Asombroso número de decesos pero también crecientes luchas sobre el terreno

Marcha silenciosa el 21 de noviembre en homenaje a las víctimas de la migración. Fuente: AP Maroc

Índice

Introducción

1 Travesías marítimas y experiencias de AP

2 Noticias de las regiones

2.1 La Ruta del Atlántico

2.2 Tánger y el estrecho de Gibraltar

2.3 Los enclaves: Ceuta y Melilla 

2.4 Nador y los bosques 

2.5 Oujda y la zona fronteriza de Argelia

2.6 Argelia

3 Política Migratoria Española

4 Naufragios y personas desaparecidas

 

Introducción

2020 ha sido un año difícil para mucha gente en todo el mundo. Las personas en tránsito a lo largo de las rutas del Mediterráneo occidental y el Atlántico no han sido una excepción. Han hecho frente a numerosos desafíos. Desde Alarm Phone hemos sido testigos de acontecimientos sin precedentes. En el Estado marroquí como en el español la crisis del Covid de nuevo, no sólo ha sido un pretexto para hostigar, intimidar y maltratar a las personas migrantes, sino que también ha transformado las rutas migratorias de manera significativa. De una parte, un gran número de personas parten desde Argelia para alcanzar la península (o incluso Sardeña) por lo que hemos comenzado a incluir una sección dedicada a esta ruta (ver 2.6) en este análisis. Por otro lado, el número de cruces hacia las Islas Canarias ha sufrido una explosión particularmente remarcable en los últimos tres meses. Como en 2006, durante la llamada “crisis de los cayucos”, durante la cual más de 30.000 personas llegaron a Canarias, numerosas embarcaciones salen del Sahara Occidental, pero asimismo desde Senegal y Mauritania. Por esta razón, hemos decidido cambiar de nombre nuestra sección Islas Canarias, “Ruta Atlántica” (ver 2.1).

El número de llegadas a las Islas Canarias ha sido casi tan alto como en 2006. España ha vuelto a ser durante el 2020 el país europeo donde han llegado más personas en patera durante el 2020, con más de 40.000 llegadas. Al mismo tiempo la ruta Atlántica hacia las Canarias se ha convertido en la más letal de todas.

Esta evolución es terrorífica. La gran cantidad de personas que han perecido o desaparecido en esta ruta nos deja sin palabras. Cada tres meses, realizamos una lista de personas muertas o desaparecidas (ver sección 4), y para este informe, se ha vuelto extremadamente larga. Nos solidarizamos con familiares y amigues de las personas fallecidas e igualmente con las supervivientes de esta terrible experiencia y con este informe queremos exponer sus luchas. Tenemos un profundo respeto y gratitud por todas las personas defensoras de la libertad sobre el terreno, que siguen luchando por la libertad de movimiento y la dignidad humana para todes.

Hay muchos ejemplos inspiradores de esas luchas en el terreno, en las fronteras, en el mar y en los centros de detención.

En el Estado español, el gobierno hace lo posible para contener la migración (ver sección 3). No pueden impedir que la gente se mueva y lo único que han conseguido es el espectacular fracaso de proporcionar un alojamiento decente a las personas recién llegadas. No obstante, dentro del Estado español hay muches que luchan por los derechos y la dignidad de las personas migrantes. Nos resulta inspirador la conmemoración organizada por habitantes de Órzola, tras la muerte de 8 personas viajeras en las playas rocosas del norte de Lanzarote. No están solas. Les ciudadanes de Lanzarote han publicado un manifiesto, exigiendo un trato digno para cualquier persona que llegue a la isla, ya sea turista o llegue en patera. Nos hacemos eco de su reivindicación de que es importante no infectarse por el “virus del odio”.

También aplaudimos las redes de solidaridad que apoyan a las personas a su llegada a las otras islas. Uno de estes ejemplos es la red que organizó la marcha “Papeles para todas” el 18 de diciembre en Gran Canaria.

La resistencia también ocurre dentro de los centros de detención (CIE). El pasado octubre, tuvo lugar una protesta en el CIE de Aluche (Madrid), que había sido reabierto en septiembre. Varias personas se subieron a la parte más alta del edificio y también se organizó una huelga de hambre.

Por último, queremos destacar la valiente lucha de la CGT, el sindicato mayoritario de trabajadores de Salvamento Marítimo, cuyos miembros llevan mucho tiempo luchando por más personal y mejores condiciones de trabajo para les guardacostas a través de su campaña “Más Manos Más Vidas”. Han criticado repetidamente al gobierno por inyectar dinero en el control de la migración, mientras que no proporcionan fondos suficientes para que les guardacostas puedan hacer su trabajo correctamente y evitar el agotamiento de su personal.

En el Estado marroquí, numeroses activistas han denunciado las violaciones de los derechos humanos del Gobierno de Marruecos, criticando las prácticas discriminatorias, como las expulsiones y deportaciones, pero también denunciando la estigmatización que muchas personas negras tienen que soportar en el reino Alauita. El acoso continuo a les inmigrantes también se expresó en la sentada organizada por la AMDH de Nador el 10 de diciembre, cuando activistas se reunieron en la plaza “Tahrir” de Nador para exigir libertad de expresión, la libertad de los presos políticos y el respeto de los derechos humanos.


Sentada organizada por AMDH el 10 de diciembre. Fuente: AMDH Nador

Asimismo, en un comunicado conjunto y en una carta dirigida al Ministerio del Interior, varias asociaciones (Euromed Droits, AMDH, Caminando Fronteras, Alarm Phone, Conseil des Migrants) se pronunciaron contra la negligencia de las autoridades marroquíes en materia de salvamento marítimo.

Las personas migrantes marroquíes también han alzado su voz contra la deplorable situación de los derechos humanos en su país (véase el testimonio en la sección 2.1), pero también contra las lamentables condiciones a las que se enfrentan una vez que llegan a España, siendo un claro ejemplo la falta de artículos de primera necesidad en el campamento portuario de Arguineguín.

En Senegal, varias personas se organizaron en el colectivo #480 Dafa Doy como respuesta a los numerosos y horribles naufragios de la segunda mitad de octubre. El gobierno senegalés se negó a reconocer el alto número de muertes (Alarm Phone estima hasta 400 personas muertas o desaparecidas entre el 24 y el 31 de octubre, ver sección 4). Ante la iniciativa de activistas y jóvenes de organizar una manifestación, las autoridades prohibieron o impidieron cualquier acción de este tipo. Sin embargo, tres semanas más tarde, se organizó una manifestación en Dakar bajo el lema “Dafa doy” (¡Ya basta!). Activistas y familiares se reunieron para conmemorar a los muertos. Durante ese período, numerosas personas en Senegal se mostraron activas en Twitter, trataron de organizar oraciones y se pronunciaron contra la mala gestión del gobierno senegalés y las innombrables e innecesarias muertes.

Llamamiento a la marcha silenciosa en Dakar el 21 de noviembre. Fuente: AP Maroc

1 Travesías marítimas y experiencias de AP

En 2020 se registraron 41.094  llegadas en el Mediterráneo occidental, un número mayor que en otras regiones del Mediterráneo. Según ACNUR, de estos casos, el 71% viajó a las Islas Canarias, el 22% a la península y el 7% a las Islas Baleares. El Colectivo Caminando Fronteras afirma que, en comparación con el año pasado, las llegadas a España aumentaron un 28,7%, sin embargo, el número de muertes aumentó un 143%. Esta cifra hace que el año 2020 sea el año con más muertes registradas. Desde nuestra experiencia, estas cifras tan elevadas son el resultado del hecho de que Salvamento Marítimo no se comprometen, o ni siquiera tienen, suficientes recursos para vigilar la enorme zona SAR, particularmente cuando las embarcaciones salen desde muy al sur. A pesar de los valientes esfuerzos de muchas y muchos empleados de Salvamento Marítimo, se necesita más personal y recursos para responder al enorme aumento de salidas. Sin embargo, sigue siendo cierto que el aumento del peligro del viaje se debe a la negligencia de las autoridades, en particular de las marroquíes, pero también de sus homólogas españolas. Esta negligencia criminal puede tener consecuencias letales. De hecho, pasa a menudo.

Entre octubre y diciembre de 2020, Alarm Phone atendió 60 casos en la región del Mediterráneo occidental y el Atlántico. Esto muestra un aumento de más del 50% en comparación con los 39 casos que Alarm Phone atendió en el invierno de 2019.  De estos casos, 44 dieron lugar a llegadas seguras a España, mientras que seis embarcaciones fueron enviadas de vuelta a Marruecos/Sáhara Occidental (dos regresaron de forma autónoma mientras que cuatro fueron interceptadas por las autoridades). Dos embarcaciones fueron declaradas desaparecidas y otras dos naufragaron. A pesar de los esfuerzos de Alarm Phone por seguir los casos, la suerte de las seis embarcaciones restantes sigue sin esclarecerse.

Algunos casos atendidos por Alarm Phone en los ultimos 4 meses

Un naufragio que querríamos destacar es el de una embarcación que transportaba 13 personas (incluyendo nueve mujeres y un niño) el 6 de diciembre. La embarción tuvo problemas con el motor justo en la costa de Marruecos. Las autoridades fueron alertadas y realizaron una misión de búsqueda, pero en vano. Al día siguiente, se encontraron los restos de un bote de goma en la costa marroquí con dos sobrevivientes y dos cuerpos a bordo. Las otras personas abordo desaparecieron.

Un hombre, que perdió a su esposa en este naufragio y que había estado en contacto con el teléfono de Alarm Phone, escribió su testimonio. Explica cómo intentó y fracasó en su intento de impulsar a la Marina Royale marroquí a actuar:

“Quiero denunciar a las autoridades marroquíes.
Fui testigo de la escena desde el principio hasta ahora.
Los vieron morir con sus ojos y no hicieron nada para salvarlos.
Hice todo, les dije: “Lo siento, pero hay un bebé en el barco”. No hicieron nada.
Envié la localización a la Marina Royale marroquí a las 11 de la noche y no movieron su barco.
Si quereis ayudar, ayúdadme a ser visto por los medios, quiero denunciarlos públicamente.
Es un país de racismo. En este país, ya he perdido a muchos de mis amigos en el mar”. 

El segundo naufragio ocurrió el 23 de diciembre a unos 14 NM al frente de la costa de El Aaiún (oficialmente en la zona SAR española). Se informó a las autoridades españolas y marroquíes, pero éstas no actuaron con la suficiente rapidez para llevar a cabo un rescate. El barco que transportaba 62 personas naufragó, 45 personas sobrevivieron, se encontró un cuerpo y 18 personas desaparecieron. Enviamos nuestra solidaridad a las familias de las desaparecidas en este naufragio. Acordémonos de este evento como un recordatorio más del hecho de que las fronteras de Europa matan.

2 Noticias de las regiones

2.1 La Ruta del Atlántico

Cuando escribimos nuestro último análisis, describimos el enorme aumento de llegadas. Por aquel entonces, hablábamos de llegadas de cientos de personas en un lapsus de tiempo de varios días, ahora tenemos que hablar de miles de llegadas. En los últimos tres meses, alrededor de 16.000 personas migrantes han llegado a las Islas Canarias. Esto es más de dos tercios de las 22.249 personas que hicieron el mismo viaje en 2020. Todas y cada una de ellas pasaron días en el mar, atravesando cientos o miles de kilómetros sin GPS, a menudo sin comida y agua suficientes. Sobrevivieron a lo que es la ruta más letal hacia Europa. Les damos una calurosa bienvenida y las saludamos a todas, ¡nos mantenemos firmes en la solidaridad!

También estamos de duelo por todas aquellas personas que perdieron sus vidas en la inmensidad del Océano Atlántico. La OIM cuenta 593 muertes en lo que va de año, pero creemos que el número es mucho mayor. Solo observando los últimos tres meses, contando el número de embarcaciones que consiguieron contactarnos, podemos contabilizar 100 personas cuyo destino sigue sin estar claro. Si incluimos a las personas fallecidas y desaparecidas de los naufragios de los que hemos oído hablar a las activistas locales del Sahara Occidental y el Senegal, tenemos que añadir otras 150 a 300 personas más. Si sumamos estos números, ya tenemos otras 250-400 personas muertas o desaparecidas, sólo en los últimos tres meses. Por lo tanto, parece imposible que la cifra de la OIM sea realista, sino que debe ser mucho más alta. La Cruz Roja estima que alrededor del 5-8% de todas las embarcaciones desaparece sin dejar rastro, lo que eleva el número de personas fallecidas y desaparecidas a alrededor de 1000-1700 para el año 2020. La ONG española Caminando Fronteras ha contabilizado 1.851 personas fallecidas. Dadas nuestras cifras y estas estimaciones, creemos que no es exagerado asumir que la tasa de mortalidad en la ruta de las Islas Canarias es de al menos 1 persona de cada 12 que intentan cruzar.

El 23 de octubre, un barco que transportaba aproximadamente 200 personas zozobró frente a la costa de Mbour (Senegal) después de que el motor explotara. Sólo 51 personas fueron rescatadas por pescadores y la Marine Real marroquí. Fuente: AP Maroc, vídeo tomado por pescadores senegaleses

De todas las llamadas de auxilio que hemos recibido recientemente, queremos resaltar una que merece especial atención: en el caso AP 591, de manera inusual pudimos recibir la posición de una embarcación en peligro. La embarcación llevaba unas 56 personas abordo (que resultaron ser más). Recibimos la posición a las 23:41 del 23 de diciembre, alertamos inmediatamente a las autoridades españolas y marroquíes. La posición mostró que la embarcación se encontraba a 14 millas náuticas (~26km) de la costa del Sáhara Occidental. Debido a que esta área es oficialmente una zona SAR española (un artefacto de la antigua colonización española del Sáhara Occidental), asumimos que Salvamento Marítimo (SM) era la autoridad competente. Sin embargo, SM desmintió esta suposición. Ni la guardia costera española ni la marroquí vinieron al rescate de la embarcación, con resultado catastrófico. Con sólo 44 supervivientes, y posterior muerte de otra persona en el hospital, dieron como resultado 18 personas fallecidas o desaparecidas, siendo este naufragio uno de los más mortíferos de este período. ¡Estas muertes podrían haberse evitado tan fácilmente!

Posición de la embarcación que transportaba a 56 personas, en la zona SAR española. Fuente: Alarm Phone

Se ha producido un enorme aumento de las embarcaciones procedentes de Senegal y Mauritania. En el primer fin de semana de noviembre, cerca de 2.000 personas llegaron a las Islas Canarias en 48 horas (un récord), muchas de ellas en barcos de pesca de madera (los llamados “cayucos”) procedentes de Senegal y Mauritania transportando a cien o incluso doscientas personas. Este incremento del número de personas que salen del Senegal se atribuye en gran medida a la crisis de Covid-19. El aumento de la pobreza, el desempleo y el cierre de las fronteras terrestres con Marruecos dejan a muchas personas sin otra opción que arriesgarse al peligroso viaje en cayuco de 1.500 km desde Senegal a Canarias. Muchas de ellas no llegan a las Islas Canarias porque se quedan sin combustible, se quedan sin agua o se pierden en el camino. Si tienen suerte, terminan en otros países, como Mauritania, Sáhara Occidental o en Cabo Verde. Esto es lo que les ocurrió el 16 de noviembre a las 70 personas supervivientes de un cayuco cuyo motor explotó. Entre 60 y 80 personas siguen desaparecidas o muertas. A. activista de Alarm Phone, acompañó a las personas supervivientes al naufragio del 14 de noviembre:

También existen arrestos cuando las personas tratan de migrar. Hubo un cayuco que salió de Mauritania el 4 de noviembre, con 63 personas. 12 de ellas se perdieron en el mar durante el viaje. Ellas [el resto] no tuvieron comida ni agua durante nueve días y [cuando] desembarcaron en las costas de Bojador [Sáhara Occidental] el 14 de noviembre, había 51 personas, de las cuales 3 eran mujeres. Fueron recogidas por los militares y llevadas al centro de detención de Bojador.

Las personas que sobrevivieron a un naufragio llegan a las costas del Sáhara Occidental. Luego son trasladadas a un centro de detención. Fuente: AP Maroc

Las dificultades para muchas personas en tránsito comienzan directamente al salir del país. Al tratar de interceptar los cayucos en aguas senegalesas, el estado senegalés es cómplice del sistema fronterizo europeo. En la noche del 25 al 26 de octubre, la marina senegalesa golpeó intencionadamente y con fuerza un cayuco cuyo capitán se negó a detenerse. El cayuco transportaba más de 80 personas y había partido de Soumbédioun (Dakar). Un testigo presencial declara:

“Cuando la marina nos vio, trató de detenernos. Estábamos cerca de una isla (Madelaine) y el capitán trató de ir allí a tierra firme y así evitar ir a la cárcel. La Marina Nacional de Senegal pidió dos veces que nos detuviéramos, el capitán siguió. La Marina nos embistió y no rescató a nadie hasta que llegó la marina española. Juntas, las 2 Marinas rescataron a 39 personas, todas las demás murieron ahogadas. Pasé tres horas en el agua antes de ser rescatado”.

Senegal también está utilizando otros medios para disuadir a la gente de partir. El padre de un niño de 14 años que murió en la ruta de las Islas Canarias y otros dos padres cuyos hijos sobrevivieron están siendo juzgados ahora por ser “cómplices de la trata de migrantes”; sus abogados defensores acusan a la fiscalía de exigir sentencias excesivas con fines disuasorios.

Pero la gente llega a las Islas Canarias, incluso desde países mucho más lejanos que el Senegal. El periódico español El País describe cómo la gente pasa semanas escondida en el diminuto espacio que hay encima del timón de enormes buques de carga, procedentes de países como Nigeria. 20 personas han llegado a las Islas Canarias desde agosto por este medio extremadamente peligroso, pero no hay forma de saber cuántas han perdido la vida en el intento.

Entre las personas que deciden emprender el viaje a Europa hay también muchas personas de nacionalidad marroquí. Constituyen alrededor de la mitad de todas las llegadas a las Islas Canarias. Huyen del país por causa del desempleo y la falta de oportunidades, o por la persecución política y porque no pueden hablar libremente. O., una de las personas que luchan por la libertad y que acaba de llegar a las Islas Canarias, testifica:

“Lo primero que quiero decir es que estoy triste. Porque yo también perdí amigos que intentaron venir aquí. Pero el mar ganó, ahora están en el cielo. […] La situación en el Sáhara Occidental es una broma. El gobierno no escucha ninguna llamada de ayuda de la población migrante. No envían ninguna unidad de rescate. Quieren que nos muramos, no les importamos. Por eso huimos, no nos ven como seres humanos. Nos ven como muñecos con cuerdas.”

Situación en las Islas Canarias

La situación en las Islas Canarias es desastrosa para las personas en tránsito recién llegadas. Miles de personas viven en tiendas de campaña improvisadas en algunos tramos de asfalto. El puerto de Arguineguín (Gran Canaria) es conocido internacionalmente como el “muelle de la vergüenza”.

El abarrotado puerto de Arguineguín. Fuente: Javier Bauluz

El campamento fue desmantelado en noviembre. Alrededor de 2.600 personas se alojaban allí temporalmente, aunque la capacidad se limitó originalmente a 400 personas. Las ONG han denunciado durante mucho tiempo la falta de servicios, por ejemplo, asesoramiento jurídico, interpretación, higiene básica, medidas de distanciamiento adecuadas y demás necesidades básicas. Se produjeron graves violaciones de los derechos humanos. Por ejemplo, los abogados firmaron órdenes de deportación sin hablar ni una sola vez con sus clientes o sin que hubiera intérpretes presentes. Las activistas de derechos humanos consideraban que el campo era ilegal ya que, según la legislación española, las personas migrantes recién llegadas deben ser liberadas después de 72 horas. No deben ser mantenidas en corrales por más de 15 días.

Ahora que el campamento ha sido desmantelado, algunas de las personas que residían en él han sido reubicadas en tiendas de campaña improvisadas, por ejemplo, en el recinto del CIE Barranco Seco, un antiguo edificio carcelario en ruinas. Aunque se supone que el campamento improvisado ofrece espacio para 800 habitantes, sólo tiene 200 camas. La ONG Médicos del Mundo señala que este alojamiento provisional reproduce la situación de Arguineguín, ya que la gente sigue encerrada y las ONG no tienen acceso suficiente para prestar sus servicios. Según ellas, el campamento militar perpetúa un “modelo de criminalización” en el que las personas residentes son tratadas como detenidas y no como portadoras de derechos humanos. Algunas personas residentes de origen marroquí ya han hablado de las lamentables condiciones. Explican que no hay duchas, que a las personas residentes no se les ha dado ropa de vestir o de cama apropiada para el frío y la humedad de noviembre, lo que les obliga a permanecer en las camisetas y pantalones cortos que llevaban a su llegada.

Hace semanas, el sindicato policial, JUPOL, pidió que se asignaran más personal y recursos ante el dramático aumento de las llegadas. A mediados de diciembre, el Gobierno aprobó 83 millones de euros para ayudar a afrontar la crisis humanitaria en las Islas Canarias. Esto sigue siendo muy poco en comparación con los cientos de millones que España paga a los países de salida para evitar que las personas ejerzan su derecho a desplazarse. El gobierno español tiene previsto construir siete centros de emergencia para acoger a las miles de personas recién llegadas. Cuatro se ubicarán en la isla de Gran Canaria, dos en Tenerife y uno en Fuerteventura. Esto refleja aproximadamente la distribución de las personas recién llegadas. El 65% de las personas en tránsito son rescatadas en Gran Canaria, el 20% en Tenerife y el 10% en Fuerteventura (el 5% restante va a otras islas del archipiélago). El primero de estos siete campamentos de emergencia, con capacidad para 300 personas, se terminó a finales de diciembre.

Mientras tanto, se ha hecho imposible continuar el viaje a la España peninsular, el gobierno ha cerrado los aeropuertos a todas las personas que llegan de forma irregular. Mientras que antes era posible comprar un billete de avión con un pasaporte extranjero (por ejemplo, marroquí), ahora la gente no puede continuar su viaje a la península, convirtiendo a las Islas Canarias en una isla-prisión en medio de una crisis humanitaria.

Situación en el Sáhara Occidental/Marruecos

En las ciudades de Dajla y El Aaiún, y en las playas del Atlántico, las autoridades marroquíes continúan con su programa de acoso y desplazamiento forzoso. Aunque las deportaciones hacia la frontera mauritana han cesado, las personas negras son llevadas con frecuencia a ciudades del norte, como Agadir y Tan Tan, a cientos de kilómetros de sus hogares. El activista de Alarm Phone B. también subraya lo difícil que se ha vuelto para las personas extranjeras mantenerse económicamente:
“A las personas inmigrantes que trabajan en las fábricas [pesca, actividades portuarias] se les ha prohibido volver a trabajar. Las que ganan dinero con algún pequeño negocio (en el sector informal) siguen siendo detenidas, y sus bienes son confiscados.”

A veces también se estigmatiza a las personas negras como portadoras del virus Covid-19, razón por la cual a veces los patrones se han negado a volver a contratarlas tras la relajación de las medidas de bloqueo. Las defensoras de los derechos humanos en el terreno tienen una petición clara a las autoridades marroquíes: ampliar la validez de todos los documentos de residencia, incluso si el titular ha perdido su trabajo debido a la pandemia.

Además, las autoridades marroquíes han impulsado significativamente su agenda de seguridad en el Sáhara Occidental. Informa el activista de Alarm Phone A:
“A lo largo de la costa de El Aaiún, hay pequeñas estructuras con puestos de vigilancia a cortos intervalos de 2 km. Incluso se han levantado algunas tiendas de campaña entre estos puestos de vigilancia, en particular en lugares que se consideran frecuentemente utilizados como puntos de partida.”

Por último, en estos tres meses se ha producido un cambio en la política de deportaciones. En septiembre y octubre, tras la flexibilización de las restricciones del Covid-19, Marruecos organizó varios vuelos de deportación desde el aeropuerto de Dajla. Estos vuelos se llevaron a cabo en colaboración con las autoridades guineanas y senegalesas y dieron lugar a la deportación de personas  africanas de diferentes nacionalidades, entre ellas incluso mujeres y niñes. Desde entonces, Marruecos parece haber abandonado estas prácticas, volviendo a reubicar por la fuerza a las personas que viajan dentro del territorio que dice controlar, tras interceptarlas en embarciones y encerrarlas en centros de detención.

Las personas que sobrevivieron al naufragio del 23 de diciembre son trasladadas del hospital a un centro de detención. Aunque pasaron 4 días en el agua y vieron morir a 18 de sus acompañantes de viaje, no recibieron la atención adecuada (comida, agua) por parte de las autoridades marroquíes. Fuente: AP Maroc

2.2 Tánger y el estrecho de Gibraltar

Tánger, el antiguo centro de migración y punto de partida para las personas migrantes subsaharianas que intentan llegar a Europa a través del estrecho de Gibraltar, se ha convertido, en el último mes, en un lugar en el que la violencia resulta menos visible. Las activistas de Alarm Phone de Tánger informan de que, en comparación con los últimos años, cada vez son menos las personas Subsaharianas que se quedan en la ciudad portuaria. Esto no impide a las autoridades marroquíes seguir registrando sus domicilios sin previo aviso, deteniendo a personas por perfil racial y expulsándolas. La represión en Tánger, el refuerzo militar en la costa norte, el aumento de los desplazamientos forzados dentro del país e incluso las deportaciones a los países de origen han provocado un desplazamiento constante de esta ruta hacia el sur. Se trata de un fenómeno que este informe ya ha constatado.

El número de travesías hacia Europa es relativamente bajo, no sólo por el mal tiempo, sino también por las draconianas medidas de seguridad aplicadas violentamente por las fuerzas auxiliares marroquíes en Tánger y sus alrededores. No obstante, algunas personas se atreven a intentar el viaje a Europa. Alarm Phone acompañó a tres embarcaciones que salieron de esta región. En estas embarcaciones había hombres, mujeres, niñes y bebés. Todas ellas fueron llevadas de vuelta a Marruecos.

Algunas personas lograron llegar a Europa. El 25 de octubre, Helena Maleno informa de que un convoy con 7 personas que partía de Tánger llegó sano y salvo a Algeciras. Sólo en octubre, activistas y Ongés han identificado once convoyes que partieron de la zona. En ellos viajaban 144 personas. Pero ese mismo mes fue testigo del espantoso descubrimiento de un cadáver en el Estrecho de Gibraltar. Este mes, según hemos podido saber, han llegado a Algeciras al menos 71 personas, tal y como se detalla en los posts de Helena Maleno: 01.10.#BOZA convoi avec 10 personnes sorti Tanger arrive Algeciras”(BOZA convoy de 10 personas salidas de Tánger llega a Algeciras), 01.10. “#BOZA convoi avec 6 personnes sorti Tanger arrive Algeciras” (BOZA convoy de 6 personas salidas de Tánger llega a Algeciras), 10.10. “#BOZA convoi avec 24 personnes arrive Algeciras” (BOZA convoy de 24 personas llega a Algeciras), 12.10. “#BOZA convoi avec 17 personnes sorti Tanger arrive Algeciras” (BOZA convoy de 17 personas salidas de Tánger llega a Algeciras), 17.10. “#BOZA convoi avec 14 personnes sorti Tanger arrive Algeciras” (BOZA convoy de 14 personas salidas de Tánger llega a Algeciras), 33 personas en Ceuta (01.10. “2 convois avec 4 et 13 personnes sorti Tanger arrive Ceuta”, 16.10. “2 convois avec 9 et 7 personnes arrivent à Ceuta”) (2 convoyes de 9 y 7 personas llegan a Ceuta) y 22 personas en Cádiz.

Las integrantes de AP Tánger, a menudo ellas mismas en condiciones precarias, se comprometen activamente a apoyar a las personas en estas difíciles circunstancias. Son testigos de que las personas siguen esperando en condiciones penosas, a menudo obligadas a pedir dinero en la calle para sobrevivir. Aprovechando la precariedad de la población migrante, las autoridades marroquíes la atacan de manera violenta sistemáticamente. Las pocas personas que deciden permanecer en la ciudad se arriesgan a redadas y deportaciones.

Aunque ahora hay comparativamente pocas personas migrantes de origen subsahariano en la ciudad, las autoridades no pierden ninguna oportunidad de utilizar la violencia contra las que quedan. Las integrantes de Alarm Phone creen que se trata principalmente de intimidación y del deseo de expulsar al mayor número posible de personas negras de la ciudad. En los dos últimos meses se han registrado redadas cada vez más frecuentes. Según el equipo local de AP, actualmente hay deportaciones de personas de nacionalidad senegalesa. El 29 de septiembre, varios hombres fueron detenidos en su casa de la zona de Boukhalef, y deportados a Senegal. Las activistas locales denunciaron varias detenciones en los bosques de los alrededores de Tánger y de posteriores deportaciones a Mali. La dura situación está provocando que muchas personas salgan hacia el sur (Sáhara Occidental, Mauritania y Senegal) para intentar cruzar.

Desde hace muchos años existe un grupo de activistas de Alarm Phone en Tánger que constantemente nos informa desde allí y que mantiene el contacto con la gente que quiere salir de Marruecos. Las integrantes locales de AP explican cómo funciona Alarm Phone y comparten otros números de emergencia que pueden salvar vidas. En los últimos meses, hemos observado que la ciudad de Tánger está cada vez más tranquila. Pero este silencio es engañoso, porque, como sabemos, las personas que se desplazan siguen sufriendo el racismo estructural y la violenta gestión de la migración por parte de Marruecos y la UE. Aunque no sea muy visible, la gente sigue intentando luchar por su derecho a la libertad de circulación y salir de Tánger, la puerta de Europa, hacia España.

2.3 Los enclaves: Ceuta y Melilla 

Por el lado español, cuando Marruecos cerró sus fronteras con Ceuta y Melilla en marzo 2020 cientos de personas marroquíes se quedaron atrapadas en los enclaves por más de 6 meses. No fue hasta finales de septiembre que se empezó con la repatriación, y a un paso sumamente lento. Por otro lado, el cierre ha afectado a 9.000 familias marroquíes al impedir la entrada a los enclaves a las personas trabajadoras fronterizas acostumbradas a cruzar la frontera a diario. A día de hoy las personas trabajadoras siguen sin recibir compensación alguna por dicha pérdida de ingresos. Esta situación de desempleo forzoso y la más que probable pérdida de puestos legales de trabajo ha contribuido a que aumentaran los intentos de entrar en los enclaves, especialmente a Ceuta, por vía marítima.

Según los datos facilitados por el ACNUR, 513 personas migrantes entraron a los enclaves entre finales de septiembre y el 27 de diciembre (299 en Ceuta, 214 en Melilla) para llegar a un total de 856 llegadas a Ceuta y 1.485 llegadas a Melilla en todo el año 2020. Mientras que en 2019, la mayoría de las personas en tránsito llegaban a Ceuta por tierra, este año casi todos los cruces de frontera se hicieron por mar. Desde julio, cada vez más jóvenes han intentado entrar a Ceuta nadando desde Fnideq (Castillejos), una ciudad marroquí situada a unos 600m de la frontera. Según el lugar de partida, se tarda entre 3 y 5 horas alcanzar Ceuta. Según las fuerzas de seguridad españolas, unas cinco personas al día intentan llegar a Ceuta nadando, algunas llevan traje de neopreno y aletas. La mayoría prefieren salir de noche y evitar la zona fronteriza ya que la Guardia Civil vigila esta zona con cámaras de detección de infrarrojos.

Las personas que llegan a Ceuta, ya sean en embarcaciones neumáticas (ejemplo el 25 de diciembre), en buques mercantes (como ocurrió el 5 de diciembre), escondiéndose en camiones (frigoríficos) (ejemplo el 20 de diciembre) o nadando (ejemplos, el 21 de octubre y el 12 de diciembre), tras ser interceptadas por las autoridades tienen que pasar una cuarentena de 10 días en una nave situada en el distrito de Tarajal. Pero muchas personas no sobreviven al ser esta travesía muy arriesgada (ver sección 4). En su mayoría se ven obligadas a tomar esta ruta mucho más peligrosa porque la frontera terrestre está cada vez más militarizada.

Aunque se sigue avanzando en la construcción de un nuevo sistema de doble vallado (opción “menos lesiva” que las concertinas) alrededor de los enclaves (ver nuestros últimos informes), algunos tramos aún no están terminados. Marruecos, sin embargo, es mucho más rápido en utilizar sus subvenciones para reforzar sus fronteras con España con alambre de púas y zanjas. Esto también lleva a las personas migrantes a optar por la ruta hacia las Islas Canarias y tomar directamente la mar. Sin embargo, hay algunos ejemplos que muestran que cruzar la frontera terrestre todavía es posible y que la gente sigue arriesgando sus vidas para hacerlo. Dos personas llegaron a Ceuta escalando la nueva valla, una el 3 de diciembre y otra el 11 de diciembre.

Lamentablemente, el 20 de noviembre, el Tribunal Constitucional avaló, casi en su totalidad, la Ley de Protección de la Seguridad Ciudadana (LOPSC). Esto da apoyo legal a la práctica establecida desde hace mucho tiempo de las llamadas “devoluciones en caliente” de las personas que intentan saltar las vallas. Hay que señalar que una “devolución en caliente” se produce sin que la persona en cuestión pueda solicitar asilo, y sin que su solicitud sea investigada. Para cualquier no-letrado, esto es una clara violación del principio de no devolución. El tribunal se pronunció en contra de estas deportaciones inmediatas sólo en la medida en que la entrada sea “individualizada” bajo “control judicial completo” y en “cumplimiento de las obligaciones internacionales”. Es evidente que nadie que busque protección internacional logra nunca entrar en los enclaves en esas condiciones. La ley también contempla la autorización para realizar registros corporales al desnudo por parte de las fuerzas de seguridad competentes, aunque se les ha dicho que presten “especial atención” a la categoría de personas especialmente vulnerables (menores, mujeres embarazadas o personas ancianas). Junto con otras 80 organizaciones y jueces a título individual, Alarm Phone condena enérgicamente estas prácticas y la ley en la que se basa, y exige el cese inmediato de las devoluciones en caliente.

El 10 de diciembre, 33 personas que tomaron la mar y llamaron a Alarm Phone, una vez  llegado a Melilla, fueron transferidas al CETI (Centro de Estancia Temporal de Inmigrantes) local. La situación en los CETIs sigue siendo muy precaria, lo que provoca disturbios sociales e intentos de suicidio. Un hombre que el 26 de agosto de este año intentó saltar la valla para entrar en el CETI de Jaral en Ceuta, ha sido condenado a cuatro meses de prisión por haber presuntamente herido a un guardia del centro.

Carlos Montero Díaz , director del centro de Melilla desde 2012, ha sido reasignado al puesto de nuevo director de los centros de recepción de las Islas Canarias. Se teme que se le haya encomendado la creación de un nuevo campo como el de Moria. Mientras tanto, a pesar de la sentencia del Tribunal Supremo de julio de 2020 que confirma el derecho de un solicitante de asilo registrado a trasladarse a la península, miles de personas siguen atrapadas en los enclaves. Las autoridades no organizarán su traslado ni les permitirán organizar su propio viaje a la península. En cambio, el Ministerio del Interior espera ahora intensificar las deportaciones e impedir ilegalmente la libre circulación.

Además, todavía no hay forma de respetar la distancia social ni las medidas higiénicas básicas en los centros. Esta situación ha provocado varios brotes de Covid-19, infectando a cientos de personas. Como los CETIs están a punto de colapsar, se han construido refugios provisionales para casos de emergencia y para las personas migrantes más vulnerables en hoteles y espacios públicos. Muchas personas migrantes, y especialmente menores, se ven obligadas a vivir en la calle, a menudo buscando refugio en edificios abandonados. Las tiendas de campaña, que se levantaron inicialmente como solución provisional a los centros de acogida de menores no acompañados que se han visto colapsados durante la pandemia y han sido golpeados repetidamente por las tormentas (véanse también los informes anteriores). Aunque las ciudades están considerando la posibilidad de construir nuevos centros para las personas migrantes más jóvenes, la financiación de esos proyectos sigue sin estar confirmada. Esto significa que los gobiernos de los enclaves siguen sin proporcionar una atención adecuada a menores.

El racismo también se ha hecho endémico en las aulas de Ceuta y Melilla. Parece que éstas también han impuesto fronteras impidendo el acceso. Según la legislación vigente, toda persona menor que resida en cualquier lugar del territorio nacional tiene derecho a una plaza escolar gratuita dentro del sistema educativo estatal. Pero debido a la falta de voluntad política y a pesar de las múltiples recomendaciones, las administraciones de los enclaves siguen violando el derecho a la educación y también el derecho a la igualdad, afirmando que los niños y niñas no tienen permiso de residencia o no pueden ser inscrito/as. Se está iniciando ahora los trámites legales para una campaña de escolarización en los enclaves, que ya ha recogido 100.000 firmas, recordando a las administraciones su responsabilidad de garantizar el acceso a la educación de les menores.

Seguimos exigiendo justicia y dignidad para quienes ejercen su derecho a la libertad de circulación y esperamos que los enclaves se conviertan en su hogar o en un lugar de paso, una etapa acogedora en su largo y complicado viaje migratorio.

2.4 Nador y los bosques 

Las personas de nacionalidad subsahariana siguen teniendo dificultades para cruzar la frontera desde Nador. Aunque durante todo el período que abarca el presente informe, cada pocos días una patera ha logrado llegar al territorio continental español desde la zona de Nador, la ruta parece seguir bloqueada en gran medida. Esto es especialmente cierto para las personas de las comunidades subsaharianas. En años anteriores, la gente de los países al sur del Sahara cruzaba con mucha más frecuencia la frontera desde este lugar. De vez en cuando, la gente de los países subsaharianos consigue organizar un “convoy” y evadir los controles. Uno de ellos fue el 8 de noviembre (41 personas llegaron a Motril) o el 29 de noviembre (54 personas migrantes llegaron a Motril). Pero por lo que podemos ver, son, en su mayoría, personas naturales de Marruecos que salieron de Nador entre octubre y finales de diciembre.

Las siete embarcaciones que el Alarm Phone acompañó desde la región de Nador en ese período transportaban personas de nacionalidad marroquí. Actualmente resulta muy complicado organizar la travesía para las personas de origen subsahariano. Esto se debe a varios factores, la situación de las personas que se esconden en los bosques alrededor de Nador es extremadamente precaria en cualquier invierno, pero aún más en los tiempos de Covid-19. Además, el precio de una travesía parece haber subido, tal vez debido a la represión más severa a las personas que son detenidas durante las redadas y acusadas de organizar viajes.

Aparte de los “harraga” (personas migrantes norteafricanas que toman las rutas clandestinas) marroquíes, otras comunidades también se las arreglan para organizar el paso por las playas de Nador. El 24 de noviembre, un convoy de 44 pasajeros fue rescatado en Motril con, según la prensa, una mayoría de personas de nacionalidades ‘asiáticas’.

Casos excepcionales :

  • El 1 de octubre, de seis a ocho (número no confirmado) personas migrantes llegaron a las islas españolas de Chafarinas. En lugar de organizar su traslado a la península para iniciar un procedimiento de asilo regular, los militares españoles esperaron a que llegara la Marina Real marroquí para llevar a la gente de vuelta a Marruecos. Otra devolución que deniega el derecho de las personas migrantes a buscar protección internacional en España. Sin embargo, hay que señalar que, a veces, estas travesías tienen éxito. Por ejemplo, la del 20 de noviembre, cuando dos personas migrantes llegaron en moto acuática a una isla española y fueron finalmente trasladadas a Melilla.
  • El 30 de octubre, las autoridades detuvieron a 74 personas en tránsito cerca de la playa de Kariat Arekmane y los llevaron al ya famoso centro de detención de Arekmane, lugar del que ya hemos hablado en informes anteriores. No hemos podido encontrar más información sobre su paradero.
  • El 4 de noviembre, cuatro menores no acompañados murieron al intentar llegar al puerto de Nador para cruzar a Melilla. Según la información recogida por la Asociación Marroquí de Derechos Humanos AMDH en Nador, los cuatro menores intentaron cruzar por un conducto de apenas 40 centímetros de diámetro que lleva el agua de lluvia desde la terminal de ferrys hasta el mar. Los niños debían ser muy pequeños para caber en una tubería de esa medida. Tres de ellos murieron dentro del desagüe, aunque se desconocen los detalles. El cuarto murió en el hospital. Unas semanas después, el 27 de noviembre, otro joven marroquí murió de la misma manera, mientras que nueve de sus compañeros acabaron en el hospital de Nador.
  • La AMDH de Nador tomó el testimonio de un migrante que se encontraba entre las 56 personas del convoy mortal del 26 de noviembre. La Marina marroquí encontró a dos madres y sus bebés sin vida en una lancha neumática. Según su testimonio, antes de que la lancha se hiciera a la mar, se produjo una disputa entre los contrabandistas y los miembros de las fuerzas auxiliares que descubrieron la embarcación. Las fuerzas marroquíes comenzaron a lanzar piedras al bote cuando vieron que ya había salido de la orilla. A pesar de que la embarcación había sido dañada, las personas migrantes siguieron adentrándose en el mar. Las dos mujeres y sus bebés murieron a causa de las quemaduras producidas por la  mezcla del combustible derramado con el agua de mar. Tras tres horas de navegación, la marina marroquí interceptó a las personas migrantes y las devolvió al puerto de Béni Ensar. Las cuatro víctimas mortales y las personas heridas fueron trasladadas al hospital de Nador. Algunos migrantes varones fueron detenidos y el resto del grupo fue finalmente liberado.

La situación creada por el Covid-19 siguió siendo un factor importante durante todo el periodo cubierto por este informe. Durante todo el mes de octubre, en la ciudad de Nador todos los comercios debían cerrar a las 16h y existía un toque de queda a partir de las 20h. A mediados de octubre se instalaron barreras en las entradas y salidas de la ciudad para controlar los movimientos de entrada y de salida: sólo se permitía el paso a los habitantes con autorización de circulación excepcional. Mientras que en octubre el número de nuevos contagios subían a más de 40 personas al día, a mediados de invierno la tasa de contagio empezó a bajar. El 28 de diciembre sólo se registraron en Nador 7 nuevos casos en 24 horas.

La situación de gran precariedad de las personas migrantes en los alrededores de Nador es difícil de soportar. La AMDH de Nador informa de las dificultades para identificar a las personas que fallecen en la zona. El 18 de octubre, la organización de derechos humanos declaró que 34 cadáveres yacían solos en el depósito de la ciudad de Nador a la espera de la orden judicial que les permitiera ser enterrados dignamente. Algunos de ellos llevaban allí varios meses. Las autoridades no establecen comunicación alguna con las familias de las personas fallecidas, al igual que las embajadas de los países afectados no se involucran. La AMDH intenta continuamente facilitar el proceso de identificación, pero, incluso con fotos de las personas fallecidas, es muy difícil acelerar los trámites. Incluso después de la muerte, algunas personas permanezcan en el limbo de la morgue y sin poder alcanzar su lugar de descanso final.

Según la prensa marroquí, a finales de noviembre había unas 2.000 personas migrantes alojadas en los bosques que rodean Nador, esperando en campamentos improvisados su oportunidad de cruzar a España. Hay que decir que no está claro como la prensa llegó a esta cifra.

Un campamento improvisado con personas migrantes. Fuente: Alarm Phone

El 9 de noviembre, miembros locales de AP informaron del aumento de las redadas en los bosques de los alrededores de Nador. Las fuerzas marroquíes invadieron brutalmente los campamentos improvisados de las personas en tránsito y los quemaron. Las personas detenidas no fueron expulsadas muy lejos esta vez. La mayoría de ellas fueron liberadas no muy lejos de Nador. Otras, sin embargo, permanecieron bajo arresto y las autoridades han abierto investigaciones y causas judiciales contra ellas.

Las cenizas de un campamento tras las redadas. Fuente: AMDH 

A finales de noviembre, las fuerzas marroquíes asaltaron sistemáticamente los campamentos en los bosques, sobre todo en los de Bolingo y la “Carrière” (cantera). La gente fue pillada por sorpresa y no pudo rescatar sus posesiones antes de que los campamentos fueran incendiados. Nos han contado que muchas personas se quedaron literalmente sin nada. Afrontaron la parte más fría y dura del invierno sin la más rudimentaria protección. La supervivencia en los bosques ya era bastante difícil antes de las redadas. La gente intenta apretujarse, cinco o seis personas en un “bouncker” improvisado, una especie de tienda de campaña construida con palos y plásticos. Mientras que en otros lugares el distanciamiento social es una herramienta para evitar las infecciones, en los bosques la gente se agrupa para luchar contra el frío y las enfermedades.

Un “bouncker”(tienda), en construcción. Fuente: Alarm Phone

En diciembre, la situación parece haberse calmado un poco para las personas en tránsito, aunque los informes muestran que detenciones y expulsiones arbitrarias, volvieron a ser más frecuentes que las redadas sistemáticas. Por lo general, la gente es liberada en las proximidades de Nador. Algunas personas terminan arbitrariamente en detención prolongada. Esto le ocurrió a un grupo de 30 personas migrantes que fueron detenidas en la noche del 15 de diciembre en la playa de Kariat Arekmane, cerca de Nador. Los llevaron al centro de detención de Arekmane. Hasta ahora la AMDH no ha podido encontrar información sobre su paradero.

2.5 Oujda y la zona fronteriza de Argelia

El equipo de Alarm Phone de Oujda nos informa, que la situación de personas en tránsito subsaharianas en el área sigue siendo nefasta. Muchas de ellas siguen sin poder ganar dinero y dependen de ayudas. Esta ayuda existe, pero no es para nada suficiente dado el gran número de personas en demanda. Algunas personas pueden acudir a organizaciones de ayuda y recibir comida, pero la mayoría regresan con las manos vacías. Aquellas que tienen la suerte de contar con vecindarios solidarios reciben ayuda de la sociedad, mientras que aquellas que no tienen suerte, a duras penas pueden pagar el alquiler o las facturas de agua y electricidad. En las calles de Oujda, mucha gente vive en la calle, donde sobrevivir no es fácil. Algunas personas encuentran ayuda en la iglesia del centro de ciudad, la cual acoge ya a unas 80 personas, pero no está permitido quedarse en las instalaciones indefinidamente. Para algunas personas, es un lugar seguro, ya que encuentran un techo, un sitio donde dormir y comida.

Mientras tanto, las devoluciones hacia la región fronteriza de Argelia prosiguen. Entre el día 15 de octubre y el 5 de noviembre, un total de 45 personas migrantes subsaharianas, entre ellas cuatro mujeres y tres menores de edad fueron deportados desde Nador y Tánger y abandonadas en tierra de nadie. Se abandonaron a las personas en grupitos de unas 10 personas y, como siempre, se les quitaron los teléfonos y el dinero. De esas personas, 35 regresaron a Oujda. Pero se desconoce el paradero de las 10 restantes. Se cree que lo más probable es que hayan cruzado la frontera con Argelia.

Del 15 de noviembre al 18 del mismo mes, la policía persecutó de forma racista a las personas negras que pedían dinero en una rotonda concurrida. Estas personas llevaban varios años ahí, pidiendo ayuda a transeúntes. Durante la operación, los policías intentaron echar a las 25 personas negras presentes insultándolas y amenazándolas. Esta violencia verbal estaba dirigida únicamente a las personas negras que estaban pidiendo dinero, y no a las demás. Obviamente, al tras finalizar este ataque, las personas, casi todas siendo mujeres, volvieron a la rotonda. No tienen otra opción.

Amigos del equipo de Alarm Phone de Oujda, que viven al otro lado de la frontera en Argelia, reportan deportaciones de Argelia hacia la frontera con Níger. Para más detalles, consultar la siguiente sección.

2.6 Argelia 

Como destacamos en un informe anterior, en el verano pasado hubo un cambio significante en las tendencias migratorias de la región oeste del Mediterráneo, con un aumento de viajes desde Argelia. Hay numerosas razones políticas y sociales que motivan les harragas argelines.

En 2020, la nacionalidad más representada entre las llegadas a España fue la argelina: de enero a octubre, las personas argelinas representaban un 39,5% de las personas viajando a España. Esas personas salían principalmente de regiones del noroeste del país, de las costas de Orán y Mostaganem, para llegar a España, ya sea las islas Baleares o la península. Desde el Este del país, las salidas más frecuentes salen desde Annaba, cruzando el Mediterráneo para llegar a Italia o Cerdeña. Sin embargo, este año ha habido un cambio en las tendencias de estas rutas argelinas. A las tradicionales rutas del Oeste y Este del país, se añaden 10 provincias, incluídas Chlef, Skilda, Aïn Témouchent, Tlemcen, Jijel, Tipaza y El Tarf.

De las numerosas embarcaciones que parten de Argelia, muchas son interceptados por los guardacostas argelinos. En septiembre, el Ministro de Defensa argelino declaró que entre el 15 y el 25 de septiembre, los guardacostas interceptaron 1.200 personas argelinas, y encontraron 10 cadáveres cerca de las costas de Orán, Mostaganem y Tlemcen. Cuando hay una intercepción, las personas que emprenden la ruta se exponen a graves sanciones una vez regresen a Argelia. En una ley de 2009 que armoniza la política migratoria argelina con las normas de los Estados europeos, la “salida ilegal” de Argelia es un crimen que condena a las personas argelinas a una pena de dos a seis meses de cárcel y una multa de 20.000 a 60.000 DA. Esta ley demuestra que el Estado argelino piensa poder “controlar la migración” mediante la represión en vez de abordar las razones políticas y socioeconómicas que impulsan a la población argelina fuera del país. Según el periodista Raoul Ferrat, esto deja a las harragas con un gran sentimiento de injusticia y solo acentúa su deseo de exilio.

A pesar del aumento de controles e intercepciones en los últimos meses, muchas de las personas que se atreven a tomar la ruta del Mediterráneo occidental llegan a Europa. Una vez ahí, la acogida por parte de las autoridades españolas se volvió más y más represiva a finales de 2020. Y esto en conjunto a una colaboración activa con Argelia. El 26 de diciembre, activistas de AP se les avisó de la deportación de 120 personas argelinas desde Madrid a Alger, por vuelo chárter. A principios de diciembre, en un acuerdo cubierto por los medios de comunicación, Argelia aceptó oficialmente recuperar a las personas que habían llegado a España de manera irregular. Tras Marruecos y Mauritania, Argelia es el tercer país en firmar este acuerdo con Madrid. El ministerio del Interior español anunció, al mismo tiempo, el flete de tres barcos para una operación de expulsión a Argelia. El Ministerio del Interior citó la “ausencia de transporte regular” causada por el cierre de fronteras debido a la pandemia de Covid-19 para justificar esta operación excepcional. Aún no está bien claro cuándo tendrá lugar esta expulsión masiva, pero sí se sabe que esta operación costará casi 200.000€, y que probablemente esté financiada por el Fondo de Asilo, Migración e Integración (FAMI).

En estos últimos meses, Alarm Phone (los equipos de turno y el equipo de AP en Oujda) ha sido contactado directamente por personas abordo de pateras que habían salido de Argelia, pero lo más habitual es que, sean contactados por personas argelinas que buscan a sus familiares. Nos llaman preocupadas al no tener noticias de sus seres queridos tras varios días. Activistas de AP trabajan en el seguimiento de estos casos y en las mejores formas de apoyar a sus familiares.

Con respecto a la situación de las personas subsaharianas en Argelia, se sabe que es extremadamente complicada. Las autoridades argelinas son violentas y las devoluciones a las fronteras son habituales. Activistas de Oujda y Alarm Phone Sahara denunciaron y documentaron deportaciones desde Argelia hacia la frontera con Níger. Entre el 25 de octubre y el 26 de noviembre, un total de 113 personas, entre las cuales 31 mujeres, fueron deportadas de Maghnia y Tlemcen, según los informes sobre el terreno. En grupos de unas 40 personas, las subieron en buses y las llevaron a Assamaka, una ciudad fronteriza en Níger. En estos casi 2.500km y 36 horas de viaje, no siempre se les daba de comer o beber. Según el acuerdo no oficial de 2014 entre Argelia y Níger, las personas deportadas son llevadas luego a Agadez para preparar su “regreso voluntario” con el apoyo del OIM.

En noviembre, Alarm Phone Sahara informó de que al menos 1.089 personas habían sido deportadas desde Argelia entre el 12 y el 14 de noviembre (445 el 12 y 644 el 14) en dos convoyes no oficiales. Las soltaron en Assamaka. Las personas deportadas venían de Guinea Conakry, Malí, Sierra Leona, Costa de Marfil y Burkina Faso, así como de Liberia, Camerún, Togo, Ghana, Mauritania, Benín, Nigeria, Guinea Bissau, Gambia y Etiopía, y la mayoría eran mujeres y menores. Según la ONG Human Rights Watch, Argelia siempre está involucrada en detenciones arbitrarias y la expulsión de personas subsaharianas, incluyendo menores y solicitantes de asilo, sin procedimientos reglamentarios. Según trabajadores humanitarios de Argelia y Níger, a veces se separa a niñes de sus familias durante esas redadas, y algunas menores de 10 años son arrestadas y deportadas.

Las comunidades subsaharianas están expuestas a una violencia implacable por parte de las autoridades argelinas, y viven en condiciones extremadamente precarias. A veces, esta situación provoca eventos trágicos, como el accidente de coche en el sur de Argelia el 31 de diciembre, donde 20 personas migrantes perdieron la vida.

3 Política Migratoria Española

El Presidente del Gobierno de España, Pedro Sánchez, tardó un año en reaccionar ante el drama humanitario que estaba ocurriendo en las Islas Canarias desde que empezara a dispararse de nuevo el número de llegadas. Desafortunadamente, las soluciones propuestas por su gobierno no se fundamentan en la garantía de acceso a la protección internacional o en facilitar el acceso a asistencia legal, intérpretes y apoyo. Más bien se basa en una política de represión y control a través de los servicios de inteligencia y de diplomacia con países africanos para, supuestamente, promover “la cooperación para el desarrollo”. En Canarias, la estrategia empleada en mayor medida es, por un lado, el incremento de campamentos semi-cerrados y por otro lado, el impedimento de la circulación de personas migrantes hacia la península. Los traslados al continente están siendo limitados a personas consideradas “en situación de vulnerabilidad”. El mensaje está claro: “Llegar a Canarias no es llegar a Europa”.

En cuanto a los enclaves de Ceuta y Melilla, el Estado Español comete sistemáticas violaciones del derecho a la libre circulación de miles de demandantes de asilo. Se respalda en el hecho de que estos enclaves no se encuentran en el espacio Schengen para impedir que las personas puedan desplazarse. Se trata de un sinsentido legal, ya que el artículo 19 de la Constitución Española garantiza la libertad de residencia y circulación de las personas dentro del territorio Español, independientemente de su situación administrativa. Este incumplimiento del Derecho Constitucional se ha extendido a las Islas Canarias. Aunque las islas, sí, se encuentran en el espacio Schengen, podemos constatar que el Estado Español está más preocupado por retener a las personas procedentes de África que en respetar la Constitución.

Hace un mes todavía, cualquier persona provista de un pasaporte podía viajar desde Canarias. Pero los controles policiales hacia pasajeres fácilmente identificables como “migrantes” por sus rasgos étnicos han aumentado. Ahora es casi imposible viajar desde Canarias para las personas en migración.

Los resultados de tales políticas, los conocemos por los ejemplos que nos dan los campos de refugiados de las islas Griegas o los CETIs (Centros de Estancia Temporal de Inmigrantes) de Ceuta y Melilla.

El Ministerio de Interior de España sigue militarizando las fronteras en los países de tránsito y de origen. Cabe resaltar el envío a Marruecos, Senegal y Mauritania de: dos barcos de guerra, un barco de patrulla offshore, un avión, un helicóptero y un submarino. La Guardia Civil y la Policía Nacional están reforzando los controles fronterizos. Además, la Agencia de la Unión Europea Frontex, está mandando equipos a las Islas Canarias para apoyar las labores policiales. El Presidente del Gobierno también está negociando con Senegal y Frontex la implementación de recursos aéreos en la ruta Atlántica.

El Ministro de Interior Grande-Marlaska declaró en una entrevista radiofónica que “el 40% de las embarcaciones que salen hacia Canarias son retenidas y retornadas gracias a la cooperación entre policía española y de los países de salida.” Claramente su postura carece de consideraciones en cuanto a si los países de tránsito están gobernados por dictadores, si se respetan o no los Derechos Humanos o si las personas afectadas son candidatas eventuales de asilo. Consideramos necesario comprobar si estas políticas están produciendo “devoluciones en caliente” en la inmensa zona SAR española. Se trata de un área tres veces más grande que el territorio español y las personas que transitan allí deben estar protegidas ante posibles devoluciones.

Se multiplican los acuerdos de cooperación con países terceros para la readmisión de personas migrantes. El último país en firmar uno de estos acuerdos es Senegal. Marruecos no acepta devoluciones de personas no-nacionales, salvo si estas personas han transitado por Ceuta y Melilla, conforme al acuerdo firmado entre España y Marruecos en 1992.

También se reactivaron los retornos forzados a Mauritania a través de un vuelo de Frontex en el cual, de 21 pasajeros, sólo uno era de Mauritania. Las demás personas procedían de Senegal (18) y de Guinea Conakry (2). La ley Española otorga al Defensor del Pueblo la tarea de observar los vuelos de deportación, como “Mecanismo Nacional de Prevención de la Tortura (MNP)”. Esta institución ha documentado varias irregularidades en este tipo de vuelos. Colectivos ciudadanos también denunciaron la opacidad del Estado y el hecho de abandonar personas migrantes a su suerte en países ajenos. Estas medidas dejan a las personas en situación de indefensión y sin ninguna posibilidad de recibir asistencia.

4 Naufragios y personas desaparecidas

30/09/2020: Un menor de nacionalidad marroquí es encontrado muerto en un barco a la deriva en la costa española, cerca de Alcaidesa. Aparentemente murió de hipotermia.

01/10/2020: Se encuentra un cadáver flotando en el mar en el Estrecho de Gibraltar.

02/10/2020: 53 personas, entre ellas 23 mujeres y 6 niñes desaparecen en el mar. Su embarcación salió de Dakhla en dirección a las Islas Canarias. Alarm Phone no pudo encontrar ninguna información sobre su paradero. (Fuente: AP).

02/10/2020: Se halla un cadáver en una embarcación que transportaba 33 personas al sur de Gran Canaria. Cinco otras personas se encuentran en un estado crítico de salud.

02/10/2020: Según reporta Helena Maleno, activista por los Derechos Humanos desde la ruta atlántica, 7 personas que viajaban en una embarcación de 49 personas en total, son trasladadas al hospital en estado crítico. Dos de ellas fallecieron en el hospital.

06/10/2020: Un cadáver se encuentra flotando en aguas cercanas a Es Caragol, Mallorca, Islas Baleares.

06/10/2020: La marea devuelve un cuerpo sin vida a la playa de Guediawaye, Senegal.

09/10/2020: Alarm Phone busca en vano una embarcación que transportaba 20 personas desde El Aaiún. Siguen desaparecidas a día de hoy (Fuente: AP).

10/10/2020: La Policía argelina halla un cadáver en una embarcación que transportaba 8 personas, desde Orán, Algeria. Dos otras personas están desaparecidas, 5 fueron rescatadas.

12/10/2020: Se encuentran dos cadáveres de personas de nacionalidad marroquí en aguas cercanas a Cartagena.

16/10/2020: Los 5 supervivientes de una odisea marítima de 10 días relatan que 12 de sus compañeros de viaje desaparecieron en el mar. La embarcación fue rescatada cerca de la provincia de Chlef, Algeria.

20/10/2020: Una persona muere en una embarcación que transportaba 11 personas desde Mauritania hacia las Islas Canarias (Fuente: Helena Maleno).

21/10/2020: La Guardia Civil encuentra el cuerpo sin vida de un joven de nacionalidad marroquí en una playa céntrica de Ceuta. Llevaba un traje de neopreno.

21/10/2020: Salvamento Marítimo rescata a 10 ocupantes de una embarcación que se dirigía hacia las Islas Canarias. Una de estas personas había fallecido antes del rescate.

23/10/2020: Explota el motor de un cayuco procedente de Mbour, Senegal, con 200 personas a bordo. Sólo sobrevivieron 51 personas.

23/10/2020: La marea devuelve un cuerpo sin vida en el municipio de Sidi Lakhdar, a 72 km al este del estado de Mostaganem, Argelia.

24/10/2020: El cuerpo sin vida de un joven varón con traje de neopreno es encontrado en la playa de La Peña.

25/10/2020: Una embarcación que transportaba unas 80 personas desde Soumbedioune, Senegal, vuelca tras colisión con una patrullera senegalesa. Tan sólo 39 personas sobrevivieron al embiste.

25/10/2020: Una embarcación con 57 personas a bordo vuelca cerca de Dakhla, Sahara Occidental. Una persona muere ahogada. El rescate llegó a tiempo para salvar al resto de personas.

25/10/2020: Salvamento Marítimo rescata a ocho personas y un cadáver de dos kayaks en el Estrecho de Gibraltar.

​​​​​​​26/10/2020: 12 personas de nacionalidad marroquí se ahogan en su peligroso viaje hacia las Islas Canarias.

29/10/2020: Tragedia en la que probablemente desaparecieron en el mar más de 50 personas. 27 supervivientes son rescatadas en la costa norte de Mauritania. La embarcación salió de Senegal hace dos semanas.

30/10/2020: Otro gran naufragio en aguas senegalesas. Una embarcación transportando a 300 personas viajaba hacia las Islas Canarias cuando volcó cerca de St Louis. Sólo sobrevivieron 150 personas. Se ahogaron 150, la información sigue sin estar confirmada.

31/10/2020: Una persona fallece en una embarcación que salió de Senegal con destino a la isla de Tenerife. El barco había empezado el viaje con 81 personas a bordo.

02/11/2020: 68 personas alcanzan las Islas Canarias sanas y salvas tras haber perdido la vida una persona en el mar.

03/11/2020: Helena Maleno reporta el naufragio de una embarcación procedente de Senegal. 27 personas son rescatadas en la playa de Mame Khaar. Se estima que 92 personas se ahogaron.

A principios de noviembre, cuatro personas marroquíes se ahogaron al intentar alcanzar el puerto de Nador, para luego cruzar hacia Melilla, nadando en un canal de aguas residuales.

04/11/2020: Un grupo de 71 personas procedentes de Senegal alcanzan la isla de Tenerife. Uno de sus compañeros de viaje ha fallecido durante el trayecto.

07/11/2020: 159 personas alcanzan la Isla de El Hierro. Entre ellas, una fallecida.

11/11/2020: Un cuerpo sin vida aparece en el muelle de Soumbedioune, Senegal.

13/11/2020: Se ahogan 13 personas que viajaban desde Boumerdes, Algeria hacia España en una embarcación neumática.

14/11/2020: Tras diez días en el mar, una embarcación que salió de Nouakchott, Mauritania, llegó a Boujdour, Marruecos. 12 personas habían fallecido en el trayecto. Las otras 51 personas que se encontraban a bordo fueron llevadas a un centro de detención (Fuente: AP Maroc).

16/11/2020: El motor de una embarcación que viajaba desde Senegal hacia las Islas Canarias explota cerca de Cabo Verde. A bordo se encontraban 150 personas. En la tragedia desaparecieron entre 60 y 80 personas.

19/11/2020: 10 personas son rescatadas en su trayecto hacia Canarias. Una de ellas ha fallecido antes de llegar.

22/11/2020: Se encuentran los cuerpos de tres jóvenes marroquíes en Dakhla.

24/11/2020: Ocho fallecidos y 28 supervivientes al llegar a la costa de Lanzarote.

24/11/2020: Un hombre es encontrado muerto mientras Salvamento Marítimo rescataba una embarcación con barco de 52 personas a bordo, al sur de Gran Canaria.

25/11/2020: Se reporta la desaparición de 27 personas en el mar, entre ellas 8 mujeres y un niño. Habían salido de Dakhla. Alarm Phone no pudo obtener más información sobre su localización (Fuente: AP).

26/11/2020: Se encuentran los cuerpos sin vida de dos mujeres y dos bebés en una embarcación que transportaba a 50 personas de origen subsahariano. Son capturadas por la Marina Real Marroquí en el puerto de Nador.

27/11/2020: Un joven marroquí se ahoga en un canal de aguas de lluvia al intentar llegar a nado al Puerto de Nador para cruzar hacia Melilla.

28/11/2020: Fallece una persona de nacionalidad marroquí en una embarcación que transportaba a 31 personas procedentes de Sidi Ifni, Marruecos. Fueron interceptadas por la Marina Real Marroquí.

02/12/2020: Aparecen dos cuerpos sin vida en una playa al norte de Melilla.

06/12/2020: 13 personas naufragan cerca de Tan Tan, Marruecos. Se encuentran dos cuerpos y dos supervivientes. Siguen desaparecidas 9 personas.

11/12/2020: Los cuerpos de cuatro argelinos “Harraga” originarios de Orán son devueltos por la marea. Siete siguen desaparecidos.

15/12/2020: Dos cuerpos son encontrados por la Marina marroquí cerca de Boujdour.

18/12/2020: Se presume que 7 personas se ahogaron mientras sus compañeres de viaje alcanzaron la costa de Almería por sus propios medios.

23/12/2020: 62 personas naufragaron cerca de El Aaiún. Entre 43 y 45 personas sobrevivieron. 17 o 18 están desaparecidas. Una persona murió en el hospital.  (Fuente: AP)

24/12/2020: 39 personas son rescatadas cerca de Motril, Granada. Una de las tres personas hospitalizadas falleció al día siguiente en el hospital.

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