ilegalmente en España. De momento, este acuerdo se ha traducido en el anuncio de planes de redada y expulsión de los argelinos que viven en España. Está previsto que estas operaciones se lleven a cabo en los próximos meses. El 2 de marzo, funcionarios de Argelia y España se reunieron de nuevo para tratar el fenómeno de los harragas.

Otros países también han mostrado su afán por limitar la llegada de nacionales argelinos a sus territorios. A finales de marzo, el diario El Watan, informaba de que el ministro suizo de Justicia y Policía había llegado a un acuerdo con el Estado argelino para la repatriación forzosa de 600 argelinos que vivían en territorio suizo.

Racismo y xenofobia contra los negros subsaharianos: una política de Estado

Argelia es un punto de paso estratégico para los viajeros procedentes de los países de África subsahariana, principalmente de África occidental, y estas comunidades siguen siendo objeto de una política sistemática y feroz de acoso y deportación por parte del Estado argelino. De hecho, desde hace cinco años, el gobierno argelino aplica los mismos métodos arbitrarios y brutales contra los viajeros subsaharianos: redadas y detenciones policiales, internamiento en campos de retención y, finalmente, deportaciones masivas al desierto del Sáhara, donde se abandona a la gente sin agua ni comida. El ministro de Defensa argelino se jactó de haber detenido a 3.085 viajeros ilegalizados “de diferentes nacionalidades” en 2020. Falikou Dosso, un marfileño de 28 años, relató en enero: “Nos dejaron a unos 15 kilómetros de la frontera. El resto lo tuvimos que hacer a pie. Esa noche, entre las 2 y las 6 de la mañana, caminamos hacia Níger, éramos unos 400”. “On nous a déposés à environ 15 kilomètres de la frontière, dans le désert. Le reste, on a dû le faire à pied. Cette nuit-là, entre 2h et 6h, on a marché vers le Niger. On était environ 400 personnes.” Desde enero, 3.779 personas, como mínimo, han sido expulsadas de Argelia a Níger. La mayoría de ellas proceden de África Occidental, principalmente de Níger, Guinea Conakry y Malí.

Las cifras son asombrosas, al igual que la violencia. El 30 de marzo se utilizaron 87 autobuses para trasladar a 5.000 personas. Esto se produjo poco después de cuatro deportaciones masivas de al menos 3.152 personas los días 5, 11, 14 y 16 de marzo (Fuente: Alarm Phone Sahara). Durante el traslado, se produjo un trágico accidente en el que perdieron la vida al menos 50 personas en la carretera entre Argel y Tamanrasset (Níger). Las autoridades argelinas trataron de encubrir el accidente confiscando los teléfonos de los supervivientes, pero eso no impidió que el espantoso suceso se hiciera público. Una persona consiguió ocultar su teléfono, y grabó un vídeo del horror. Lo compartió con la prensa y dijo: “Los Estados africanos, las ONG y la OIM deben saberlo. Los Estados africanos no tienen derecho a no saber, a no preguntar dónde están sus muertos”. No sabemos dónde están los cuerpos de los fallecidos, podrían haber sido enterrados de forma anónima en el desierto. Aunque esto se llame “accidente”, las deportaciones no son accidentales. Forman parte del modus operandi de un sistema organizado por personas en posiciones de poder. Es un sistema que deja morir deliberadamente a las personas que se atreven a ejercer su derecho a desplazarse. Nuestros corazones y pensamientos están con los fallecidos y sus familias.

La política sistemática de represión de las comunidades subsaharianas va acompañada de relatos racistas y xenófobos difundidos los cuales pueden haber sido elaborados por responsables políticos. Estos tropos racistas se despliegan para justificar la brutalidad de los medios utilizados. El gobierno argelino ha adoptado abiertamente estas políticas y reconoce que al hacerlo controla las fronteras de Europa. Esto coloca al gobierno en una situación bastante extraña. El Ministro de Asuntos Exteriores declaró recientemente en la prensa: “Los europeos se quejan, pero ¿nos corresponde a nosotros actuar como policías para Europa?”. (“Les Européens se plaignent, mais est-ce que c’est à nous d’agir comme policiers pour l’Europe ?”), pero inmediatamente después subrayó que Argelia está haciendo todo lo posible para “no dejar salir a estos migrantes”. (original: “il a assuré que le pays fait tout afin de ne pas laisser « sortir » ces migrants”).

3 Naufragios y personas desaparecidas

En los tres meses que llevamos de año, un gran número de personas han desaparecido o han muerto mientras intentaban llegar a Europa. Queremos enumerar aquí todos los sucesos de los que hemos tenido noticia para recordarlos y no dejar que caigan en el olvido. Sin embargo, nos tememos que el número real de personas que han muerto en el mar es mucho mayor.

Cementerio musulmán en Lanzarote. Tumbas de viajeros fallecidos en Canarias en 2020. Fuente: Maria Creixell

El 2 de enero, siete cadáveres (tres hombres y cuatro mujeres) aparecieron en la costa de Mostaganem (Argelia). No pudieron ser identificados.

El 3 de enero, se recuperó un cadáver en la playa de La Madrague, Orán (Argelia).

El 3 de enero, se recuperó un cadáver frente a Ouled Boughalem, Mostaganem (Argelia).

El 4 de enero, un cadáver fue arrastrado a la costa de Ain Témouchent (Argelia).

El 5 de enero, cuatro viajeros no sobrevivieron a una odisea de 7 días en el mar. 47 de sus compañeros de viaje fueron finalmente rescatados a Tenerife.

El 6 de enero se recuperaron los cadáveres de dos bebés entre los 20 supervivientes de una embarcación que había partido de Nador y que fue interceptada por la Marina Real marroquí.

El 6 de enero, tres personas desaparecieron cuando intentaban cruzar a la españa penínsular en una embarcación desde Wad Marsa (Marruecos) .

El 7 de enero, sólo pudo rescatarse a 21 viajeros de una embarcación que partió de Arekmane/Nador. La embarcación había partido con 31 pasajeros. Se recuperaron 7 cadáveres del mar. Las tres personas restantes siguen desaparecidas.

El 7 de enero, una persona murió en el viaje a Gran Canaria.

El 8 de enero, una embarcación con 21 viajeros subsaharianos fue interceptada por la Marina Real marroquí frente a Nador. Entre las personas que transportaba se encontraban los cadáveres de una mujer y un bebé.

El 10 de enero desapareció una embarcación con 36 personas subsaharianas a bordo. Entre ellas había 5 mujeres y un bebé. Había partido de Bouyafar (Nador). Desde entonces, Alarm Phone no ha podido encontrar ningún rastro de ellos.

El 10 de enero se recuperó el cadáver de un hombre de origen subsahariano entre los 88 supervivientes de una embarcación en su viaje hacia Tenerife.

El 10 de enero apareció un cadáver en Belyounech (Marruecos), los restos de un joven que presumiblemente había intentado llegar a Ceuta nadando.

El 10 de enero, un cuerpo fue arrastrado a la playa del Chorillo, en Ceuta (España). Los restos fueron identificados posteriormente como los de un joven, Mohammed Oulmid, de Marrakech.

El 12 de enero, la Guardia Civil recuperó un cadáver en el mar frente a Ceuta.

El 13 de enero, de un grupo de tres nadadores que intentaron llegar a Melilla desde Beni Ansar, sólo lo consiguió una persona. Los otros dos, nacionales de Chad, siguen desaparecidos. Fuente: Alarm Phone

El 16 de enero, un niño de nueve años de nacionalidad guineana, identificado posteriormente como Awa D. murió en su viaje desde Dajla hacia las Islas Canarias.

El 18 de enero, una embarcación volcó frente a la Costa de Mojácar (España) y 3 viajeros se ahogaron. Sólo sobrevivieron 9 personas.

El 18 de enero, ocho jóvenes (Jamal y Samad Talhat, Salim y Jawad Boulouad, así como Momoun y Karim y otras dos personas) que partieron en una embarcación neumática blanca desde Nador, sin noticias de ellos desde la última vez que llamaron a sus familias. En el momento de su llamada comunicaron que avistaban la costa española.

El 20 de enero falleció una persona en una embarcación que había partido con 52 personas. La embarcación llegó a la isla de El Hierro (Islas Canarias), posteriormente otro de sus compañeros de viaje falleció en el hospital.

El 21 de enero, nueve personas fallecieron y tres permanecen desaparecidas tras el intento de llegar a las Islas Canarias desde Dajlla (Sáhara Occidental), sólo sobrevivieron 14 personas.

El 24 de enero se encontró un cadáver en la playa de Ain Brahim, en Sidi Lakhdar (Argelia).

El 26 de enero, el ciudadano marroquí Bader al-Mutawakl, de 21 años, se ahogó al intentar llegar a Ceuta a nado desde Fnideq.

El 26 de enero, un cadáver fue arrastrado a la costa de Ain Témouchent (Argelia).

El 27 de enero se recuperaron los restos de un cadáver frente a la Playa de la Potabilizadora, en Ceuta (España).

El 30 de enero, Ayoub Fakhari y Dahani Bilal, dos jóvenes marroquíes, desaparecieron tras partir hacia Ceuta en un kayak.

Reportado el 2 de febrero que Hussein Mubarak y Muhammad Taniber siguen desaparecidos desde diciembre de 2020, en su intesto de llegar a nado a Ceuta. Una tercera persona sobrevivió.

El 4 de febrero, una embarcación volcó frente a Crichtel/Orán, con 15 pasajeros. Sólo 8 personas fueron rescatadas con vida, se recuperó un cuerpo y 5 personas siguen desaparecidas. Los viajeros procedían en su mayoría de Tiaret (Argelia).

El 6 de febrero, se informó sobre tres o cuatro personas desaparecidas desde que su embarcación zozobró en la bahía de Algecíras. Dos de ellas podrían ser Jawad Al-Muhammad y Hamid Al-Hassani, cuya desaparición se denunció el 8 de febrero.

El 7 de febrero, cuatro ciudadanos marroquíes desaparecieron al naufragar una embarcación frente a Gibraltar. Sólo sobrevivieron 3 pasajeros.

El 7 de febrero, Mohammed El-Jabari se ahogó cuando intentaba llegar a nado al enclave español de Ceuta.

El 8 de febrero, el cadaver de una joven en la playa de San Amaro, Ceuta.

El 14 de febrero, 2 ciudadanos marroquíes se ahogaron y 8 supervivientes fueron rescatados por la Guardia Civil de una embarcación neumática en el mar de Alborán.

En la noche del 18 al 19 de febrero, una embarcación con 17 personas procedentes de Marruecos y Argelia volcó frente a las costas de Orán, dejando sólo dos supervivientes, un marroquí y un argelino. Fuente: Alarm Phone.

El 20 de febrero, se recuperó el cadaver de un hombre, presumiblemente muerto por hipotermia, de una embarcación que había sido interceptada por la Armada argelina frente a Orán.

El 22 de febrero, una madre y su hijo murieron en una embarcación que había partido desde Alhucemas con unos 60 pasajeros a bordo . La embarcación fue finalmente interceptada por la Marina Real marroquí.

El 23 de febrero, los cadáveres de dos personas procedentes de Argelia fueron arrastrados a la costa de Orán. El mismo día se encontraron dos cadáveres en la playa de Nador. Ambos eran marroquíes, residentes en Oujda. Fuente: Alarm Phone

El 24 de febrero, la policía gibraltareña encontró el cadáver de un hombre marroquí, varios días después de que se encontrara otro cadáver de un hombre joven. Presumiblemente, los viajeros pertenecían a un grupo de siete compañeros cuya embarcación que volcó habría partido el 6 de febrero de Ceuta. De los tres supervivientes, dos fueron sido deportados a Marruecos. Varios siguen desaparecidos.

El 2 de marzo se recuperó el cadáver de un hombre subsahariano de unos 20 años en la Playa de los Cárabos de Melilla.

El 2 de marzo se recuperó un cadáver flotando frente a la playa de Horcas Coloradas, en Melilla.

El 2 de marzo, los servicios sanitarios fueron alertados de la presencia de dos personas en la zona del Dique Sur de Melilla. Una de ellas presentaba graves síntomas de hipotermia. La otra persona estaba inconsciente y no pudo ser reanimada.

El 8 de marzo, 5 personas murieron durante un viaje hacia Gran Canaria. 47 viajeros fueron rescatados a unos 250 km de la isla española. Se recuperó un cadáver y cuatro personas desaparecieron en el mar.

El 8 de marzo, el cuerpo de un joven marroquí fue arrastrado a la costa de Algeciras (España).

El 8 de marzo se encontraron los restos de un cadáver frente a la Playa de los Carabos, en Melilla.

El 13 de marzo se recuperó en Calamocarro (Ceuta) el cadáver de un ciudadano marroquí que habría cumplido 18 años en abril. Al parecer, él y un amigo intentaban llegar a nado a la españa enínsular desde un barco, El Tarajal. Fue enterrado dos días después en Ceuta.

El 17 de marzo, 36 viajeros fueron rescatados de una embarcación en dirección a Gran Canaria. Una persona no sobrevivió a la travesía. Su cuerpo fue recuperado de la embarcación.

El 21 de marzo, una niña de dos años murió finalmente en un hospital de Gran Canaria tras haber sobrevivido a un viaje de 5 días desde Dajla hacia la isla canaria. Había viajado con otras 52 personas.

El 25 de marzo, el Alarm phone fue alertado de una embarcación con 50 personas (entre ellas 10 mujeres y cuatro niños) que partió de El Aaiún, en el Sáhara Occidental, en dirección a las Islas Canarias. Salvamento Marítimo estuvo buscando la embarcación durante días, pero aún no hay rastro de los viajeros. Fuente: Alarm Phone

El 26 de marzo, una embarcación volcó frente a Tenerife. Tres personas murieron. Se rescataron a otras 42 personas.

El 27 de marzo, dos personas se ahogaron y 9 permanecen desaparecidas cuando una embarcación procedente de Argelia volcó frente a las costas de Murcia, dejando sólo 3 supervivientes.

4 ConmemorAcciones – 6 de febrero

A pesar de todas estas muertes en el mar y del continuo refortalecimiento de las fronteras exteriores europeas, en las CommemorAcciones ha estado muy presente que las personas en tránsito siguen luchando por su derecho a la libertad de circulación y ampliando sus redes de solidaridad.

Al igual que el año pasado, el 6 de febrero de 2021 ha hado lugar a numerosas “ConmemorAcciones” en varias ciudades de Marruecos, de Senegal y de otros lugares. El 6 de febrero ha sido la fecha elegida por las activistas de la red Alarm Phone en 2020 como “Día Internacional de Conmemoración por las personas muertas y desaparecidas en las rutas migratorias”. Un día para recordar, para honrar a las desaparecidas y para demostrar que no olvidamos y continuaremos exigiendo a los responsables de este régimen fronterizo mortal que se responsabilicen de sus actos.

El 6 de febrero de 2014, más de 200 personas intentaron entrar en la ciudad de Ceuta, enclave español, desde territorio marroquí por la playa del Tarajal. La Guardia Civil disparó cartuchos de humo y balas de goma contra las personas que se encontraban en el mar en un intento de impedir que entraran en territorio español. Quince personas murieron en el lado español, decenas desaparecieron y otras murieron en territorio marroquí. La batalla legal para procesar a los responsables de esta masacre continúa en España hasta el día de hoy.

A pesar de las difíciles y excepcionales condiciones impuestas por la pandemia de la Covid-19, el sábado 6 de febrero de 2021 se celebraron actos conmemorativos transnacionales por las personas fallecidas durante su viaje en, entre otros lugares, Agadez en Níger; Sokodé en Togo; El Aaiún, en el Sahara Occidental; Tánger, Oujda y Saidia en Marruecos; Dakar y Gandiol en Senegal; Madrid y otras ciudades en España, Bruselas y Lieja en Bélgica y Berlín y Frankfurt en Alemania. Desde Alarm Phone se rindió homenaje con la publicación de un vídeo recopilatorio de los actos de conmemoració del año anterior.

Extractos del Comunicado de Alarm Phone – Watch the Med para la ConmemorAcción en Oujda y Saidia, el 6 de febrero de 2021:

“El 6 de febrero de 2021, nos reuniremos para convertir nuestro dolor en acción colectiva. Venimos de orígenes diversos. Somos familiares de personas desaparecidas de Túnez, Argelia, Marruecos, Camerún, Senegal, Siria, México, Perú y demás lugares. Somos quienes encontramos restos humanos en el desierto y en el mar, quienes tratamos de identificar a las fallecidas en las diferentes zonas fronterizas, quienes damos un entierro digno a los cuerpos sin nombre. Somos aquellas que se toman de la mano cuando echamos de menos a una hija, un hijo, una hermana, un hermano, una amiga.

[…]

Con nuestro término “CommemorAcción” ofrecemos una promesa: no olvidaremos a quienes han perdido la vida o han desaparecido y lucharemos contra los regímenes fronterizos asesinos. Ofreceremos un espacio de conmemoración y construiremos colectivamente a partir de nuestro dolor. No estaremos solas y no nos rendiremos. Seguiremos luchando por el derecho a la libertad de movimiento y la dignidad humana para todas en nuestra vida cotidiana.”

La mayoría de los siguientes eventos, informes, fotos y la declaración completa pueden verse en el sitio web de Alarm Phone Sahara: 6 de febrero de 2021: Día Internacional de ConmemorAcción por las personas muertas y desaparecidas en las rutas migratorias.

OUJDA Y SAIDIA / Marruecos

Alarm Phone, en colaboración con iniciativas locales, organizó en Oudja una caravana, una exposición y una charla sobre la migraciones a cargo de estudiantes. Se celebró una ceremonia conmemorativa en la ciudad costera de Saïdia junto a un encuentro familiares y amiguas de personas desaparecidas:

6 de febrero de 2021 en Oujda: Reunión con familiares y amigas de personas desaparecidas. Fuente: Alarm Phone Oujda

TÁNGER / Marruecos

Relatos de miembros del equipo de AP Tánger:

La jornada de CommemorAcción del 6 de febrero pretende hacer oír la voz de las sin voz en el duelo por sus muertos, y recordar a las personas migrantes que “este es nuestro día y podemos expresar lo que hay en nuestros corazones sin vergüenza, sin pudor”. Aquí en Tánger la jornada fue un éxito: algunas compañeras se reunieron para depositar flores en la playa (el colectivo Sahariano). Más tarde tuvo lugar un acto de sensibilización y distribución de tarjetas AP y guías Welcome2Spain, se organizó un partido de fútbol, seguido de un debate en el que se expuso la visión de Alarm Phone. Un instante de silencio y de oraciones que nos permitió reflexionar sobre la cantidad de personas que mueren cada día en los mares y en las fronteras.

6 de febrero de 2021,Tánger: Mujeres con la pancarta “Naufragios y muertes en el Mediterráneo occidental y en la ruta atlántica en 2020”. Fuente: Alarm Phone

6 de febrero de 2021 en Tánger: Ofrenda floral en la playa de Tánger ciudad. Fuente: Alarm Phone

EL AAIÚN / Sahara Occidental

Informe desde El Aaiún, por un activista local de AP:

“A pesar de la pandemia, pudimos reunirnos para recordar los días 6 y 7 de febrero. El 6 de febrero recibimos a las familias de las víctimas con quienes hubo intercambios de ideas, con la participación de la asociación Sakia el hamra y el colectivo activista SAMPO de Rabat. Fue una jornada llena de valiosos debates además de una exposición sobre las zonas del Sur donde pudimos ver las rocas de Tarfaya dónde a veces se esconden los cuerpos que nunca se encuentran. Y pudimos terminar la conmemoración del 7 de febrero con la comunidad senegalesa con oraciones y representaciones de poemas khassaides.”

6 de febrero, El Aaiún: activistas posando con una pancarta “Arrêtez la mort en mer” (“Detengan las muertes en el mar”). Fuente: Alarm Phone

DAKAR / Senegal

La iniciativa Boza Fii organizó una sentada, mostrando una pancarta con los nombres de las personas muertas y desaparecidas. Entre sus declaraciones:

“Estos desaparecidos nos han dado una lección de vida y queremos decir que olvidarlos es matarlos por segunda vez. En memoria de los que no llegaron. No fue un accidente, no fue una tragedia. Fueron 145 balas de goma disparadas por la policía española contra los migrantes que estaban en el agua. Fue un asesinato político, el asesinato de 15 compañeros que desobedecían al régimen racista institucional. Justicia y reparación. #TARAJAL!” (traducción de la página web de Alarm Phone Sahara)

Cartel anunciando el evento del 6 de febrero de 2021 en Dakar. Fuente: Alarm Phone Sahara

Relato de Babacar Ndiaye, activista de Alarm Phone:

“La conmemoración del 6 de febrero, organizada por primera vez aquí en Senegal  con miembros de Alarm Phone Senegal, fue muy bien acogida por la población. Hay gente que desconocen lo que pasa en las travesías en el Mediterráneo o en el Océano Atlántico o en el desierto, lo que sucede con las personas migrantes una vez que han emprendido el camino. Tampoco saben que existen redes que siguen de cerca los movimientos de las personas migrantes. Por eso hicimos este evento, muy limitado por la pandemia, pero que fue un éxito. […] Te lo digo con el corazon en la mano.”

6 de febrero de 2021 en Dakar. Fuente: Alarm Phone

GANDIOL / Senegal

En el centro cultural Aminata de Gandiol se desarrollaron proyecciones, debates, la lectura del manifiesto, un minuto de silencio y una actuación musical.

6 de febrero de 2021 en Gandiol: Actuación musical en el centro cultural  Aminata. Fuente: Página de Facebook Centro Cultural Aminata de Gandiol

AGADEZ / Níger

Al igual que el año pasado, en Agadez se organizó un acto muy emotivo, con la lectura de la declaración sobre la externalización de las fronteras y sus consecuencias para la libertad de circulación, la proyección de vídeos de testimonios de viajeras (en francés e inglés) y un debate entre los asistentes sobre la experiencia cotidiana de las personas que migran. Además, hubo intervenciones de familiares que han perdido a sus seres queridos, palabras de migrantes que han sido testigos de atrocidades durante sus viajes y la proyección de imágenes de la tumba de una persona no identificada en el desierto utilizada  para incitar a la reflexión. En un comunicado, las activistas de Alarm Phone Sahara pidieron a las personas presentes que se unieran a ellas en un minuto de silencio: “En este momento solemne, pido a los presentes que guarden un minuto de silencio en memoria de estas víctimas de las cínicas políticas de externalización de fronteras”. [traducción de la página web de Alarm Phone Sahara] (ver manifiesto completo en francés aquí)

SOKODÉ / Togo

En Sokodé, miembros de la Asociación Togolesa de Deportados (ATE) se reunieron con las familias para debatir, instruirse mutuamente y conmemorar a quienes perdieron la vida. Juntas lanzaron flores al río Na pensando en aquellas personas que perdieron la vida o desaparecieron a causa de la irregularización de la migración. En un programa de radio se debatieron las posibles causas y soluciones al problema de la migración irregular.

6 de febrero de 2021 en Sokodé: Participantes en el acto posando delante de una pancarta “Journée de commémoration des morts et disparus aux frontières dans la mer et dans le désert” (“Día de conmemoración de los muertos y desaparecidos en las fronteras ,el mar y en el desierto”). Fuente:  Alarm Phone Sahara

En Europa

En Europa también se organizaron acciones para conmemorar el 6 de febrero, en varias ciudades de Bélgica, en Alemania y en otros lugares.

Como cada año, en España se organizaron numerosas manifestaciones, acciones y actos de conmemoración, especialmente en Ceuta. 262 organizaciones de toda España firmaron y apoyaron la convocatoria de este año de la VIII Marcha por la Dignidad.

Cartel “VIII Marcha Por La Dignidad” en Ceuta (“Memoria Vida Derechos”). Fuente: Facebook Page VIII Marcha Por La Dignidad – Tarajal, No Olvidamos

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