Coordinación de una catástrofe marítima: Hasta 130 personas se ahogan frente a Libia

Última posición conocida de la embarcación con aprox. 130 personas en la tormenta frente a Libia. Fuente: Alarm Phone

Alarm Phone informa de otra masacre frente a la costa libia: Tememos que cerca de 130 personas han perdido la vida. Podrían haber sido rescatadas, pero las autoridades las dejaron morir a sabiendas en el mar. Alarm Phone estuvo en contacto con esta embarcación en peligro durante diez horas, el 21 de abril, y transmitió repetidamente su posición GPS y la grave situación a bordo a las autoridades europeas y libias y al público en general. La única acción emprendida fue el envío a la zona de un avión de vigilancia de Frontex, siete horas después de la primera alerta, que tras localizar la embarcació informó a todas las autoridades y buques mercantes de la zona sobre la crítica situación a bordo.

A pesar de que Frontex divisó la embarcación en apuros desde el cielo, sólo civiles buscaron activamente la embarcación en el mar. Las autoridades europeas no asumieron su responsabilidad de coordinar esta operación de búsqueda y, en su lugar, señalaron a las autoridades libias como autoridades “competentes”. Sin embargo, los llamados guardacostas libios se negaron a poner en marcha o coordinar una operación de rescate, dejando a las aproximadamente 130 personas a la deriva en un mar agitado durante toda una noche.

Nuestro último contacto con las desesperadas personas a bordo fue a las 20:15h del 21 de abril. A pesar de sus incesantes esfuerzos por buscar la embarcación, el buque de búsqueda y rescate OCEAN VIKING de SOS Méditerranée y tres buques mercantes llegaron demasiado tarde. El 22 de abril sólo pudieron encontrar restos de la embarcación y un mar de cuerpos sin vida.

En este informe, proporcionamos una cronología de los acontecimientos con el fin de examinar detenidamente cómo se produjo este naufragio, qué acciones e inacciones fueron tomadas por las autoridades de la UE, y cómo se podría haber evitado esta masacre. Evidenciamos cómo todas las autoridades de la zona se negaron a asumir la responsabilidad de coordinar una operación eficaz de búsqueda y rescate.

Asimismo, demostramos también que los llamados guardacostas libios no pueden ser considerados como una autoridad competente, no sólo porque llevan a cabo retornos masivos forzosos a un lugar no seguro, que es Libia, sino también porque fracasan con frecuencia en el momento de rescatar a las personas que se están ahogando. El 21 de abril, intervinieron para interceptar una segunda embarcación que se encontraba a sólo cinco millas náuticas de la embarcación con aproximadamente 130 personas, pero decidieron abandonar el lugar y abandonar la embarcación en el mar. El paradero de una tercera embarcación, que transportaba a unas 40 personas, sigue siendo desconocido.

Imagen de la búsqueda realizada por buques mercantes y Ocean Viking. Fuente: Alarm Phone

En lugar de enviar medios de rescate u ordenar la intervención de buques mercantes en la zona, las autoridades europeas se limitaron a enviar un medio de vigilancia aérea, el avión Osprey 3. En un correo electrónico, Frontex nos informó de que había avistado la embarcación en peligro e informado a todas las autoridades y a esto se limitó la aportación de Frontex a la operación de búsqueda y rescate, ya que el Osprey abandonó el lugar y regresó al lugar de los hechos demasiado tarde. En ausencia de coordinación oficial por parte de ningún Centro de Coordinación de Rescates, el OCEAN VIKING y tres buques mercantes realizaron grandes patrones de búsqueda. Cuando el Osprey 3 volvió sobre la zona, solo vio los cuerpos sin vida.

Una vez más, estos sucesos demuestran que las muertes en el mar no son un accidente, sino el resultado de las acciones e inacciones de los actores europeos y libios. Y una vez más, estos sucesos demuestran la necesidad de contar con vías seguras y la abolición de los regímenes e instituciones fronterizas violentas. Tanto las autoridades marítimas europeas como las libias han demostrado una vez más que son totalmente incompetentes. Deben ser sustituidas por un Centro de Coordinación de Salvamento Marítimo Civil que trabaje en interés de las personas en peligro en lugar de dejarlas ahogarse en el mar Mediterráneo.

Posiciones GPS de las 130 personas en apuros. Fuente: Alarm Phone

CRONOLOGÍA

En la mañana del 21 de abril de 2021, Alarm Phone fue alertado por pescadores locales sobre una embarcación en peligro frente a la costa de Libia. Recibimos un número de teléfono satélite y la información de que había una embarcación había salido de Al-Khoms/Libia aproximadamente a las 22:00 horas del 20 de abril con unas 120 personas a bordo que habían partido junto con una segunda embarcación y que más tarde sería interceptada por las autoridades libias.

Aún sin haber tenido contacto directo con las personas en peligro, a las 09:51h del 21.04 alertamos a las autoridades competentes por correo electrónico y telefónicamente. Esto significa que a partir de ese momento, los siguientes actores tuvieron conocimiento de esta embarcación en peligro: MRCC Italia, RCC Malta, los llamados guardacostas libios, ACNUR, así como las ONGs.

No fue hasta las 10:03h, cuando pudimos establecer  contacto con la embarcación, pero debido a la mala conexión nos fue imposible intercambiar con ellas. A las 10:22h, restablecimos el contacto pero sólo pudimos escuchar “call the rescue” (llamad al rescate). A las 11:00h, pudimos volver a establecer contacto, nos comunicaron su posición GPS (N33114519 E014074476) y nos confirmaron que había unas 130 personas a bordo, entre ellas 7 mujeres, una de ellas embarazada. Estaban en una neumática y dijeron que el mar estaba agitado. Informamos inmediatamente a las autoridades competentes y a la sociedad civil.

Durante las horas siguientes, nos pusimos en contacto repetidamente con las personas en peligro y transmitimos a las autoridades sus posiciones GPS y sus testimonios sobre la situación a bordo, la cual se iba deteriorando notablemente en cada llamada, las personas entraban en gran pánico, diciéndonos que las olas eran altas y que el agua entraba en el barco. Transmitimos toda la información pertinente a las autoridades por correo electrónico, y también nos pusimos en contacto con ellas por teléfono. Hacia el mediodía, informamos al MRCC Italia sobre el buque mercante BRUNA, que estaba cerca de la posición GPS donde se encontraba la embarcación y podría haber intervenido. Alarm Phone se puso en contacto con el mercante Bruna, a quien solicitamos que supervisaran la embarcación a la espera de respuesta de las autoridades correspondientes, que dieran refugio y avisaran por radio a las embarcaciones en la zona. En la conversación con el mercante Bruna nos transmitieron su escepticismo y miedo a penalizaciones dada una experiencia previa en que fueron multados por Italia por socorrer a migrantes sin su coordinación. Más tarde pudimos observar cómo el mercante BRUNA siguió su curso hacia Algeciras sin prestar asistencia, desconocemos si enviaron una alerta por radio.

A las 14:11h, llamamos a MRCC Italia y nos respondieron que debíamos informar a las “autoridades competentes”. Estas autoridades supuestamente “competentes”, las autoridades libias, no estuvieron localizables durante varias horas. Sólo a las 14:44h pudimos comunicarnos con un oficial libio que declaró que tenían conocimiento de la existencia de tres embarcaciones y que las estaban buscando con su patrullero UBARI.

Durante las horas siguientes, nos mantuvimos en estrecho contacto con las personas en peligro y transmitimos sus posiciones GPS actualizadas a las autoridades a las 16:15h, 17:16h y 19:15h. También informamos a las autoridades sobre el estado de desesperación a bordo y el hecho de que había buques mercantes en las inmediaciones de la embarcación en peligro.​​​​​​​ A las 17:53h, recibimos un correo electrónico del MV OCEAN VIKING, dirigido a las autoridades y a nosotras, indicando que cambiarían de rumbo en busca de la embarcación en peligro.

Recorrido del avión Osprey 1 de Frontex alrededor de las 21h. Fuente: Alarm Phone

A las 19:15h, informamos a las autoridades de que desde la embarcación en peligro podían ver un avión, que creemos que era el avión OSPREY de Frontex, realizando una operación de búsqueda aérea en la zona del siniestro.

A las 20:15 fue la última vez que pudimos contactar con la embarcación, pero desgraciadamente la llamada se cortó antes de poder obtener ningún tipo de información, probablemente su teléfono satélital se quedó sin batería, como ya venían alertándonos en comunicaciones anteriores.

A las 20:52h, volvimos a hablar con el MRCC Italia y le explicamos a duras penas podíamos contactar con las autoridades libias. El oficial italiano nos dijo: “Estamos haciendo nuestro trabajo, llamen si tienen nueva información”.

A las 22:22h, por fin volvimos a contactar con las autoridades libias. El oficial libio nos dijo que no buscarían esta embarcación porque las condiciones meteorológicas eran demasiado adversas. Supimos  que los llamados guardacostas libios habían interceptado otra embarcación, que también había alertado a Alarm Phone, en la que viajaban unas 100 personas, entre las personas interceptadas se encontraban los cuerpos ya sin vida de una mujer y su bebé.

A las 22:55h informamos a MRCC Italia de que los llamados guardacostas libios no realizarían una operación de búsqueda.

Tras toda una noche de angustia, al día siguiente, 22 de abril, a las 7:30h, volvimos a hablar con MRCC Roma, solicitando una acción inmediata. El oficial italiano nos dijo: “Llámenos si tiene nueva información, tenemos conocimiento de esta embarción”. A las 7:53h, informamos a todas las autoridades una vez más por correo electrónico, incluyendo a Frontex, solicitando una operación aérea y que pidieran a los buques mercantes en las proximidades que se dirigieran hacia el lugar donde estaba la embarcación, finalmente fue la cociedad civil en este caso los buques mercantes VS LISBETH, ALK y MY ROSE y el barco de rescate humanitario OCEAN VIKING.​​​​​​​

A las 8.30h, escribimos un correo electrónico a Frontex directamente, pidiendo información sobre su operación aérea del día anterior en la zona. A las 8.49h, recibimos la siguiente respuesta de Frontex:

“Estimado señor/señora, Gracias por su correo electrónico. Le informamos que Frontex ha transmitido inmediatamente el mensaje a las autoridades italianas y maltesas”.

A las 10:42h, volvimos a contactar nuevamente con las autoridades libias que negaron tener conocimiento de la embarción en peligro. A las 11:31h, las autoridades libias repitieron que no tenían ninguna información a cerca de la embarcación de la que Alarm Phone les había alertado varias veces por correo electrónico y por teléfono. También afirmaron que Italia les había pedido permiso para que los buques mercantes llevaran a cabo una operación de rescate, lo cual les habían concedido. Repitieron que no habían salido, ni saldrían, debido a las malas condiciones meteorológicas.

A las 17:08h, Alarm Phone recibió un correo electrónico del OCEAN VIKING, dirigido a las autoridades y a nosotras, informando que habían buscado la embarcación en peligro junto con el MY ROSE, el ALK y el VS LISBETH y que habían encontrado restos de un naufragio y varios cadáveres, sin señales de supervivientes. El Osprey de Frontex se encontraba en el lugar de los hechos. El VS LISBETH abandonó el lugar de los hechos, afirmando que la patrullera libia UBARI actuaría como coordinadora. Sin embargo, el UBARI no se presentó en el lugar del naufragio, y el buque mercante y el OCEAN VIKING quedaron a la espera. Más tarde, a la noche, SOS Méditerranée hizo públicas las siguientes declaraciones​​​: https://sosmediterranee.com/statement-ocean-viking-witnesses-aftermath-of-deadly-shipwreck-off-libya/

Esta tragedia se habría podido evitar si las autoridades hubieran asumido su responsabilidad: Rescatar a las personas en peligro en el mar.

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